María Muñoz, doctora: “El caqui y el persimon son la misma fruta”

El alimento destaca por su alto contenido en vitamina A, antioxidantes y riqueza en fibra

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El caqui y el persimón
El caqui y el persimón son la misma fruta (Pexels)

Durante años, muchas personas han creído que el caqui y el persimon son frutas distintas. El parecido entre ambos puede desconcertar en el mercado, donde uno se presenta blando y el otro, duro y crujiente. Sin embargo, la explicación detrás de esta diferencia es mucho más sencilla de lo que parece.

“Ambos nombres corresponden a la misma fruta”, explica la doctora María Muñoz, pero lo que cambia es su tratamiento y momento de consumo. Mientras que el caqui clásico se asocia a una textura gelatinosa, el persimon se reconoce por su pulpa firme y brillante. La confusión es habitual, y también lo es la sorpresa al descubrir su verdadero vínculo.

El caqui es la fruta más famosa de las dos y la que suele reconocerse con mayor facilidad. El persimon en cambio es más reciente y aunque se piensa que es solamente una variedad, se trata de exactamente la misma fruta con unas puntualizaciones muy concretas que ha explicado la experta a través de sus redes sociales.

Diferencia entre caqui y persimon

“La raíz de la diferencia entre caqui y persimon está en los taninos, unas sustancias naturales que provocan una sensación de sequedad y aspereza en la boca. El caqui tradicional contiene una gran cantidad de estos compuestos, lo que obliga a esperar a que la fruta esté muy madura antes de consumirla“, aclara la doctora. Esta maduración reduce la astringencia y deja la pulpa casi líquida, ideal para comer con cuchara.

Esta es la fruta más nutritiva del mundo: ayuda al sistema nervioso y tiene propiedades anticancerígenas.

“El persimon surge como una innovación desarrollada en la Ribera del Suquer, en Valencia. Allí se ideó un proceso para eliminar los taninos del fruto antes de que madure por completo”, explica Muñoz. Tras este tratamiento, el persimon puede consumirse cuando todavía está firme, como una manzana, sin esa sensación áspera tan característica del caqui tradicional. Este avance ha permitido que la fruta gane popularidad entre quienes prefieren su textura más crujiente y fresca.

La doctora Muñoz destaca: “El persimon no tiene esa astringencia, y por eso puede comerse duro”. Esta característica ha revolucionado la comercialización del caqui en España y ha dado lugar a una nueva forma de disfrutar de la misma fruta en cualquier momento.

Propiedades y advertencias del caqui

El caqui, en cualquiera de sus versiones, es una auténtica bomba nutricional. Destaca por su contenido de vitamina A, superando incluso a la zanahoria. Además, aporta antioxidantes como el beta-caroteno y el licopeno, que contribuyen a proteger las células frente al envejecimiento. Su riqueza en fibra favorece el tránsito intestinal, mientras la vitamina C y el potasio ayudan a reforzar el sistema inmunológico y cuidar la salud cardiovascular.

El caqui ofrece grandes beneficios
El caqui ofrece grandes beneficios para la salud. (crédito Occident)

No obstante, la doctora Muñoz advierte que “las personas con diabetes deben tener precaución, porque el caqui tiene un índice glucémico alto”. Por ello, recomienda consumirlo en porciones moderadas y, si es posible, acompañado de alimentos ricos en proteínas. También señala que quienes tienen problemas renales o siguen tratamientos con betabloqueantes deben vigilar el consumo de potasio, ya que el caqui es una fuente importante de este mineral.

La clave está en disfrutar de esta fruta de forma responsable. Tanto el caqui clásico como el persimón ofrecen sabor y nutrición, adaptándose a diferentes gustos y necesidades. La ciencia y la experiencia de especialistas como la doctora Muñoz permiten elegir la opción más adecuada en cada caso.