Por la suba del oro y la licitación de bonos del Tesoro los mercados esperan una semana intensa

El Gobierno encontró el “puente” de dólares hasta la cosecha en la emisión de deuda corporativa

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IMAGEN DE ARCHIVO. Operadores observan
IMAGEN DE ARCHIVO. Operadores observan información financiera en pantallas de computadores en el piso de negociaciones de IG Index, en Londres, Inglaterra. Febrero 6, 2018. REUTERS/Simon Dawson

Los ingresos de dólares por las emisiones de Obligaciones Negociables de las empresas y las provincias son un puente para el Gobierno hasta que comience la liquidación de la cosecha.

Por ahora, el escenario es el ideal. El Banco Central (BCRA) compra y no vende bonos dólar linked (ajustan por la devaluación) como lo hacía hasta hace poco tiempo. El mercado recibe los pesos que entrega el BCRA en cada compra sin trasladarlo a precios y con una leve baja de las elevadas tasas de interés, que son el otro ancla para este esquema.

De esta manera, el BCRA acumuló en enero USD 978 millones que reducen el saldo negativo de las reservas de libre disponibilidad.

Sailing Inversiones indicó que terminó una semana “donde las acciones rebotaron fuertemente y el Merval (índice de las acciones líderes) se encamina a subir 5% en dólares reflejando la mejora en los activos de riesgo”.

Otro dato positivo para Sailing Inversiones fue la colocación de ON de YPF por USD 550 millones bajo ley Nueva York a 8 años con una tasa de 8,1% anual. “Con esta operación, emisores corporativos y provinciales acumulan USD 7.200 millones colocados desde octubre pasado”.

A esto habrá que sumarle esta semana la emisión de deuda por USD 800 millones de la provincia de Córdoba con lo que los dólares por empresas y provincias sumaran USD 8.500 millones desde las elecciones de medio término de octubre. Un dato para tener en cuenta: no todo irá a las reservas del Banco Central porque algunas emisiones fueron para cancelar vencimientos de capital de anteriores emisiones o para pago de intereses. Por otra parte, hay 180 días de plazo para liquidar esas divisas, por lo que el Banco Central las irá acumulando gradualmente. Las liquidaciones pendientes suman alrededor de USD 3.600 millones.

Aldazabal y Cia. recordó que esta semana hay pagos en dólares del bono PUL26 de Chubut, de EDEMSA, Pluspetrol, Arcor, Aeropuertos Argentina 2031, el CO27D de Córdoba y del OTS3O de Oiltanking Ebytem.

La consultora FMyA que dirige Fernando Marull indicó en su informe que “los datos esta semana fueron mixtos. Por el lado positivo, el Banco Central siguió comprando reservas (lleva USD 900 millones en enero) y el dólar estuvo bajando ($1.430). Por 3 motivos compra: agro, colocaciones de deuda de empresas y tasas de interés altas. El BCRA debiera seguir comprando en las próximas semanas. Y resta la cosecha en abril-mayo, que viene bien, pero faltan lluvias”.

FMyA indica que “la estrategia del Gobierno es que la liquidez la aporten las compras de dólares del BCRA. El Tesoro sigue con pocos pesos ($3 billones) en el BCRA y solo queda un colchón de $10 billones en bancos comerciales. Pero esto es para pagar deuda en pesos. Las tasas altas buscan contener el dólar e indirectamente la inflación, que en enero sigue alta (tercera semana +0,6% y 2,4% proyección y no descartamos que sea mayor)”.

La consultora EconViews que dirige Miguel Kiguel señaló que el debate sobre el futuro de la industria y los que reclaman que vuelva la economía protegida. “Tal vez no estemos solo frente a un cambio de modelo, sino ante una transformación estructural que la Argentina viene postergando desde hace décadas y que ahora emerge de manera ineludible”.

EconViews agrega que “esta transición no está exenta de riesgos que podrían descarrilar el proceso. El primero es la velocidad de la corrección. La apertura comercial se está dando en simultáneo con un tipo de cambio real relativamente apreciado. Esta combinación acelera el impacto sobre los sectores transables menos competitivos antes de que los nuevos sectores maduren lo suficiente para absorber la oferta laboral. El segundo factor es el contexto global. A diferencia de las transiciones del siglo XX, esta reconfiguración ocurre bajo la amenaza de la desindustrialización prematura, un concepto popularizado por el economista Dani Rodrik. El riesgo es que la industria sufra antes de que el país sea lo suficientemente rico, y que el sector de servicios (cuyo empleo está amenazado hoy por la Inteligencia Artificial) no sea el gran empleador que fue en el pasado”.

