Adiós a Rhudo: el restaurante de Paco Roncero, Griezmann y Marcos Llorente cierra con casi 4 millones en pérdidas

El restaurante, ubicado en la madrileña calle Velázquez, se transformó en club nocturno para intentar sobrevivir, pero este enero ha entrado en concurso de acreedores

Guardar
El chef español Paco Roncero,
El chef español Paco Roncero, los actores Álex González y Miguel Ángel Silvestre, y con los futbolistas del Atlético de Madrid Antoine Griezmann y Marcos Llorente son los socios de Rhudo Madrid (Rhudo)

El que se ganó el título de ‘restaurante de las estrellas’ se convierte en una de las más sonadas víctimas de los cierres gastronómicos que se suceden en la ciudad de Madrid. Rhudo, el restaurante ubicado en plena calle Velázquez que abrió para convertirse en ‘place to be’, ha cerrado sus puertas antes de llegar a su segundo cumpleaños. Los actores Miguel Ángel Silvestre y Álex González, los futbolistas Marcos Llorente y Antoine Griezmann y el chef con dos Estrellas Michelin Paco Roncero eran la cara más visible de este proyecto, un restaurante que aspiraba a ser mucho más que eso y que hoy acapara titulares por una muerte que parecía anunciada.

En funcionamiento desde enero de 2024, el proyecto gastronómico ha echado el cierre definitivo, dejando tras de sí una deuda cercana a los cuatro millones de euros. Era en este mes de enero cuando el Juzgado de lo Mercantil nº 18 de Madrid tramitaba el concurso de acreedores para la sociedad 331 RHUDO V64 S.L., gestora del establecimiento. Así, el pasivo reconocido asciende a 3,7 millones de euros, una cifra que refleja la magnitud de la inversión que conllevó este proyecto.

Se despide un espacio con capacidad para más de 400 personas, con un decorado futurista y con más de 2.000 m², que hacía las veces de restaurante, lounge y club, abierto hasta las 4:30 de la madrugada durante los fines de semana. El chef con dos estrellas Michelin Paco Roncero fue el encargado de diseñar su menú en los inicios, creando una carta de cocina mediterránea con influencias latinas que incluía platos como el brioche de bogavante, el carpaccio de pulpo o el arroz con jarrete asado.

Berenjena a la brasa, rodaballo
Berenjena a la brasa, rodaballo y arroz con jarrete de cordero asado, tres de los platos estrella de Rhudo

Unos principios que auguraban grandes éxitos. De hecho, en su primer ejercicio, Rhudo alcanzó una facturación de 6,1 millones de euros, una cifra que cambió drásticamente con el paso de los meses. Los gastos operativos y de personal provocaron el desastre, cerrando 2024 con un déficit de más de 600.000 euros, como informa el portal Sivarious.

Una lucha por la supervivencia con triste final

El desenlace de Rhudo se produjo poco a poco y de manera silenciosa, muy alejada de la atención que rodeó su inauguración. El establecimiento, que en sus inicios apostó por una propuesta diferenciada, tomó caminos inesperados tras los primeros meses de funcionamiento. La desvinculación de Paco Roncero marcó el inicio de una nueva etapa. Aunque los socios con notoriedad pública optaron por alejarse de los focos, decidieron conservar parte de su inversión, con la esperanza de recuperar el capital aportado.

 Antoine Griezmann, Marcos Llorente,
Antoine Griezmann, Marcos Llorente, Paco Roncero, Miguel Ángel Silvestre y Álex González, socios de Rhudo (Europa Press)

Bajo la denominación “Temporada 1”, el restaurante intentó reinventarse. Esta fase trajo consigo un giro hacia el espectáculo culinario, con menús que rondaban los 75 euros y la incorporación de eventos semanales temáticos para atraer a una clientela diferente.

La transformación no logró consolidar una identidad clara ni captar la atención del público objetivo. En octubre de 2025, el local apostó por una última estrategia: dejar de lado la propuesta gastronómica más pura y convertirse en un club nocturno. A pesar de la radicalidad del cambio, la apuesta no generó el efecto esperado. El cierre definitivo de Rhudo se produjo sin grandes anuncios, en contraste con el eco mediático que acompañó su apertura, sellando así un ciclo de intentos fallidos por encontrar su lugar en la escena gastronómica y de ocio.