El BID advierte sobre desafíos fiscales en Centroamérica y el Caribe

El informe macroeconómico 2026 del organismo señala que la región enfrenta presiones presupuestarias derivadas de ingresos estatales y la incidencia de fenómenos naturales, lo que impacta la capacidad de respuesta frente a futuras emergencias

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FOTO DE ARCHIVO-Visitantes pasan delante de cartel del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en centro de convenciones Atlapa, en Panamá City. REUTERS/Carlos Jasso
FOTO DE ARCHIVO-Visitantes pasan delante de cartel del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en centro de convenciones Atlapa, en Panamá City. REUTERS/Carlos Jasso

Los países de Centroamérica y el Caribe registraron en 2025 un escenario fiscal influido por el comportamiento de los ingresos públicos y el impacto de fenómenos naturales, según el informe macroeconómico 2026 del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El documento, titulado "Resiliencia y perspectivas de crecimiento en una economía global cambiante", advierte sobre los desafíos de sostenibilidad presupuestaria en la región.

Según el BID, Panamá registró un incremento en sus ingresos tributarios, lo que fortaleció la recaudación y permitió mejorar la posición fiscal del país durante el año. El informe apunta que la mayoría de los países con saldos positivos en sus cuentas públicas lograron ese avance gracias a mayores ingresos fiscales, sobresaliendo el caso de Panamá. En cambio, Haití presentó una disminución de ingresos que no pudo ser compensada, lo que derivó en un aumento de su déficit fiscal, según el organismo multilateral.

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De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la composición del gasto público mostró escasas variaciones en 2025, predominando el gasto corriente. Elementos como salarios, transferencias y pagos de intereses limitaron la flexibilidad presupuestaria de la mayoría de las naciones. En Barbados, México y Panamá, la contención del gasto se enfocó principalmente en la inversión pública, mientras que en Belice y Guatemala se detectó un aumento en el gasto de capital.

El logo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en una fotografía de archivo. EFE/ Carlos Lemos
El logo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en una fotografía de archivo. EFE/ Carlos Lemos

Ganancias y desafíos fiscales en la región

El informe describe que el espacio fiscal disponible suele destinarse a aumentar el gasto corriente durante periodos de bonanza, mientras que los procesos de consolidación tienden a afectar la inversión pública. Solo El Salvador consiguió reducir de manera relevante el gasto corriente, fenómeno poco habitual en la región.

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Para el mediano plazo, el BID llama la atención sobre el riesgo que representan los desastres naturales para la estabilidad fiscal en Centroamérica y el Caribe. Citando estudios técnicos, el informe indica que tras tormentas graves, la deuda pública promedio de los países afectados termina siendo aproximadamente un 18% más alta tres años después del evento, en comparación con la tendencia previa. Este incremento se atribuye a la necesidad de financiar la reconstrucción y al daño en la infraestructura productiva que reduce temporalmente los ingresos fiscales.

El impacto de los desastres naturales sobre la estabilidad

Para ilustrar el impacto de estos fenómenos, el informe utiliza el caso de Jamaica. El país caribeño enfrentó en 2025 un huracán de categoría 5, mientras todavía intentaba recuperarse de una tormenta de categoría 4 sufrida un año antes. Según un estudio conjunto elaborado por el BID y el Banco Mundial, los daños totales por estos eventos equivalieron al 41% del Producto Interno Bruto (PIB) de Jamaica.

Pese a ello, el ratio deuda/PIB se mantuvo cercano al 60% debido a más de una década de reformas institucionales, superávits primarios y una estrategia de financiamiento diversificada, que incluye bonos catastróficos y fondos nacionales de reserva para desastres.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) concluye que las reformas fiscales sostenidas, junto con instrumentos de financiamiento de riesgos preestablecidos y diversificados, pueden ayudar a los países de Centroamérica y el Caribe a absorber el impacto de desastres naturales sin comprometer la sostenibilidad de la deuda.

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