
La familia real sueca está pasando por un feliz momento tras el nacimiento de la cuarta hija de los príncipes Carlos Felipe y Sofía. Fue el pasado viernes, siete de febrero, cuando nacía la pequeña, la deseada niña que llegaba a la vida de sus padres tres varones.
Como manda la tradición de la casa real sueca, el nombre elegido para la pequeña no ha sido desvelado hasta después de su nacimiento. Lo ha hecho en una ceremonia simbólica y llena de protocolo protagonizada por el rey Carlos Gustavo. El momento
elegido ha sido un Consejo de Estado presidido por él en el que ha hablado de la feliz noticia. Quizás por los nervios, el soberano se ha confundido al pronunciar en voz alta el nombre de su nueva nieta.
La pequeña se llama Inés Marie Lilia Silvia, y él ha afirmado que se llama Inse, lo que ha provocado un pequeño alboroto en el hemiciclo, pues los medios de comunicación allí reunidos tenían una nota de prensa en la que aparecía “Inés” y no “Inse”. Durante unos instantes no se sabía si se había confundido el rey o si el documento estaba mal, de ahí esa pequeña confusión.

Finalmente, el consejo real ha explicado la situación, reconociendo que Carlos Gustavo se había confundido. “El rey está muy apenado por haber dicho mal el nombre. La razón por la que esto ha ocurrido ha sido porque los nombres han sido mantenidos en secreto, hasta para el rey, hasta instantes antes del consejo. Él no pensó que los había leído mal como lo entendió después”.
Por su parte, la jefa de información de la familia real, Margareta Thorgren, ha informado que tras lo ocurrido el rey está “muy triste”, justificando una vez más que el arroz se debe a que el soberano conoció los nombres unos pocos minutos antes del comienzo del consejo.
Pequeño homenaje
Más allá de por este error, el nombre del bebé ha llamado la atención a la prensa sueca, pues con él sus padres han querido rendir un homenaje a la abuela paterna, y la reina Silvia de Suecia. Eso sí, han optado por otro nombre para que sea el principal, Inés, para darle a su hija una identidad propia. Además de este largo nombre, la pequeña tiene ya su propio título nobiliario: duquesa de Västerbotten.
Fue el propio Carlos Felipe el que desveló el pasado viernes el nacimiento de su cuarto hijo. En un comunicado enviado a los medios, se desvelaba que el nacimiento tuvo lugar a las 13.10 horas en el hospital de Danderyd (Estocolmo) y que la niña pesó al nacer 3,645 gramos.

“Estamos felices de darle la bienvenida a nuestra hija recién nacida. Sus hermanos mayores tienen ganas de conocer a su nueva hermana pequeña”, señaló el príncipe, que estuvo presente en el parto.
Inés es la cuarta hija del matrimonio, que se estrenó en la paternidad en el año 2016 con la llegada de Alejandro. Tan solo un año después recibían a Gabriel y, en 2021, a Julián, que ha dejado de ser el pequeño de la familia.
Inés es la quinta de la familia con ducado, ya que los príncipes Carlos Felipe y Sofía son duques de Värmaland, Alejandro, es duque de Södermanland, Gabriel tiene el de Dalarna y Julian, el de Halland.
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