
Durante la campaña alemana conocida como Blitz, Reino Unido fue bombardeado más de un centenar de veces entre los años 1940 y 1941. Se estima que 40.000 personas civiles murieron y que casi un millón y medio de edificios fueron destruidos solo en la ciudad de Londres, donde los aviones lanzaron explosivos más de 70 veces.
Esta campaña es todavía muy recordada por los británicos, más aún cuando más de 80 años después se siguen encontrando algunas de esas bombas y otros explosivos pertenecientes a ese gran conflicto bélico. Lo que no se esperaba, sin embargo, era encontrar un pozo con más de un centenar de estas bajo el suelo de un parque infantil, un suceso que ha conmocionado por completo a la población de Wooler, al norte de Inglaterra.
“La escala del problema era mucho mayor”
El Scotts Park era un recinto en el que los más pequeños podían jugar en medio del césped y los árboles. El Ayuntamiento planeó una renovación de ese espacio, pero el primer día de las obras se produjo el primer descubrimiento que paralizaría la reforma: una bomba antigua que más adelante se clasificó como parte de la artillería empleada en la Segunda Guerra Mundial.
Preocupados ante la posibilidad de que no fuera el único artefacto enterrado, el Consejo Parroquial de la ciudad decidió contratar a la empresa Brimstone Site Investigations con tal de que se realizara un estudio del parque entero. Inicialmente, su investigación iba a durar dos días, “pero pronto se hizo evidente que la escala del problema era mucho mayor de lo que nadie había anticipado”, informan en un comunicado.
El primer día se descubrieron 65 bombas de cuatro kilos y medio de peso en menos de un metro cuadrado, “y también se recuperaron cartuchos de humo del mismo pozo”. Eso sí, informan desde el Consejo de que no se trata de bombas lanzadas por los bombarderos alemanes, sino “bombas de práctica”, es decir, que se empleaban en el adiestramiento de los militares británicos, lo que no quita que tengan carga, “y dada la cantidad involucrada, deben ser recuperadas por profesionales para satisfacer a todos los interesados de que el área del parque infantil vuelva a ser segura”.
Conmoción y colaboración
En total, ya se han retirado un total de 176 bombas, para lo que fue necesario un nuevo despliegue aparte de los dos días previstos, además de varios contenedores de arena que prestaron al municipio “para proporcionar una unidad de almacenamiento para los dispositivos retirados”.
Por su parte, uno de los concejales de Wooler, Mark Mather, ha expresado ante los medios la sorpresa que ha provocado este hallazgo. En declaraciones recogidas por el canal NBC News, afirma que “es algo bastante increíble pensar que los niños jugaron con bombas y que fue una situación realmente difícil”. Hasta el momento, solo se ha limpiado un tercio del parque y no descartan encontrar más artefactos.
Es también Mather quien ha explicado que, tas la guerra, “parece que simplemente enterraron toda la munición en uno de los pozos”. Scotts Parks era un campo de entrenamiento de la Guardia Nacional al que asistían militares de todo el país.
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