Un español en Suiza se sorprende de la calidad de la “basura” en la calle: “La gente deja muebles en perfecto estado”

El creador de contenido destaca en uno de sus vídeos de TikTok que esta es una práctica común en muchas ciudades del país

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Un español que vive en
Un español que vive en Suiza se sorprende de las condiciones de los muebles que la gente deja en la calle (@dcastip/TikTok)

Irse a vivir a un país extranjero supone aprender muchas cosas con las que hasta entonces no se estaba familiarizado: la gastronomía, las tradiciones o las cuestiones socioculturales que para los locales son completamente normales, pero que para los turistas y los recién llegados puede implicar un choque cultural si difiere en gran medida de sus propias costumbres.

A través de las redes sociales, cada vez son más las personas que explican cuáles son las cosas más curiosas con las que se han encontrado en estas nuevas experiencias: personas que se han ido a vivir a países como Alemania, Estados Unidos o Australia y que cuentan a sus seguidores lo que más les ha sorprendido del lugar en el que ahora residen.

David Castillo, un español que actualmente vive en Suiza, utiliza su cuenta de TikTok (@dcastip) para dar consejos a otras personas que quieren seguir sus pasos. Sus vídeos se convierten en un reflejo de una sociedad que en algunos aspectos es distinta de la española, pero que en otros se parece bastante.

En uno de los últimos contenidos que David ha publicado, destaca una costumbre muy asentada en Suiza y que también se produce en algunas ciudades de España, como es el caso de Madrid: “No sé si habéis escuchado alguna vez eso de muebles gratis en Suiza”, explica mientras se acerca a un armario que alguien ha dejado en la calle.

Este lleva un cartel en el que se indica que quien lo desee puede llevárselo. Lo que más le sorprende a David son las condiciones en las que este mueble, un perchero y el marco para un cuadro que se encuentran al lado están: "En muchas ciudades, la gente deja en la calle muebles en perfecto estado para que otros los aprovechen. Desde sillas y mesas hasta sofás casi nuevos, solo tienes que estar atento y darte una vuelta".

Una bandera suiza en el
Una bandera suiza en el puerto de Ginebra, Suiza. (Denis Balibouse/REUTERS)

Amueblar una casa gratis

Está todo nuevo y bastante limpio. No tiene nada roto”, señala sorprendido, por lo que decide llevarse todos los objetos que acaba de encontrar a su casa. El español encuentra unos pequeños desperfectos que, sin embargo, sabe que pueden solucionarse: “Lo único que he visto es que tiene aquí un poquito la madera levantada, pero esto se puede pegar con cola”, explica señalando la balda del armario, donde se observa un pequeño punto roto.

“La puerta funciona correctamente, está todo bien hecho”, continúa valorando el mueble. “Tiene aquí un arañazo”. Pese a los desperfectos casi imperceptibles que encuentra, el creador de contenido destaca que ha sido completamente gratis, por lo que las condiciones en las que se encuentra son muy reseñables.

En cuanto al perchero, David observa unos tornillos a los que le hacen falta un par de vueltas, ya que están desaflojados, y un hierro que intuye que es para los paraguas y que se encuentra “un poco regular”: “Esto lo he visto doblado y yo creo que no es así”.

“La verdad es que está bastante bien el cuadrito para poner alguna lámina chula”, señala con respecto al marco que ha encontrado junto al armario y el perchero. “Estoy reventado de haber subido esto por las escaleras”, ya que vive en un segundo piso.

ChatGPT Plus Los españoles emigran a Suiza y Alemania por mejores oportunidades laborales, salarios más altos y condiciones de vida superiores. La estabilidad económica, sistemas sociales eficientes y la demanda de mano de obra cualificada atraen a profesionales y jóvenes. Esta fuga de talento puede afectar negativamente a España.

“Ya lo tenemos aquí en casa. Lo vamos a limpiar a tope, con desinfectante y lejía, y lo pondremos por aquí, en el salón, aunque ya veremos”. Tras el esfuerzo y observar los pequeños desperfectos de sus nuevos muebles, David señala lo sorprendido que se encuentra con esta costumbre tan asentada en algunas ciudades suizas, ya que es posible decorar casi una casa entera sin gastarse un solo euro.