Tratar a tu mascota como un bebé podría estar dañando su salud: “El sufrimiento puede surgir cuando los animales son tratados inapropiadamente”

Cochecitos, disfraces y tratamientos innecesarios pueden causar obesidad, daño articular y ansiedad

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Tratar a tu mascota como
Tratar a tu mascota como un bebé podría estar dañando su salud. (Freepik)

La creciente tendencia de tratar a las mascotas como niños, conocida como la cultura de los “bebés peludos”, ha encendido las alarmas entre los veterinarios del Reino Unido. Los expertos advierten que esta práctica puede generar sobretratamientos, sobrediagnósticos y riesgos físicos y psicológicos para los animales.

Eddie Clutton, anestesista veterinario y profesor de la Universidad de Edimburgo, es uno de los autores del libro Controversias Veterinarias y Dilemas Éticos, donde se analiza los efectos del antropomorfismo sobre el cuidado animal. “Algunos veterinarios vemos el auge del bebé peludo como un gran problema para los animales y su bienestar”, afirma el profesor.

El libro fue escrito junto a Tanya Stephens, Polly Taylor y Kathy Murphy, y busca ofrecer una visión integral de los factores que afectan la salud animal, sin culpar a los dueños ni a los profesionales.

De animales de compañía a miembros de la familia

Tradicionalmente, las mascotas eran animales de trabajo o compañía, con necesidades básicas claramente definidas. Hoy, el fenómeno de los “bebés peludos” ha transformado a los animales domésticos en miembros plenos del núcleo familiar, a menudo con un alto componente comercial: disfraces, cochecitos, cosméticos y tratamientos veterinarios costosos. “Algunos, quizás muchos, veteranos, así como accionistas corporativos, ven el concepto como una forma tremendamente útil de ganar mucho dinero”, advierte Clutton.

Stephens, por su parte, explica que esta tendencia está impulsada por la glorificación del vínculo humano-animal: “Hay un impulso por parte de algunos veterinarios para promover y apoyar el vínculo humano-animal como algo especial y esencial para el bienestar humano, sin ningún reconocimiento de que tal vez no sea todo lo bueno que parece y que existen algunas desventajas, tanto para la mascota como para el dueño”.

Algunas prácticas pueden ser perjudiciales
Algunas prácticas pueden ser perjudiciales tanto para mascotas como para animales. (Freepik)

Una vida más larga no es una vida más feliz

Uno de los riesgos más señalados es el “sobrediagnóstico y sobretratamiento”, donde los animales reciben intervenciones médicas innecesarias, motivadas por la presión de los dueños o intereses económicos.

“Una mejor medicina preventiva ha permitido que los animales lleguen a una edad avanzada. Sin embargo, una vida más larga no necesariamente será más feliz si el animal padece enfermedades propias de la vejez y el dueño y el veterinario se muestran reacios a darle el último adiós”, señala Stephens.

En este sentido, las redes sociales son una de las que más complican la labor veterinaria, con consejos sin sustento y expectativas irreales para los tutores. “Los dueños de mascotas casi siempre tienen buenas intenciones, pero enfrentan un enorme desafío con la desinformación y la información errónea en línea”, explican los autores.

Consecuencias físicas y psicológicas

El antropomorfismo también tiene efectos concretos sobre la salud de las mascotas. El uso excesivo de cochecitos, disfraces o productos cosméticos puede provocar pérdida muscular, daño articular, obesidad y ansiedad por falta de interacción social y exploración natural. “Todos los cuidadores deberían reflexionar sobre el sufrimiento que puede surgir cuando los animales son tratados inapropiadamente: como niños en lugar de como perros o gatos”, enfatiza Clutton.

A pesar de todo, el mensaje de los autores no busca culpabilizar a nadie, sino educar. Fomentar decisiones informadas, priorizar el bienestar animal y colaborar con veterinarios de manera conscientes. “Fomentar una mejor comprensión de los complejos factores que afectan la salud animal es clave para una mayor conciencia pública y una apreciación real del rol del veterinario en la sociedad”, concluyen los especialistas.