Vulkangruppe, el colectivo de acción directa que se atribuye el apagón en Berlín como parte de su campaña para “provocar un movimiento social de masas”

La acción, reivindicada en una carta enviada al ‘Berliner Zeitung’ y difundida en redes sociales, ha provocado el corte de energía más largo en la capital alemana desde la Segunda Guerra Mundial

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Una persona camina por una
Una persona camina por una calle durante el apagón. (Lisi Niesner/Reuters)

El apagón que afectó a 45.000 hogares y más de 2.000 empresas en Berlín entre el 3 y el 7 de enero ha vuelto a situar en el centro de la escena al llamado Vulkangruppe (Grupo Volcán), un colectivo que se adjudicó la autoría del ataque en una carta enviada al Berliner Zeitung y difundida en redes sociales.

En el manifiesto se lee: “Ya no podemos permitirnos a los ricos. Podemos iniciar el fin del estilo de vida imperial y detener el saqueo del planeta. En la avaricia por la energía, la Tierra está siendo drenada, succionada, quemada, abusada, arrasada, violada y destruida”. El texto presenta la acción como parte de una campaña para “provocar un movimiento social de masas” contra “todas las guerras, el saqueo de recursos y la destrucción global de los cimientos de la vida”.

El apagón se originó en un incendio en una estructura de cables de alta tensión sobre el canal de Teltow, y afectó a la central de gas de Stromnetz Berlin en el distrito de Lichterfelde. El corte eléctrico interrumpió también internet y calefacción en plena ola de frío. Stromnetz Berlin señaló que la reparación estaba siendo “lenta y compleja”, debido a la magnitud del daño y las condiciones meteorológicas.

Finalmente, el suministro eléctrico se recuperó el miércoles, 7 de enero, marcando el fin del apagón más largo en la capital alemana desde la Segunda Guerra Mundial. “Hoy es un buen día para las muchas personas afectadas que no habían tenido acceso a electricidad ni calefacción desde el 3 de enero”, celebró el alcalde de Berlín, Kai Wegner.

El director general de la
El director general de la compañía Stromnetz Berlin, Bernhard Buellmann, y el alcalde de Berlín, Kai Wegner. (Liesa Johannssen/Reuters)

En los barrios afectados se habilitaron puntos de apoyo para que los vecinos pudieran calentarse, cargar móviles y recibir información, ya que las comunicaciones móviles sufrían cortes. Las autoridades locales abrieron albergues de emergencia y colaboran con hoteles para ofrecer alojamiento temporal. Iglesias y asociaciones vecinales también prestaron asistencia, y la Policía de Berlín desplegó 330 agentes en la zona.

Iris Spranger, ministra de Interior, confirmó la autenticidad del manifiesto de Vulkangruppe y condenó lo que calificó como un “ataque inhumano contra berlineses y turistas de la ciudad”. Kai Wegner, alcalde de Berlín, consideró verosímil el manifiesto y describió el ataque como un intento de dañar infraestructuras críticas.

En su comunicado, Vulkangruppe detalló: “Atacamos la central eléctrica de turbinas de gas y vapor de Lichterfelde. La central produce una potencia eléctrica total de 300 MW con gas natural. El objetivo eran las líneas eléctricas de alta tensión para causar daños significativos a la empresa. Prendimos fuego al puente de cables, que no se registra públicamente y que va desde la central eléctrica de Lichterfelde sobre el Canal de Teltow, en el lado que da a las zonas verdes. Además, cortocircuitamos los cables carbonizados con barras de acero que se encontraban por ahí”.

Peatones junto a la luz
Peatones junto a la luz de un punto de ayuda habilitado por los bomberos en Berlín. (Christoph Gollnow/dpa via AP)

El colectivo lamentó los efectos en la población: “Los hogares individuales no son el objetivo de la acción. El objetivo es causar un daño significativo a la industria del gas y a la insaciable demanda de energía. Si se producen cortes de electricidad prolongados en hogares particulares, queremos dejar claro que no son el objetivo de este ataque. Este efecto no fue intencionado ni calculado por nosotros. Hemos descartado en todo momento cualquier riesgo para la vida humana”.

Las autoridades desconocen cuántas personas forman parte de Vulkangruppe. No hay información fiable sobre el número de integrantes o la estructura interna del grupo, aunque se presume que debe de ser pequeño. Bajo distintas denominaciones, sus primeras acciones se remontan a 2011 con ataques a infraestructuras ferroviarias, empleando nombres de volcanes islandeses como Eyjafjallajökull, Hekla y Grímsvötn.

Vulkangruppe, activo desde 2011 y todavía una incógnita

Uno de sus objetivos más recurrentes ha sido Tesla. Bajo el lema ‘Turn Off Tesla’, el 5 de marzo de 2024 incendiaron una torre eléctrica en Steinfurt, paralizando durante varios días la producción de la gigafábrica de la compañía. “Hemos saboteado Tesla”, afirmaron en un comunicado, donde también calificaron a Elon Musk como un “tecnofascista” y definieron el ataque como un “regalo” por el Día Internacional de la Mujer.

El incendio afectó a 5.000 hogares y la empresa calculó pérdidas de “varios cientos de millones de euros”. Las acciones de Tesla en la Bolsa de Frankfurt cayeron un 2,8%. Elon Musk respondió en la red social X calificando a los autores como “los ecoterroristas más tontos del mundo” o “marionetas de aquellos que no tienen buenos objetivos medioambientales”.

La planta de Tesla en las afueras de Berlín ha sido objeto de polémica desde su anuncio, por su proximidad a una zona de conservación de aguas y la oposición de vecinos y grupos ecologistas. En 2021, Vulkangruppe asumió la autoría de un incendio en el lugar, argumentando que la empresa “no es ni verde, ni ecológica, ni social”.

La fábrica de Tesla en
La fábrica de Tesla en Alemania. (Sean Gallup/Getty Images)

Entre sus acciones también figuran ataques contra el Parque Tecnológico de Adlershof, la central eléctrica de carbón Vattenfall Reuter y el centro de Vodafone en Adlershof, que el grupo considera “puntos de referencia” para su misión. En sus comunicados destacan: “Aunque estos actos de sabotaje causen pérdidas financieras significativas, no pueden, como acciones individuales, forzar un cambio de rumbo político. Sin embargo, señalan el camino y la dirección que recomendamos a todas las grandes ciudades”.

Tras el apagón de enero, apareció una nueva amenaza en la plataforma Indymedia, en la que el grupo anunciaba otro posible ataque al suministro eléctrico en Berlín Oriental. La policía y Stromnetz Berlin evalúan todavía la veracidad del comunicado y la vulnerabilidad de la red en esa zona.

El debate sobre la identidad y la autoría de los comunicados se ha reavivado en los últimos días. Un grupo que se identifica como el “grupo Vulkan original” de 2011 se ha distanciado de las nuevas acciones, señalando que sus operaciones anteriores se dirigían únicamente contra infraestructuras militares y exportaciones de armas.

Según la Oficina Federal para la Protección de la Constitución, el nombre Vulkangruppe es usado por diferentes colectivos que no forman una organización unificada, lo que complica la atribución directa de las acciones y la investigación sobre su alcance real.