
Después de ganar un premio millonario en un juego de loterías, llega el momento de decidir qué hacer con el dinero embolsado. Es una decisión que no se debe tomar a la ligera porque un uso irresponsable del dinero puede hacer que el premiado pierda, repentinamente, todo el dinero y se declare, por tanto, en bancarrota.
Pese a ello, hay múltiples opciones a la hora de destinar la recompensa económica conseguida con un décimo o boleto de lotería. Hay quienes deciden emprender y montar una compañía en algún sector que les interese; otros optan por tapar deudas y vivir sin preocupaciones el resto de sus vidas. Pero, una de las decisiones más habituales cuando obtienes una elevada suma de dinero es su inversión, mediante la adquisición de bienes como viviendas.
Compró una casa de campo del siglo XVII
Adrian Bayford, británico de 53 años, se unió, en 2012, a la reducida y elitista lista de millonarios ingleses, después de haber resultado ganador de un premio de Euromillones, que le concedió más de 175 millones de euros. Sin embargo, Bayford compartió esta millonada con la que es ahora su exmujer, por lo que la cifra se redujo hasta los 87 millones de euros para cada uno. Una cantidad que sigue siendo muy golosa.
Con su parte, Adrian hizo un negocio un tanto inusual. En lugar de comprar una mansión en una zona residencial, como sería común entre los ganadores de lotería, el cincuentón inglés adquirió una casa de campo del siglo XVII, alejado de los ruidos y del elevado ritmo de las grandes urbes británicas. Desde la transacción hasta la actualidad, la casa rural ha sido utilizada por miembros de la familia de Bayford; pero, desde agosto de 2023, ha estado desocupada.
El siguiente paso es reformar la casa
El mercado inmobiliario ha evolucionado bastante desde la adquisición de la casa de campo hasta la actualidad. Ahora, muchos de los propietarios de viviendas optan por reformar sus bienes inmuebles para transformarlas en pisos turísticos o alquileres vacacionales.
Adrian Bayford no se ha quedado atrás, es decir, no ha renunciado a sacar rentabilidad a su casa del siglo XVII. En este sentido, Greater Cambridge Planning -proyecto que busca gestionar el desarrollo urbano y rural en el área de Cambridge- autorizó el plan de reforma de Great Wilbraham Hall Farmhouse -denominación oficial de la casa-, que cuenta con una mansión de dos pisos de techos de paja, y que ocupa una superficie total de 363,6 hectáreas.
Con el permiso de la obra, Adrian podrá aumentar el número de habitaciones, hasta las seis, con una capacidad para 13 personas. Además, la reforma incluirá la redecoración, renovación de la cocina, la conversión de un dormitorio del primer piso en un baño y el cambio de pintura de las ventanas.
Greater Cambridge Planning autorizó la reforma de la casa de campo del siglo XVII, por medio de una nota de prensa: “El cambio de uso no implicará ninguna modificación exterior del edificio ni del entorno. Sin embargo, para facilitar el alquiler vacacional de corta duración, se propone una reconfiguración interior”, rezaba el comunicado.
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