La Guardia Civil pilla a los cuatro autores de siete robos en establecimientos comerciales mientras escapaban en un coche con el botín

Dentro del vehículo encontraron 795 cajetillas de tabaco, cuatro teléfonos móviles, dos tablets y 2.406 monedas de diverso valor con billetes en efectivo que sumaban un total de 4.000 euros

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La Guardia Civil, en el marco de la operación “Fluence”, ha detenido a cuatro personas por al menos siete robos con fuerza de madrugada en locales comerciales de Huesca, Cantabria y Asturias.

Según informa este cuerpo, el grupo delictivo tenía un ‘modus operandi’ muy marcado. Todos los robos se cometieron por la noche en restaurantes, bares y tiendas de telefonía. El reparto de tareas era el siguiente: Dos de ellos vigilaban, mientras un tercero utilizaba un objeto contundente para romper la puerta o el escaparate y junto al cuarto accedía al interior del local para sustraer los efectos.

El último de los atracos se produjo el pasado 2 de octubre cuando accedieron al interior de un comercio de la localidad de Monzón, Huesca, en el que emplearon mobiliario urbano como objeto contundente para romper el escaparate de cristal del establecimiento. Una vez dentro, sustrajeron terminales móviles por valor de más de 6.500 euros.

Pillados cuando regresaban de una oleada de robos

El primer descubrimiento que consiguieron los investigadores fue averiguar los datos del vehículo utilizado por el grupo delictivo en su huida.

De esta manera, unos días después, en un control policial en el término municipal de Sabiñánigo (Huesca), guardias civiles detectaron el vehículo, donde viajaban cuatro personas.

Al identificarlos, observaron que en su interior transportaban 795 cajetillas de tabaco, valoradas en unos 4.611 euros, cuatro teléfonos móviles, dos tablets y 2.406 monedas de diverso valor con billetes en efectivo que sumaban un total de 4.000 euros. Además, se encontró el mismo objeto contundente usado para romper el escaparate de cristal del local comercial de Monzón.

Los atracadores durante uno de
Los atracadores durante uno de los robos (Guardia Civil)

“Tras las investigaciones realizadas se pudo determinar que el grupo delictivo regresaba de realizar una oleada de robos en diferentes localidades de Cantabria y Asturias”, apunta la Guardia Civil en una nota de prensa.

El valor de los daños y lo robado asciende a unos 30.000 euros y las diligencias han sido entregadas junto con los detenidos en el Juzgado de Instrucción número 2 de Monzón. La autoridad judicial ha dictado prisión provisional para todos ellos.

El delito de robo con fuerza

El robo con fuerza en las cosas es un delito regulado en los artículos 237 a 241 del Código Penal y castiga a quien, con ánimo de lucro, se apodera de un bien mueble ajeno empleando fuerza sobre las cosas para acceder al lugar donde se encuentra o para sustraerlo. Es, en definitiva, una forma agravada del hurto, en la que la clave radica en el uso de la fuerza para superar los obstáculos materiales que protegen los bienes.

A diferencia del hurto, donde el autor se limita a tomar un objeto ajeno sin utilizar ningún medio violento o coercitivo, el robo con fuerza implica necesariamente la superación de mecanismos de seguridad o la ruptura de elementos destinados a evitar la sustracción. Tampoco debe confundirse con el robo con violencia o intimidación, en el que la acción delictiva recae directamente sobre las personas y no sobre las cosas. En el robo con fuerza, la víctima puede ni siquiera estar presente, y el ataque se dirige contra las barreras físicas que protegen el bien: puertas, cerraduras, ventanas o sistemas de alarma.

En cuanto a las penas, el tipo básico de robo con fuerza en las cosas está castigado con penas de prisión de uno a tres años. Sin embargo, la ley prevé un tipo agravado cuando los hechos se cometen en una casa habitada, en un local abierto al público o fuera del horario de apertura, elevando la pena a entre dos y cinco años de prisión. En los supuestos de especial gravedad —por ejemplo, cuando existe una organización criminal, el valor de lo sustraído es muy alto o los daños causados son notables— la condena puede llegar hasta los seis años de prisión.