
Los excesos de velocidad están sancionados en todos los países europeos, aunque dependiendo de dónde estemos, pueden variar. Sin embargo, hay algunos límites comunes en toda la Unión Europea, como ocurre con las vías urbanas y pacificadas, en las que el máximo son 30 km/h, lo que puede generar cierto desagrado entre los conductores.
Una victoria demasiado cara
Eso debe pensar un conductor de Delémont, Suiza, que descontento con una multa de tráfico, decidió pelear hasta el final con todas las consecuencias. Ahora, la administración de Justicia ha fallado parcialmente a su favor.
Sucedió en agosto de 2022, cuando el vehículo fue captado por el radar circulando a 61 km/h en una zona donde el límite era de 60. Así, la infracción representaba un exceso de apenas un kilómetro por hora, lo que no le libró de una multa de 40 francos suizos (42 euros). No obstante, a pesar de parecer un caso insignificante, se terminó convirtiendo en un proceso judicial con una factura final de 1.400 francos (1.500 euros).
Todo debido a que el propietario del vehículo se negó a pagar la sanción, argumentando que no era él quien conducía el coche en el momento de la infracción, según ha señalado el diario suizo Quotidien jurassien.
Juicio y sentencia: ¿40-40=0?
El dueño del coche, que contaba con formación jurídica, se representó a sí mismo durante el proceso. El acusado solicitó acceso a la imagen captada por el radar para demostrar que, efectivamente, no era él quien conducía en ese momento. A pesar de que su discurso logró convencer al tribunal, el propietario se negó a revelar la identidad de la persona que conducía.
Finalmente, el Tribunal Penal anuló la multa inicial. No obstante, la negativa del propietario a proporcionar la información requerida por el juez le llevo a una nueva sanción equivalente a la de tráfico, pero esta vez por obstrucción en el proceso judicial. De este modo, la multa de 40 francos se volvía a restablecer.
Además, el Tribunal sentenció al acusado a asumir una parte significativa de los costes legales acumulados durante los 30 meses de procedimientos judiciales. De esta forma, el juez condenó al dueño del coche a pagar una suma que asciende a los 1.400 francos, una cifra 35 veces superior a la inicial.
El margen de error
En Suiza, las sanciones por exceso de velocidad son estrictas y pueden llegar a incluir multas elevadas, e incluso penas de prisión en los casos más graves, reflejando una política estricta en materia de seguridad vial. Al igual que España, tiene marcados ciertos márgenes de error para precisar la velocidad, que varía entre un 3% y 7% según el tipo de radar y carretera.
De esta manera, en las carreteras donde el límite es de 100 km/h o inferior, es común que los radares apliquen un margen de error de 5%, aunque en algunas carreteras puede descender hasta el 3%. Por otro lado, en las carreteras donde se puede circular a más de 100 km/h, el margen de error de los radares suele ser de 7%.
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