
En la Escuela Técnica N° 3 “María Sánchez de Thompson”, ubicada en Palermo, se gestan aprendizajes que impactan no solo en los estudiantes, sino que también transformaron las vidas de personas que viven a más de 1400 kilómetros, en las provincias de Salta y Jujuy.
En las aulas y laboratorios de esa escuela pública porteña los estudiantes diseñaron y construyeron un kit tecnológico de bajo costo que, mediante un proyector láser, una webcam y una plataforma web que utiliza inteligencia artificial, permite analizar la potabilidad del agua y mejorar la calidad de vida en comunidades rurales. Lo llevaron a una escuela rural de Campo La Paz en Salta y también a otras comunidades del Noroeste argentino. Y ahora ganaron un premio del Ministerio de Educación de CABA.
PUBLICIDAD
El proyecto se llama “Más agua limpia, más vida” y fue impulsado por tres docentes: Miguel Alejandro Rodríguez, Tulio Chiotta y Anthony Flores. La herramienta puede analizar muestras de agua, detectar microorganismos y generar mapas hídricos en tiempo real.
Este jueves, el proyecto obtuvo el primer puesto en el Premio Docentes de la Ciudad, que se entregó en el Teatro Colón: la escuela recibirá 14 millones de pesos para poder darle continuidad y potenciar su impacto.
PUBLICIDAD
La iniciativa surgió tras la pandemia, a partir del pedido de la escuela rural de Campo La Paz, donde el acceso al agua segura era un problema cotidiano. “Diseñamos y construimos un kit para la detección de microrganismos en agua utilizando materiales reciclados y de fácil acceso. El proyecto incluyó la validación experimental de los kits, la medición de parámetros físico-químicos y la elaboración de protocolos replicables para otras escuelas”, explicó el profesor Miguel Alejandro Rodríguez a Infobae.
Además, generaron materiales visuales y simulaciones educativas para difundir el proceso y sus resultados en ferias de ciencias y otros espacios comunitarios.

Los estudiantes fueron protagonistas en todas las etapas: desde la investigación inicial hasta el diseño, armado y evaluación de los kits. “Participaron activamente en la toma de decisiones, el análisis de datos y la comunicación de los resultados. Los docentes acompañamos como mentores, facilitando el acceso a conocimientos científicos, promoviendo el trabajo colaborativo y asegurando la seguridad experimental. También articulamos con investigadores y organizaciones para enriquecer el proyecto y abrir nuevas oportunidades de aprendizaje”, afirmó Rodríguez, que destacó cómo la experiencia implicó “poner los saberes técnicos al servicio de la transformación de realidades concretas”.
PUBLICIDAD
Un grupo de alumnos viajó a Campo La Paz: allí les tocó convertirse en “docentes” y explicar a otros estudiantes el trabajo que habían hecho en la escuela y el funcionamiento del kit. “Desde lo humano, lo más valioso fue ver cómo mis alumnos contrastaron su vida cotidiana en la ciudad con la realidad de los chicos de Campo La Paz. Allí, las necesidades básicas se viven de otra manera: por ejemplo, si alguien se olvida de comprar azúcar, no la tendrá hasta el próximo mes. Ese tipo de situaciones les permitió comprender otras formas de vivir, desarrollar empatía y valorar lo que tienen. Son aprendizajes que van mucho más allá de lo académico”, contó Rodríguez.
“El impacto fue profundo y transformador. Los estudiantes desarrollaron habilidades científicas, pensamiento crítico y conciencia ambiental. Se sintieron empoderados al comprobar que sus ideas podían convertirse en soluciones reales para su comunidad”, describió el docente. Y afirmó que, a partir de la iniciativa, la escuela “se convirtió en un espacio de innovación, compromiso social y aprendizaje situado”, lo que también despertó el interés de otras instituciones que comenzaron a replicar la experiencia.
PUBLICIDAD
Las otras escuelas ganadoras
El segundo puesto del Premio Docentes de la Ciudad fue para el proyecto “Matescape” de la escuela privada Scholem Aleijem, en Villa Crespo: obtuvieron 10 millones de pesos. La propuesta une Matemática y tecnología a través de la creación de salas de escape digitales diseñadas por estudiantes de tercer grado.
Los chicos tienen que inventar consignas matemáticas vinculadas con numeración, operaciones, problemas, multiplicación y la tabla pitagórica: luego, esas consignas se integran en salas de escape interactivas creadas en la plataforma Genially.
PUBLICIDAD
El proyecto surgió hace cinco años, por iniciativa de las maestras Paula Rodríguez, Sofía Tenenbaum y Sheila Sztajn. Se desarrolla de mayo a noviembre en todos los terceros grados de la escuela; este año participan 84 estudiantes, explicaron las docentes a Infobae. “Es un proyecto que combina juego, estudio y creación, que cambia el rol tradicional de los estudiantes –ya no solo resuelven consignas, sino que también las producen y las transforman en juegos digitales–, y que articula Matemática con las alfabetizaciones múltiples y la cultura digital”, destacó Rodríguez.

