Una jubilada que cobra una pensión de 1.416 euros vuelve a trabajar: “Lo tenía todo planeado, pero las cosas no salieron como yo esperaba”

Pamela Shields trabaja siete días a la semana para cubrir sus necesidades básicas y las de su familia

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Una mujer jubilada (Infobae)
Una mujer jubilada (Infobae)

A sus 67 años, Pamela Shields, de Texas, enfrenta una realidad que nunca imaginó: trabajar siete días a la semana para cubrir sus necesidades básicas y las de su familia. Shields, quien recibe 1.470 dólares mensuales de la Seguridad Social (1.416 en euros), se ha visto obligada a regresar al mercado laboral debido a que estos ingresos no son suficientes para mantener a su familia.

La vida de Shields está marcada por una rutina agotadora. Divide su tiempo entre dos empleos a tiempo parcial: uno como cuidadora de vecinos mayores y otro en el turno de noche de una tienda de comestibles local. Estos trabajos le generan unos ingresos adicionales de aproximadamente 600 dólares al mes (578 euros), lo que le permite complementar su ajustado presupuesto. Sin embargo, el esfuerzo físico que implican estas actividades le están pasando factura. “A veces tengo que sentarme durante mis turnos porque me duelen mucho los pies”, ha confesado Shields a Business Insider.

Una vida sacrificada dedicada al trabajo

Shields, quien tuvo una larga trayectoria trabajando en atención al cliente y recursos humanos, esperaba disfrutar de una jubilación tranquila. Durante su carrera consiguió acumular ahorros en una cuenta, llegando a más de 400.000 dólares (385.000 euros), pero la vida le puso muchas trabas por el camino, entre ellos dos divorcios y gastos médicos inesperados, y sus ahorros acabaron agotándose: “Lo tenía todo planeado, pero las cosas no salieron como yo esperaba”, se lamentaba. Estos contratiempos, sumados a algunos retrasos en los pagos por no poder cubrirlos, la llevaron a tomar la difícil decisión de “desjubilarse”.

Además de sus propias necesidades, Shields sigue apoyando económicamente a su familia. Aunque sus tres hijos son adultos, uno de ellos vive con ella debido a problemas de salud. También contribuye con los gastos de su nieto, con las cuotas de la banda de música, y ayuda con las compras de otro de sus hijos cuando es posible. “Intento ayudar todo lo que puedo”, afirmó en la entrevista.

A qué edad podrás acceder a la jubilación anticipada voluntaria en 2025.

Una realidad que comparten muchos estadounidenses

La situación de Shields no es un caso aislado. Según una encuesta realizada en enero por AARP y la empresa de investigación NORC de la Universidad de Chicago, uno de cada cinco adultos mayores de 50 años en Estados Unidos no tiene ahorros para la jubilación. Entre quienes logran ahorrar, el temor de que sus fondos no sean suficientes para cubrir el resto de sus vidas es una preocupación constante.

El medio americano ha destacado que Shields es solo una de las muchas personas mayores que han compartido sus historias con ellos en los últimos meses. En todas las narrativas que ha conseguido recopilar Business Insider, todas siguen un mismo patrón: ahorros limitados, gastos imprevistos y la necesidad de volver a trabajar durante la jubilación.

Shields reconoce que no estaba preparada para los gastos tan elevados que suponen la jubilación, tales como el médico, la vivienda y las facturas de servicios públicos, que han puesto a prueba su presupuesto. Aunque cuenta con Medicare para cubrir la mayor parte de sus necesidades de salud, los gastos restantes siguen siendo significativos.

La experiencia se Shields también refleja la importancia de la educación financiera. En sus declaraciones, ha aconsejado a las generaciones más jóvenes de Estados Unidos que aprendan sobre finanzas desde temprana edad y que inculquen estos conocimientos a sus hijos.

“La vida me ha jugado esta mala pasada”, ha expresado, añadiendo que “no estoy muy contenta, pero lo hago lo mejor que puedo”. A pesar de sus esfuerzos, Shields no tiene claro cuándo podrá retirarse definitivamente.