Una mujer es juzgada por organizar supuestamente un centro de prostitución en su salón de masajes: “Mi marido paga 200 euros cada vez. No llego a fin de mes”

La gerente del salón ha negado rotundamente las acusaciones, aunque la fiscalía considera que existen indicios claros de organización y reiteración de los hechos

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Imagen recurso de un centro
Imagen recurso de un centro de masajes (Freepik)

Una mujer de 51 años, de nacionalidad china, ha sido acusada en Lille (norte de Francia) de organizar actividades de prostitución en su salón de masajes, ubicado en la comuna de Marcq-en-Barœul, en la región de Nord. El caso, que ha despertado una gran atención mediática en la zona, comenzó a investigarse tras varias denuncias de esposas de clientes habituales del establecimiento.

Las denuncias iniciales se registraron en marzo de 2025. Una de las mujeres afectadas declaró ante la policía, según informó el medio francés La Dépêche: “Mi marido frecuenta el salón de masajes Naturôzen, donde gasta mucho dinero. Tiene relaciones sexuales con una mujer china llamada Lili. Paga 200 euros cada vez. Ahora no llego a fin de mes”.

A raíz de estas múltiples quejas, las autoridades iniciaron una investigación discreta y decidieron vigilar los movimientos del salón. En las semanas siguientes, interceptaron a varios clientes a la salida del establecimiento y les preguntaron sobre los servicios recibidos.

Uno de los hombres interrogados aseguró haber recibido un masaje convencional. Sin embargo, otro cliente confesó que la masajista le había ofrecido un “servicio adicional”: “Al final del masaje, se ofreció a masajearme el pene, a lo que respondí favorablemente”, relató durante su declaración.

Las grabaciones telefónicas obtenidas por los investigadores confirmaron aún más las sospechas. De acuerdo con el expediente, los clientes habituales solicitaban distintos tipos de servicios, entre ellos “masaje prostático”, “tántrico”, “naturista con final manual” o “real”. El pago, según el informe policial, se realizaba en dos partes: una mediante tarjeta para cubrir el masaje tradicional, y otra en efectivo para abonar la parte sexual del servicio.

La defensa lo niega todo

Ante el tribunal, la gerente del salón negó de manera tajante todas las acusaciones recibidas. Aseguró que no entendía con claridad el idioma francés y que desconocía el contenido de las conversaciones que la incriminaban. “No entiendo muy bien el francés, no sabía de qué hablaban”, dijo rotundamente durante la audiencia.

La fiscalía, sin embargo, considera que existían indicios claros de organización y reiteración de los hechos. Por ello, solicitó una pena de ocho meses de prisión condicional, además de la aplicación de una orden de expulsión del territorio francés (OQTF) que ya estaba vigente en su contra.

En condiciones infrahumanas, contagiadas de enfermedades venéreas y sin descanso, eran obligadas a ejercer la prostitución en Tenerife

Sentencia pendiente

El tribunal de Lille decidió aplazar la sentencia hasta el próximo 6 de noviembre, mientras se revisan las pruebas complementarias y se determina el grado de responsabilidad penal de la acusada.

El caso ha reavivado en Francia el debate sobre los límites entre los servicios de bienestar y las prácticas sexuales encubiertas, especialmente en los locales de masajes y terapias alternativas. Se trata de un sector bajo la lupa de las autoridades por su creciente vinculación con casos de explotación y prostitución irregular.

En marzo de 2025, el Gobierno francés anunció el cierre de los falsos salones de masajes donde se ejerce la prostitución encubierta, una práctica que, según la ministra de Igualdad, Aurore Bergé, “se está extendiendo por toda Francia”, como informa La Voz de Galicia. La medida busca poner fin a un fenómeno en expansión y ofrecer mayores garantías de seguridad y transparencia en un ámbito cada vez más cuestionado.