La ‘modernización’ de la Línea 6 de Metro elimina las rampas desde el vagón para que viajeros en silla de ruedas pueden acceder: denuncia a la Inspección

Las obras llevadas a cabo en esta línea para que circulen trenes sin conductor en 2027 ha subido la cota de los andenes. Metro asegura que las rampas ya no son necesarias, pero un técnico ha denunciado ante la Inspección de Trabajo la eliminación de estas medidas de acceso

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Un pasajero en silla de
Un pasajero en silla de ruedas en el Metro de Madrid. (Infobae España)

La supuesta modernización de la Línea 6 de Metro de Madrid no es tal para los viajeros con movilidad reducida. Las obras que se han llevado a cabo durante meses, para convertir a la 6 en la primera línea con conducción automática, han ‘condenado’ a las rampas PMR que llevan los trenes y que se despliegan cuando son necesarias para que un pasajero que, por ejemplo, va en silla de ruedas pueda acceder al convoy. Las rampas que llevan todos los trenes 8.000 que circulan por esta línea ya no están habilitadas desde septiembre. Y no están operativas porque al subirse la altura de los andenes, “ya no son necesarias”, señala un portavoz de esta empresa pública que gestiona la Comunidad de Madrid.

Un técnico de Metro, en cambio, no opina igual, y ha incluido la “inhabilitación” de estas rampas en la denuncia a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social del ministerio que puso el pasado 19 de diciembre. En esta denuncia, este trabajador del suburbano, en plantilla desde el año 2004, asegura que tras las obras de modernización se incumple en muchos puntos de los andenes de las 28 estaciones la distancia máxima entre andén y tren, que no debe superar los 75 mm (7,5 cm). “Desde la perspectiva preventiva, esta decisión elimina un medio que reducía la exposición al hueco en operaciones de asistencia y desplaza la gestión del riesgo hacia soluciones manuales, incrementando la exposición del personal a caídas en el borde; sobreesfuerzos y posturas forzadas; y aumento de presión temporal por tiempos de parada y coordinación operativa", señala la denuncia.

Es decir. Antes de las obras, un pasajero en silla de ruedas que quería coger la Línea 6 debía situarse a la altura del primer o del último vagón del convoy. Entonces el conductor apretaba un botón verde que gestiona desde su cabina y habilitaba unas rampas que salían del convoy en el espacio de las puertas para que este viajero pudiera entrar al vagón. Desde septiembre estas rampas ya no se despliegan. “Se trata de una decisión técnica consciente que supone un paso más en la accesibilidad total. Al haber subido la cota de andén, no es necesario desplegar la rampa del tren para que los usuarios en sillas de ruedas accedan al mismo”, insiste un portavoz de Metro. El Gobierno regional que preside Isabel Díaz Ayuso ha procedido a la modificación estructural de los andenes para prepararlos para la instalación de las futuras puertas de andén, con una renovación de 7.000 metros lineales.

En total, serán más de 1.600 puertas a lo largo de la línea (24 por andén para un total de 70), con cierre hermético y apertura únicamente cuando el tren está detenido. Los trabajos para instalar las puertas comienzan este miércoles 7 de enero, lo que obligará a modificar un poco el horario de cierre en esta línea. De domingo a jueves la línea 6 cerrará a las 23 horas.

Recreación de las puertas de
Recreación de las puertas de acceso a los trenes en los andenes de la Línea 6. (Infobae España)

La denuncia de este técnico asegura que la “retirada de un medio de mitigación exige, como mínimo, evaluación preventiva previa, justificación documentada, medidas sustitutivas de eficacia equivalente o superior, e información y formación específicas al personal afectado”. Para este profesional, subir la cota de andén no elimina automáticamente la necesidad de rampa. Solo la elimina si el hueco horizontal se mantiene dentro del límite en el peor caso. “Si ese umbral se supera, el marco de accesibilidad prevé rampa o paleta como medida mitigadora. De lo contrario, puede incrementarse el riesgo de tropiezo o de apoyo erróneo: cuando el acceso parece ‘a nivel’, el usuario o el trabajador tiende a dar un paso más rasante y rápido, y si existe un hueco horizontal relevante es más fácil que parte del pie quede en vacío y se produzca la pérdida de equilibrio. Y, de nuevo, si el hueco es grande, una persona puede sufrir una fuerte caída o golpe”.

Los trabajadores ya lo saben

Metro ya comunicó a todos los trabajadores de la Línea 6 que tras la reapertura a principios de septiembre de primer tramo que se cerró por las obras, todas las rampas PMR de los trenes estaban condenadas neumáticamente (estas rampas se despliegan gracias a unos muelles y un sistema de aire). La solución desde entonces es que el personal de estación ayude a los viajeros en silla de ruedas, algo que es a petición del pasajero. Otros técnicos consultados por Infobae explican que el hueco entre tren y andén no es el mismo en todas las puertas, con lo que en una situación de este tipo, “lo único que podemos hacer es que el viajero utilice una puerta diferente a la primera del tren, con un hueco menor, que le facilite la entrada”.

Los usuarios recurrentes del metro de Madrid, nos cuentan los contratiempos de verano.

La Línea 6 es utilizada a diario por unas 430.000 personas. La reforma ha sido integral y se ha actuado sobre todos los elementos del sistema, desde la vía a los túneles, comunicaciones, energía y señalización. Los nuevos trenes llegará este verano y circularán unos meses en fase de pruebas antes de empezar a transportar pasajeros en 2027. Su principal característica es la conducción semiautomática, sin cabina de conductor, de modo que en la cabecera habrá un cristal panorámico por el que los viajeros podrán ver las vías y las estaciones. Cada una de las unidades se compondrá de seis coches, y estarán diseñadas con disposición continua con pasillos de intercomunicación entre los coches a lo largo de todo el convoy, con 10 centímetros más anchos (de 2,8 a 2,9 metros), lo que permitirá aumentar la capacidad un 17% al pasar de los 1.200 pasajeros actuales hasta los 1.385. También serán más rápidos