
La violencia en el entorno laboral suele asociarse con insultos, descalificaciones o gritos, pero existen formas de acoso menos visibles que afectan a miles de trabajadores. El acoso laboral no siempre responde al patrón clásico de hostilidad explícita, sino que la marginación, la falta de tareas o la exclusión sistemática también constituyen conductas que pueden ser denunciadas.
El abogado Juanma Lorente ha hablado en uno de sus últimos vídeos de TikTok de esta realidad menos conocida, y ha afirmado que la ausencia de encargos durante la jornada equivale a acoso laboral. “Que la empresa no te dé trabajo durante tu jornada también es acoso laboral”, sostiene el especialista. Así, Lorente advierte que este tipo de situaciones suelen pasar desapercibidas porque no dejan huellas físicas ni pruebas evidentes.
“Estamos demasiado acostumbrados a identificar el acoso laboral con gritos, insultos, descalificaciones dentro de la oficina”, explica. Según su testimonio, la presión por omisión puede resultar igual de perjudicial y constituye un problema “grave, pero más silencioso”.
Una forma de presión sigilosa
En la publicación de la red social, el letrado relata que ha tenido “clientes que directamente en la empresa, como se lo podía permitir, le dejaban toda su jornada laboral mirando al techo y viendo cómo sus compañeros estaban hasta aquí de trabajo”. Esta práctica, según Lorente, funciona como una táctica de desgaste destinada a minar la autoestima del empleado y forzar su salida de la compañía.
“Es la forma que tiene la empresa de intentar hacerte ver que eres un inútil y que no vales para nada”, denuncia. Para el abogado, el objetivo último es provocar la renuncia voluntaria, para evitar los costes de un despido improcedente. Y no es un fenómeno aislado, ya que el acoso laboral puede adoptar múltiples formas y afectar a sectores muy diversos. Y la privación de funciones o responsabilidades figura entre las prácticas sancionadas, pues “de esa manera intentar que te vayas por tu cuenta de la empresa. Y ojo, esto es gravísimo”, subraya Lorente.
La reacción de los trabajadores
El aislamiento profesional genera en muchos casos una sensación de inutilidad que afecta tanto al rendimiento como al bienestar emocional. “He tenido clientes que incluso le quitaban trabajo a compañeros para intentar tener algo que hacer durante su jornada”, relata Juanma Lorente. El especialista considera “lamentable” este tipo de estrategias y recomienda a quienes las sufren que no permanezcan pasivos. “Si estás en esta situación, muévete, reclama”, aconseja.
La difusión del testimonio de Lorente en redes sociales refleja el interés creciente por visibilizar formas de acoso que, aunque menos estridentes, tienen consecuencias devastadoras. El experto insiste en que la marginación laboral es una forma de violencia psicológica reconocida por la jurisprudencia. “No te lo estás imaginando. Esto es acoso laboral”, concluye el abogado.
Últimas Noticias
La UE apuesta por el “made in Europe”: así es el plan para reducir la dependencia de China y los aranceles de EEUU
Bruselas apuesta por financiar las empresas de los Estados miembros, buscar nuevos socios comerciales y crear puestos de trabajo para los europeos

De qué habla Pedro Sánchez cuando habla del “no a la guerra”: un pulso a Trump, otro al pasado y una sacudida al votante perdido
El presidente del Gobierno emplea una declaración institucional para redefinir el lugar de España en el mundo y su concepto de patriotismo
Las clases más pequeñas ‘aumentan’ el salario de los profesores, pero no mejoran las notas de los alumnos
Un estudio del Esade advierte sobre la nueva política educativa en España

Los Aguachiles, el restaurante mexicano que trae el Pacífico hasta Madrid: “Los españoles siempre me reclaman que no tenga decoración”
Ernesto García es el fundador de Los Aguachiles, un concepto que cuenta ya con cinco restaurantes en la capital y que se especializa en platos de pescado y marisco fresco

¿Por qué acabaron en Estonia 527.000 euros de una subvención del Gobierno de Ayuso para formar a agricultores madrileños?
La Comunidad de Madrid adjudicó una subvención de 1,6 millones a la asociación agraria ASAJA, que utilizó parte de ese dinero para que una sociedad radicada en Tallín desarrollara una APP. El PSOE habla de “cacicada” y “falta de transparencia”


