“No me llames ‘paki’, llámame Malik”: la campaña que denuncia el racismo en las calles de Barcelona

Dos estudiantes de diseño buscar incitar a la reflexión sobre las prácticas racistas que tenemos tan normalizadas como referirnos a los locales cotidianos por las nacionalidades de sus dueños

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Un minero de pie tras
Un minero de pie tras una ventana en una tienda de alimentación subterránea en la mina de carbón de Hongliulin, cerca de la ciudad de Shenmu, en la provincia de Shaanxi, en el noroeste de China,e el martes 25 de abril de 2023. Ante las sanciones estadounidenses, Huawei Technologies Ltd. ha entrado en otros sectores como vehículos autónomos, fábricas y minas. (AP Foto/Ng Han Guan)

En el corazón de Barcelona, la campaña #TengoNombre liderada por Laia Sánchez y Alex Porras, dos estudiantes de diseño, está incitando a la reflexión sobre las prácticas racistas que tenemos tan normalizadas, como referirnos a los locales cotidianos por las nacionalidades de sus dueños. La iniciativa pide a la población que evite referencias como “el chino” o “el paki”, y se refieran a los empleados por sus nombres.

Los carteles que se exhiben en la entrada de los negocios participantes portan el mensaje “No soy ‘el chino’. Me puedes llamar…”, junto a un espacio en blanco para que los propietarios añadan sus nombres. Este gesto busca reivindicar la identidad y dignidad de los trabajadores, como Su Dang Ling y Malik, dos vendedores que han contado como esos términos les despersonalizan.

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En una entrevista con elDiario.es, Sánchez y Porras han explicado cómo empezaron a ser conscientes de esta forma de racismo: “Nos dimos cuenta de que expresiones como ‘comprar en un paki’ o ‘un bar chino’ son racistas. Nunca lo habíamos pensado, pero engloban a una persona en un grupo y lo victimizan”. Sánchez, de hecho, reconoce que ella misma ha usado estas fórmulas más de una vez, aunque su hermana siempre la corregía: “Yo pensaba que no era para tanto, pero sí lo es. Se trata de ponerse en la piel de los demás”.

La iniciativa ha motivado cambios positivos en la interacción con los clientes, quienes ahora se dirigen a los dueños de negocios por sus nombres, modificando así la percepción y el trato hacia ellos. Por ahora, hay una decena de carteles colgados por el barrio y sus impulsores han colgado en su perfil de Instagram los materiales para que quien quiera pueda replicar esta medida. En menos de una semana han conseguido más de 7.000 seguidores y tienen pendientes colaboraciones con diversas entidades antirracistas. También quieren ampliar la campaña y no sólo denunciar microrracismos, han contado en el periódico.

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A pesar de enfrentar episodios de vandalismo, #TengoNombre ha conseguido masiva atención en las redes sociales, extendiéndose a otros grupos marginalizados y aumentando la conciencia sobre el racismo implícito en este tipo de etiquetas.

Aumentan los casos de racismo en España

Los casos de agresiones y discriminación racistas se disparan en España, según el último informe anual de SOS Racismo publicado en 2023 con datos del 2022. En concreto, los casos aumentaron un 41,49% con respecto al año anterior, aunque la organización recuerda que alerta muchos de estos ataques no se denuncian. Pese a ello, la federación registró pasado hasta 740 actos racistas en todo el país, frente a los 523 registrados en 2021.

La mayor parte de los casos están relacionados con conflictos y agresiones racistas y racismo institucional, a los que siguen aquellos relacionados con la denegación de acceso a prestaciones y servicios públicos y privados y la discriminación laboral. SOS Racismo lamenta que ciertos actos racistas “comienzan a verse como algo cotidiano que no merece la pena denunciar”. “La mayoría de los casos de discriminación siguen permaneciendo ocultos, bien porque se sigue normalizando, bien por el desconocimiento de las víctimas”, denuncian.

El informe detalla que un 4% de las denuncias las presentaron menores de edad que sufren insultos racistas en los colegios y denuncian la inacción en las instituciones educativas ante este tipo de bullying.