
“Me visto de vampira desde los 18 años”, dice sobre el vestido negro con aberturas que lleva para la entrevista, un look que combina con el tatuaje de un mordisco que decora su cuello en honor “a mis dos exmaridos”. No se corta a la hora de pedir silencio a un grupo de estudiantes británicos que están efectuando el check-in para disfrutar de su viaje de fin de curso en la capital. “¡Callaos, perras!”, grita. El que busque respuestas comedidas y edulcoradas, una corriente que parece haber atrapado a los artistas centennials con un discurso medido y revisado, que no hable con ella.
Mala Rodríguez (Jerez de la Frontera, 1979) presenta Un mundo raro, un álbum “que representa a una mujer en conflicto”, indica a Infobae España. “Está dentro de una habitación y mira por la ventana y se da cuenta de que hay más conflicto aún, en ese momento tiene que demostrar sus colores”, una reflexión que va acompañando a los sentimientos que narran el disco. “Es una historia de liberación”, afirma. La cantante no tiene pelos en la lengua a la hora de afirmar que “lo único que ha cambiado es que somos nuestras propias proxenetas”, un alegato que rescata y que le bastó para recibir el tratamiento de la cancelación hace un tiempo.
Te puede interesar: Aiko el Grupo, música ‘punki’ para “despechados”: “Salen bandas de debajo de las piedras en Madrid, pero hay que currar para que te valoren”
Concibe la gira como una “ópera” en la que plasmar todo su arsenal poético... y alguna que otra barra que lleva definiendo su carácter sonoro desde 1996. “Yo cuento mis cosas cuando la canción lo requiere, es como cuando hablo del aborto”, dice sobre Pagani, un tema en el que deja claro su desacuerdo con una práctica que ella misma llevó a cabo. Afirma estar en un momento de su carrera en el que “me toca los cojones que digan que otra mujer está de capa caída”, un comentario que le agrada menos si viene de una compañera de la industria. “Si está de capa caída, se le coge la capa, hay que apoyarse, tío”, admite con un gesto de molestia a la vez que pide “empatía”.
“Como dijo la Jennifer Aniston, cuando cumplía años seguía siendo la niña de dos, la niña de 14, la niña de 26 y así... Pues yo soy igual. Hay momentos en los que parece que tengo cuatro años, muchas veces sueño con volver a tener 12, que es mi edad favorita”, cuenta emocionada. La edad ha sido una curva de aprendizaje. “Me veo y me gusta la María que fui. Me gusta la Mala que fui”, incluso los errores se cuelan en su lista de recuerdos. Lo que más le gusta, sin embargo, es su “valentía” y “atrevimiento”. Quién lo diría.
“¿Cómo puede no haber ningún rapero ‘marica’?”
Pese a su carácter desenfadado y su capacidad de opinar sobre cualquier temática que se plantee durante la entrevista, Mala Rodríguez admite que apenas sale de su apartamento. “Amo mi casa, mi sofá, mis pasillos, mi ordenador, mis cosas”, dice con una amplia sonrisa. “Me encanta ver vídeos de YouTube de gente que va a sitios”, ríe. “Amo a la gente, pero me amo a mí más”, dice sobre su predilección a la hora de pasar tiempo consigo misma.
No se considera polémica, sólo “divertida” y un poco “dramática”, por eso no casa con lo que las personas que se escandalizan con sus declaraciones puedan pensar sobre ella. “Aspiro a llegar a un público con un mínimo de cultura y de cerebro”, afirma. “Creo que la gente lo entiende, y el que no lo entienda, pues tío, repite”, apostilla en tono cómico.
Te puede interesar: Àfrica Alonso traslada el éxito teatral de ‘Una luz tímida’ al papel: “Ver a dos mujeres besándose en un escenario sigue siendo disruptivo”

Dice que preguntarle sobre el papel de la mujer en el género urbano es como hacerle cuestiones sobre “Felipe González”, pero se atreve a hablar del rol actual de las artistas en una industria que ha encumbrado a los ritmos con los que inició en el gremio hace más de dos décadas. “El papel de la mujer importa poco ahora, importa más el del transexual y el de la mujer lesbiana”, dice. “La mujer ya tuvo su momento, ahora les toca a los trans”, añade. “Me acuerdo que yo decía ‘¿pero cómo no puede haber ningún rapero marica?’”, recuerda para hablar de cómo, hace una década, el trap y el rap no se habían abierto a la conversación social en torno al género y la sexualidad.
Mala Rodríguez fue, en octubre del pasado año, la embajadora EQUAL de Spotify, una iniciativa de la aplicación musical para fomentar las voces femeninas en la industria. Pese a los esfuerzos, pocas cantantes se cuelan en la lista de las 50 canciones más escuchadas en España (y, si lo hacen, es a través de una colaboración con un artista masculino). “¿Tú crees que es el público español o la gente de Spotify?”, se pregunta no irónicamente. “Si quieres vamos juntas y hablamos con ellos”, alega. Al fin y al cabo, “ellos también fomentan el consumo”. O quizá es que el público femenino también consume las canciones que destacan por encima de otras en la app. “¿Pues será que se escucha esa movida, no? ¿O será que se retroalimenta? Es que no lo sé. Es una pregunta para la que tenemos que ir al Consejo Supremo”, dice.
Te puede interesar: Rozalén: “Me cuesta recibir halagos, siempre digo alguna tontería que rompe la magia”
Se emociona al hablar de su hija, pero refunfuña con algunas de sus elecciones estilísticas. “Va con los pantalones en el útero”, dice mientras hace un gesto con el que marca el largo del vaquero. “Siempre le digo que nosotras somos reinas y que entre nosotras nos cuidamos, pero que una reina se viste más, lleva más ropa”. Admite que no le gusta porque “la gente está muy loca y es muy asquerosa”, pues se percata de la mirada que podría estar observando a una chica joven con prendas más ligeras. “Es difícil ver la situación de acoso a través de tu hija, no me gusta nada”, explica. “La moda, que para mí es arte y es algo liberador, también tendría que empoderar. Ponerte un short en el que la raja se te va moviendo no lo veo muy empoderante, pero bueno, ahora me van a cancelar por decir eso”, concluye. Sea o no cierto, tampoco parece importarle demasiado si tiene que batallar con algún que otro troll de internet.

Últimas Noticias
La presidenta de los estudiantes de Medicina dimite por el uso “político” de la huelga médica: “No se ha velado por el bien de la profesión”
Teresa Serrano, que presidía desde octubre el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina, critica a los sindicatos por su gestión de la huelga

Receta de toña alicantina, la mona tradicional para celebrar Semana Santa
También conocido como mona o panquemao, este bollo tradicional de Alicante se caracteriza por un interior esponjoso y aromático, y por un exterior azucarado y crujiente

Sofía Ellar se convertirá en madre de su primer hijo en común con Fernando Muñoz: “La noticia llegó como una bendición”
La cantante se sincera en una entrevista en exclusiva para ‘¡Hola!’, rememorando desde los inicios de su historia de amor con el que ya es su marido a su boda secreta

Un policía abusa sexualmente dos veces de una mujer: la víctima iba a comisaría a denunciar a su maltratador
El tribunal deberá decidir si condena al agente a la pena máxima de 20 años de prisión

Carreteras cortadas, inundaciones y 2.500 vecinos sin luz: la borrasca Therese deja 600 incidencias en Tenerife en una noche
Este miércoles, las precipitaciones van a ser “desorganizadas, con núcleos convectivos que pueden ser localmente importantes, y dispersos” en todo el archipiélago canario




