El accidente ferroviario ocurrido el domingo por la tarde en Adamuz (Córdoba) ha provocado, al menos, 43 fallecidos y mantiene a seis personas hospitalizadas en unidades de cuidados intensivos (UCI). Las labores de búsqueda prosiguen sobre el terreno, ininterrumpidamente, después de que se hayan podido recuperar los tres cuerpos que se encontraban junto a los vagones siniestrados. Óscar Puente, ministro de Transporte, descarta “la falta de controles” como causa de la tragedia.
El siniestro involucra a un tren de la compañía Iryo, que partió de Málaga hacia Madrid con 317 personas a bordo. Sus últimos tres vagones descarrilaron e invadieron la vía contigua, donde circulaba un tren Alvia de Renfe rumbo a Huelva. Este segundo convoy también se salió de la vía tras una frenada de emergencia, provocando la caída de un par de vagones por un talud de cuatro metros. Por el momento, las denuncias de desaparecidos se siguen situando en 45 personas, frente a los 43 cuerpos recuperados.
Mientras continúan las labores de búsqueda en Córdona, Cataluña recupera la circulación de Rodalies tras los dos accidentes acaecidos el martes: uno en la línea R4, en Gelida (Barcelona), después de un choque con un muro de contención, que ha dejado un fallecido y 37 personas heridas; y otro en la R1, entre Maçanet Massanes y Tordera (Barcelona), después de colisionar con una roca caída en el raíl. A raíz del incidente en la línea 4, la autopista del Mediterráneo o AP-7 permanece cerrada a la altura de Martorell.


El bloqueo en el tramo sur de la AP-7 a la altura de Martorell, en la provincia de Barcelona, ha provocado una alteración significativa en la circulación. El origen fue el desprendimiento de un muro de contención sobre la vía del tren en Gelida, lo que ha acarreado una víctima mortal y cinco personas heridas de gravedad. Esta situación ha repercutido no solo en el servicio de Rodalies, que se queda reactivado este jueves, sino también en el tráfico de vehículos en la autopista principal, obligando a establecer rutas alternativas por carretera y reforzar la frecuencia de los transportes públicos.
Continúan las labores de desescombro en Adamuz, Córdoba, tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad el domingo pasado. El accidente deja 43 víctimas mortales, de las que ya se conoce la identidad de 42. Tras la comparecencia de un par de horas de Óscar Puente, ministro de Transporte, las causas del siniestro apuntan a una rotura de raíl o de soldadura. De acuerdo a lo que señala la Agencia EFE, la investigación ha revelado la existencia de muescas en las ruedas de vagones anteriores al paso del Iryo.
Por otro lado, la cifra de denuncias por desaparición a raíz del accidente se mantiene en 45, mientras seis personas permanecen en unidades de cuidados intensivos (UCI). Hay otros 25 heridos leves que permanecen en distintos hospitales andaluces.
Los operarios técnicos y de emergencia se dedicarán en la jornada de hoy a trocear el último vagón del Alvia, el número 3, tras concluir con los vagones 1 y 2. A día de hoy, el vagón número 8 del Iryo siniestrado ya se ha cargado en una góndola para ser retirado de la zona.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, han acordado celebrar un homenaje de Estado el próximo sábado 31 de enero. El acto se celebrará en Huelva y recordará a las 43 víctimas mortales que ha dejado el accidente.
Los líderes políticos arremeten contra la gestión del Ministerio de Transportes y Adif tras los accidentes ferroviarios en Adamuz y Barcelona. Hasta ahora, tanto aliados como adversarios -a excepción de Vox-, han mantenido prudencia ante el desconocimiento de las causas del accidente mortal de este domingo. De hecho, el Gobierno de Pedro Sánchez y la Junta de Andalucía del popular Juanma Moreno exhibieron “máxima colaboración” desde el momento en el que se produjo la tragedia en la que han fallecido 42 personas.
Tras el descarrilamiento de dos trenes la tarde del martes y la suspensión del servicio de Rodalies como consecuencia directa, se restablecen las conexiones este jueves. Las cancelaciones de las conexiones de la compañía Adif colapsaron el transporte en Cataluña y dejaron a cientos de miles de pasajeros sin alternativas.
No obstante, la autopista del Mediterráneo o AP-7 mantiene uno de sus carriles cerrados a la circulación tras la caída de un muro de contención a las vías de uno de los dos trenes siniestrados. El corte se encuentra a la altura de Martorell, en la provincia de Barcelona.