“Los estudiantes analizan consignas, las reformulan y las transforman en nuevos problemas para otros. Se convierten en autores de consignas, diseñadores de juegos y narradores de historias digitales, trabajando siempre en colaboración”, explicó Sztajn.
PUBLICIDAD
Por otro lado, las docentes trabajan a partir de la enseñanza explícita. “Planificamos el armado de los grupos según los conocimientos y afinidades sociales, acompañamos el estudio de los contenidos, y hacemos un seguimiento permanente del avance: tanto en la producción de las salas como en la forma en que los chicos revisitan y profundizan lo aprendido. Además, sostenemos los contenidos curriculares y acercamos recursos digitales”, enumeró Tenenbaum.
El tercer puesto –con un premio de 8 millones de pesos– fue para el proyecto “Teatro Ciego” de la Escuela N° 27 “Manuel de Sarratea” de Barracas, donde la lectura se convirtió en una experiencia “activa, colectiva y multisensorial”, según explicó su impulsora, la docente Karina Romano.
PUBLICIDAD
A partir de la saga ¿Quién le tiene miedo a Demetrio Latov? de Ángeles Durini, los alumnos de 4º y 5º grado trabajaron comprensión lectora y escritura creativa, y reflexionaron sobre prejuicios, discriminación y empatía. Además de analizar la obra, escribieron en forma colaborativa una precuela que luego adaptaron a una puesta de teatro ciego. La propuesta incorporó recursos sonoros, táctiles y de ambientación, e involucró a toda la comunidad escolar y familiar.
“Desde el área de Lengua, se trabajó la lectura, la adaptación y la escritura creativa de un guion teatral que integrara sonidos, aromas y texturas como parte de la narración”, contó Romano a Infobae. Y amplió: “La experiencia fue profundamente inclusiva, porque invitó a los chicos a ponerse en el lugar del otro y a reconocer que existen múltiples formas de percibir y comunicar el mundo, más allá de lo visual”.
PUBLICIDAD
El Premio Docentes de la Ciudad, organizado por el Ministerio de Educación de CABA, busca visibilizar el trabajo de los equipos docentes que “a través de la ejecución de proyectos innovadores y colaborativos, logran mejoras significativas en las trayectorias escolares y en los aprendizajes de los estudiantes”, según informó en un comunicado la cartera educativa, a cargo de Mercedes Miguel. La entrega de premios fue este jueves 25 en el Salón Dorado del Teatro Colón.
Los otros siete proyectos finalistas fueron CO2NCIENCIA 3.0, de la Escuela de Comercio Nº 24 “Dalmacio Vélez Sarsfield” de Paternal; EmocionArte Alfabetizando de la Escuela Primaria N° 1 “República de Cuba” de Palermo; ERAS: un viaje interactivo por la historia de la vida del Liceo Nº 1 “José Figueroa Alcorta”, también en Palermo; Che Puaka (“Yo puedo”) de la Escuela Cura Brochero en Parque Patricios; Un canto a la vida del Instituto La Candelaria en Floresta; ON AIR Lanteri: Encendiendo la voz de la escuela de la Escuela de Educación Media Nº 1 “Julieta Lanteri” de Caballito; y Poetas electromecánicos de la Escuela Técnica Nº 25 “Fray Luis Beltrán” de San Cristóbal.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Gaspar Nah Miss: “No podemos permitir que ningún niño se quede sin estudiar en nuestro país”
El presidente de la Comisión de Educación del Congreso de Campeche habló con Ticmas sobre la situación docente, el calendario escolar y los desafíos de alfabetización en el estado mexicano

Una deuda pedagógica: sólo el 19% de los estudiantes asegura que sus docentes les enseñaron a usar IA para estudiar
Dos estudios recientes en Estados Unidos revelan una brecha que preocupa; mientras los docentes utilizan cada vez más inteligencia artificial para sus tareas, los alumnos reclaman una enseñanza explícita sobre el uso de la herramienta

No importa si usas lapicera o teclado: la clave está en qué haces con tu mente mientras escribes
Durante décadas, el debate educativo sobre la tecnología en el aula giró alrededor del instrumento equivocado. Una nueva investigación destaca que no se trata de ver analizar con qué se escribe sino cómo se procesa lo que se está escribiendo

Gloria Medellín Sánchez de Fundación Manuelita: “Nosotros le damos la voz a los niños, a las familias y a los docentes”
En diálogo con Ticmas, la gerente de la Fundación Manuelita, explica cómo la organización trabaja en el desarrollo de un modelo integral de aprendizaje y acompañamiento a través del programa “Educar Uno a Uno”

Escuelas chicas vs. escuelas grandes: ¿la escala influye en la calidad educativa?
Las secundarias con menos de 100 estudiantes muestran mejores indicadores de clima escolar, mayor capacidad de adaptación a las reformas y vínculos más estrechos con las familias. Pero los especialistas advierten que el tamaño, por sí solo, no garantiza mejores aprendizajes




