
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el estrés como un estado de preocupación o tensión mental generado por una situación difícil. Es normal sentirse así en ocasiones, ya que se trata de una respuesta natural ante las amenazas y otros estímulos. Cuando una situación desencadena este estado, nos resulta difícil relajarnos y concentrarnos, y podemos sentirnos ansiosos o irritables, conforme detalla la OMS, que recuerda que también puede causar dolor de cabeza, malestar gástrico, dificultades para dormir o alteraciones del apetito. Sin embargo, el estrés no tiene por qué ser negativo, todo depende de la forma en que reaccionamos ante él.
La OMS aconseja recurrir a una serie de prácticas que nos permiten lidiar con el estrés y uno de los pilares fundamentales es mantener una rutina diaria estructurada. Para ello, aconsejan realizar actividades programadas a lo largo del día puede generar una sensación de control sobre la vida y aumentar la productividad: establecer horarios específicos para comer, convivir con la familia, realizar tareas domésticas y dedicar tiempo al ejercicio físico o actividades recreativas.
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A todas estas prácticas, el cardiólogo Aurelio Rojas, que utiliza sus redes sociales para divulgar y dar consejos médicos para mantenerse sanos, añade una. A través de su cuenta de Instagram (@doctorrojass), explica una práctica de respiración que puede ser clave reducir el estrés y la ansiedad.
El suspiro fisiológico
El ejercicio que propone Rojas es el “suspiro fisiológico” al que puso nombre, conforme explica el cardiólogo, el neurocientífico Andrew Huberman de la Universidad de Stanford. Se trata de un tipo de respiración muy sencilla y los pasos son los siguientes: “Una inhalación seguida de otra breve inhalación por la nariz” seguida de “una larga exhalación por la boca”. Esta técnica se debe repetir tres veces para rebajar el nivel de estrés.
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Entre los principales beneficios del suspiro fisiológico, el cardiólogo destaca que “calma el cuerpo y la mente mediante la estimulación del sistema vagal, disminuye la frecuencia cardiaca, mejora la sensación de estrés y ansiedad instantáneamente, mejora el sueño y el descanso diario, y ayuda a recuperarte del trabajo intenso, la vida y el entrenamiento”.
¿Cómo afecta el estrés a la salud cardiovascular?
El estrés es uno de los factores de riesgo que se incluyen en la Guía Europea de Prevención Cardiovascular porque sufrirlo supone someter al organismo a tensiones que afectan a la salud cardiaca. De hecho, la psicóloga Julia Vidal, experta en ansiedad y estrés y miembro del Consejo de Expertos de la Fundación Española del Corazón, explica en un artículo de la página web del organismo que las situaciones estresantes pueden afectar a las personas con trastornos en el corazón como la elevación de la presión arterial. “Existen mecanismos que producen una serie de cambios químicos característicos debido a la activación del sistema nervioso simpático que produce elevación de la frecuencia cardiaca y la presión arterial, vasoconstricción coronaria, etc.”, explica.
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Además, el estrés y la ansiedad pueden conducir a quienes lo padecen a cambiar significativamente sus hábitos de vida por otros menos saludables. Por ejemplo, comer en exceso o ingerir alimentos hipercalóricos, dormir menos, consumir más alcohol o café y hacer menos ejercicio.
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