El rey Alberto II de Bélgica, operado por sexta vez de un cáncer de piel a los 91 años: la visible secuela de su intervención

El exmonarca belga ha sido sometido a una cirugía preventiva por una afección cutánea cancerosa, según ha comunicado la casa real del país

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Alberto II de Bélgica, en una fotografía de archivo. (REUTERS/Johanna Geron)

El rey Alberto II de Bélgica ha tenido que volver a pasar por quirófano a sus 91 años a causa de un cáncer de piel. El exmonarca ha sido intervenido por sexta vez por una afección relacionada con esta enfermedad, una información que se conoce tras la preocupación que generó su última aparición pública, en la que se podía apreciar una gran cicatriz en su cara.

Según ha trasladado la casa real belga a varios medios locales, el padre de Felipe de Bélgica se ha sometido a una cirugía preventiva por una afección cutánea cancerosa entre el labio superior y la nariz, una intervención de la que no se conoce la fecha exacta, ya que no se han dado más detalles al respecto.

Las secuelas físicas de esta nueva operación en el rostro del exmonarca se pudieron apreciar en su última aparición pública. Alberto II y su esposa, Paola de Bélgica, acudieron a la embajada italiana en Bruselas para la ceremonia de entrega de la cuarta edición del Premio de Sanctis Europa, en la que la reina fue galardonada. Se trató del primer acto público del antiguo soberano tras cinco meses alejado del foco.

Alberto II y el cáncer de piel

La salud de Alberto II ha sido motivo de atención desde su abdicación en 2013. Ya entonces, el monarca argumentó que la razón decisiva para dejar el trono en manos de su hijo fue su estado de salud, manifestando que la edad y sus crecientes problemas médicos ya no le permitían ejercer su función “como le hubiera gustado”. A sus 79 años de entonces, mencionó que había llegado a una edad nunca antes alcanzada por sus antecesores en el cargo.

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Alberto II y Paola de Bélgica, recibidos por la embajadora italiana en Bruselas el pasado 2 de julio. (@italyinbelgium)

El historial médico del exjefe de estado se remonta al año 2011, cuando le diagnosticaron por primera vez cáncer de piel. Ese mismo año fue operado para extirpar un pequeño tumor en la nariz, identificado como un epitelioma basocelular, la más frecuente de las neoplasias cutáneas. La secuencia de intervenciones continuó en julio de 2014 con otra cirugía destinada a retirar una lesión similar en el cuero cabelludo. Esta patología, aunque raramente produce metástasis y suele afectar a personas mayores de 40 años, puede requerir intervenciones periódicas, como ha sido el caso de Alberto II en diversas ocasiones durante los últimos años.

La casa real belga ha manejado la información sobre el estado de salud de Alberto II con una política de prudencia, limitando la difusión de las noticias y detalles sobre sus tratamientos médicos. A pesar de ello, las recientes fotografías y testimonios recabados durante su aparición en Bruselas han permitido observar públicamente el resultado de la última intervención.

Cicatriz de Alberto II de
Cicatriz de Alberto II de Bélgica en su visita a la embajada italiana en Bruselas. (@italyinbelgium)

Tras su retiro de la vida institucional, Alberto II y la reina Paola redujeron significativamente sus compromisos públicos. No obstante, la recepción en la Embajada de Italia representó una de las excepciones recientes. Durante el acto, Paola recibió el premio de Sanctis Europa de manos de la embajadora italiana en la capital belga, un galardón otorgado a figuras que fomentan los valores europeos. En palabras de la organización, la distinción reconoció a la exreina por su capacidad para “tender un puente entre Italia y Bélgica y promover el ideal europeo de discreción, servicio y cohesión entre los pueblos”.

Paola, de origen italiano, creció en Roma y se trasladó a Bélgica a la edad de 21 años para casarse con Alberto. La ceremonia en la embajada italiana también marcó su 66º aniversario de boda, celebrado el pasado miércoles. Durante la recepción del premio, la reina se mostró activa a pesar de padecer osteoporosis y dejó a un lado su bastón al subir al escenario, asistida por la embajadora italiana, Federica Favi.