
Tesla, la empresa de automóviles de Elon Musk, lanzó hace seis años un modelo sorprendente y novedoso. El Cybertruck parece sacado de una película de ciencia ficción, pero es un coche real. Su extraña forma y enorme tamaño suele generar un gran impacto en una persona que nunca haya visto uno.
Sin embargo, un dueño no recibió la reacción que esperaba cuando salió con su monstruoso coche de Tesla. Lo que empezó captando la atención y generando la envidia sana de las personas de alrededor, terminó convirtiéndose en lo contrario cuando tuvo que ser remolcado.
Desató la risa de 28 niños
Ha ocurrido en Ohio, Estados Unidos, donde Ernest S. Harbaugh, propietario de un Cybertruck, llevaba a su hijo de 10 años a un partido de béisbol. Cuando llegaron, todos los compañeros de equipo de su hijo comenzaron a comentar el vehículo en el que llegaba su amigo.
Tal y como relata el dueño del coche, los niños estaban encantados con el coche y decían que era genial. Pero, cuando el hijo fue a sacar sus equipaciones y materiales del maletero, esta percepción cambió por completo. La parte trasera del coche no podía abrirse, lo que comenzó a desatar la expectación de los niños.
El padre, dispuesto a hacer cualquier cosa para que su hijo pudiera jugar el partido, aseguró que volvería a su casa, que estaba a 40 minutos, y cogería otro guante, pues era indispensable para disputar el encuentro. Se sentó en el asiento del conductor, trató de arrancar, pero no consiguió aumentar la velocidad lo suficiente.
El coche no permitía su movimiento normal por un problema técnico, y al dueño no le quedó otra opción que contactar con el servicio de Tesla. La empresa trató de arreglarlo a distancia, ofreciéndole instrucciones. Después de reiniciar la pantalla y apagar el vehículo, sin lograr nada, no quedó otra opción que enviar un servicio de remolque.
El estadounidense concluyó en su perfil de Facebook que acabó el día “con una factura de Uber de $50, y 28 niños de diez años pasaron de pensar que el Cybertruck era el vehículo más genial a señalarlo y reírse mientras se lo llevaban en una plataforma".
El “modo de emergencia”
El motivo por el que el coche entró en este bloqueo es un fallo técnico en el maletero, que cuenta con un sistema para su apertura automática. Este error provocó un efecto en todo el vehículo, a través del “modo de emergencia”. El sistema electrónico detectó un problema y estableció este modo.
Cuando un vehículo de Tesla sufre algún inconveniente que provoca su estado de emergencia, el propio vehículo impide su funcionamiento, para evitar riesgos. Esto hace que no pueda superar los 15 kilómetros por hora, una velocidad que no permite circular con normalidad por la vía pública.
En este caso, el caro y llamativo coche no supuso un gran atractivo para su dueño, que acabó sufriendo un aparatoso suceso. “Estaba a punto de para pasar una cuerda por las esquinas superiores y atarla a un árbol, luego retroceder y arrancar el maletero”, relata el hombre, fruto de su frustración.
Últimas Noticias
La Justicia murciana avala el desahucio de un militar de una vivienda que pertenece a Defensa al haber dejado el servicio activo
El tribunal recuerda que el objetivo de este tipo de viviendas es facilitar la movilidad geográfica de los militares en servicio activo

Un hombre roba 24.000 euros en hoteles de Barcelona haciéndose pasar por turista durante varios meses
Las primeras señales de alarma surgieron a finales de 2025, cuando empezaron a notificar una oleada de robos con un patrón similar

Amelia Bono sufre una aparatosa caída en su primera ruta en bici: “Me podría haber matado”
La hija de José Bono ha mostrado en sus redes sociales las imágenes de las heridas que ha tenido en su cuerpo tras el percance

Descubren un laberinto de 15 kilómetros bajo los edificios de Roma: la red subterránea más extensa hallada en la capital italiana
El impacto de estos túneles en la vida cotidiana afecta a carreteras principales y a los vecinos que conviven con la incertidumbre de posibles hundimientos

Valencia aprueba una nueva regulación para los pisos turísticos: solo en bajos y primeras plantas, con acceso independiente y topes por zona
La norma busca proteger el uso residencial, aunque no garantiza una bajada inmediata del alquiler en los barrios más tensionados

