
La diversidad cultural y gastronómica de España ha convertido el país en un lugar único, no solo para vivir, sino también para visitar. Desde las islas hasta el norte, la variedad hace único cada viaje a este territorio, donde muchos de sus símbolos, monumentos y tradiciones han sido reconocidos y protegidos por la Unesco.
La última región que ha logrado incorporar a esta prestigiosa organización uno de sus productos más típicos es Asturias. La sidra de esta tierra ha sido reconocida a nivel mundial, al convertirse en Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Esta tradición, que se remonta a hace siglos, se distingue no solo por la calidad de la bebida, sino también por las costumbres y rituales que acompañan a esta bebida, ya que para su degustación se deben seguir unos pasos.
La historia del escanciado: más que un simple gesto
Aunque el acto de escanciar pueda parecer un gesto decorativo, su origen y propósito son mucho más profundos. Históricamente, el escanciado no siempre existió de la forma en que se conoce a día de hoy. Antes de la invención de las botellas y vasos modernos, la sidra se servía en jarros de barro o en zapicas de madera, un utensilio tradicional típico de la vida cotidiana en los valles asturianos. Sin embargo, la llegada de las primeras botellas en 1880 trajo consigo una evolución en la forma de servir la bebida y, con ella, la necesidad de un ritual que la acompañara.
Las primeras botellas de sidra fueron diseñadas con un color oscuro para protegerla de los rayos ultravioleta. Su forma tampoco fue una decisión estética, ya que el cuello curvado, conocido como pierna de dama, ayudaba a controlar la velocidad con la que la sidra fluía, lo que facilitaba el proceso de escanciado.
Este gesto tiene como objetivo agitar la sidra y airearla, lo que permite que el gas carbónico, natural en su proceso de fermentación, se active y sea más perceptible para el bebedor. Así, se realza su aroma y se experimenta una sensación táctil única, un frescor que desaparece rápidamente.
El ritual del escanciado, por tanto, tiene un propósito más allá de la simple apariencia: se trata de maximizar el sabor y la frescura de la bebida, algo que los asturianos valoran profundamente. Esta costumbre, que es un verdadero arte, se realiza desde cierta altura y permite crear una espuma perfecta en el vaso.
Un arte ancestral
El proceso de elaboración de la sidra asturiana comienza con la cosecha de manzanas en otoño, las cuales son seleccionadas con cuidado para garantizar su calidad. Posteriormente, se llevan a los tradicionales llagares, donde son trituradas y prensadas para extraer el mosto. Este primer jugo, conocido como sidra dulce, comienza su fermentación en tinas y, a través de la acción de levaduras y bacterias autóctonas, se transforma en la bebida fermentada, burbujeante y refrescante que es la sidra asturiana.
El escanciado, entonces, tiene una relación directa con la tradición del espichado, el proceso ancestral de abrir los toneles en los llagares para liberar la sidra y despertar sus burbujas. El espectáculo del escanciado es tan característico que no solo forma parte de la cultura asturiana, sino que se ha convertido en uno de los mayores atractivos turísticos de la región.
El hecho de que la Unesco haya reconocido la “Cultura Sidrera Asturiana” como Patrimonio Cultural Inmaterial es una forma de poner en valor no solo la bebida, sino todo lo que representa: la historia, las tradiciones y, especialmente, la forma en que los asturianos han construido una comunidad en torno a ella. Beber sidra no es solo un acto de consumo; es una forma de compartir, de disfrutar con amigos y familiares.
Últimas Noticias
La angustia de los que buscan a sus familiares a través de redes sociales: “Llevaba un pantalón de pana verde”
Decenas de familiares mantienen una búsqueda activa de las 33 personas que permaneces desaparecidas por el momento

Última hora del accidente de trenes en Adamuz (Córdoba), en directo: ascienden a 40 las víctimas mortales y 12 de los heridos siguen en la UCI
Los rescates de las personas atrapadas han terminado ya en la zona del accidente y se procede al levantamiento de los fallecidos

La investigación del accidente de tren en Adamuz apunta a que los dos últimos vagones del Iryo chocaron con el Alvia
El expediente abierto por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) detalla que el balance provisional de víctimas es de 39 muertos, 29 heridos graves y 123 leves. Pasadas las 18 horas, la cifra de fallecidos ha ascendido a 40
Saga “La asistenta” domina el listado de los libros más vendidos de Amazon España este 19 de enero
Esta aclamada serie de thriller psicológico fue escrita por la autora estadounidense Freida McFadden

La tragedia de la familia Zamorano-Álvarez de Punta Umbría (Huelva): mueren los padres, un hermano y un primo y sobrevive solo la hija de 6 años
La localidad de Huelva ha celebrado un minuto de silencio esta mañana en honor a los afectados por el accidente de Adamuz