La consultora ve riesgos: “el humor social sigue siendo la variable más volátil y determinante, y cualquier cambio abrupto en la percepción de futuro podría poner en jaque la viabilidad política de la transformación. La reconversión productiva de la Argentina no es solo una elección de modelo, sino un cambio estructural inevitable para el desarrollo. La discusión madura, por tanto, no es cómo frenar este cambio para volver al pasado, sino cómo gestionar la transición para minimizar los daños colaterales. El desafío de la política económica será construir los puentes para asegurar que esta destrucción creativa derive en una modernización inclusiva y no en una dualidad permanente”.

AdCap Grupo Financiero ante este giro de la economía recomienda bonos en dólares “apoyados en la continuidad de la acumulación de reservas del BCRA y en la expectativa de compresión del riesgo país. La reciente recompra de deuda de Ecuador podría actuar como un catalizador relevante si los mercados comienzan a descontar una estrategia similar de manejo de pasivos para Argentina”.

AdCap estima ”un potencial de suba de aquí a diciembre de aproximadamente 13% para los bonos 2030 y 16% para los 2035, con una porción significativa de los retornos que podría materializarse de manera anticipada a medida que se consolide la acumulación de reservas”.

Por otro lado, señala que “las elevadas expectativas de inflación han mantenido invertida la curva a tasa fija, generando oportunidades atractivas para inversores con un horizonte de tenencia de tres a cuatro meses. No obstante, consideramos que los instrumentos ajustados por inflación (CER) ofrecen una propuesta de valor más convincente en el corto plazo, una visión que también comparten nuestros colegas de Nueva York”.

La consultora 1816 indicó que “los depósitos en Pesos de Tesoro en BCRA, que permitían fondear los Punto Anker (los bancos prefieren prestar a particulares antes que al Estado) bajaron a $2,3 billones el lunes (mínimo desde mediados 2024), y como el fisco debe pagar a organismos internacionales vencimientos en dólares por USD 1.000 millones en los próximos 15 días, podrían continuar bajando (los depósitos en dólares del fisco en el BCRA son USD 349 millones). En un contexto en el que las tasas ya están bastante firmes, la incógnita es qué hará el Gobierno”.

“En febrero suele bajar la demanda de circulante y además las compras de spot podrían aliviar la situación de liquidez, pero siempre que no sean compensadas con más ventas de Lelink (bonos atados a la devaluación) en el mercado secundario. En cualquier caso, hay otras maneras de crear pesos. De hecho, el 6 de enero, la última vez que el fisco tuvo que comprarle dólares al BCRA (para el pago de Bonares y Globales), utilizó sus depósitos en bancos comerciales y, para no presionar demasiado sobre las tasas, el BCRA inyectó $2,2 billones por operaciones no identificadas (suponemos que fueron compras de bonos en block que no se hicieron por pantalla) ¿Esta vez será igual?”, se preguntó 1816.

Para la consultora F2 que dirige Andrés Reschini “las colocaciones primarias de deuda corporativa gozan de buena demanda tanto por la liquidez en moneda extranjera del sistema financiero local, que acumula depósitos de privados por alrededor de USD 38.000 millones, como por la compresión de rendimientos entre high yield y deuda americana global. Por esta razón las colocaciones siguen engrosando la oferta de divisas y los subsoberanos no quieren quedarse afuera. Tal es así que Córdoba se prepara para salir en busca de unos USD 800 millones de los cuales USD 116 millones serán utilizados para recompra de deuda mientras que el resto será utilizado para obras”.

Por otra parte, F2 comparte la preocupación por “las escasas lluvias de enero en la zona núcleo que comienzan a preocupar al sector agropecuario y este será un tema que irá cobrando mayor relevancia de no mediar chaparrones en los próximos días junto con la cercanía al tratamiento de la reforma laboral y las negociaciones políticas al respecto”.

Esta semana los inversores estarán ocupados en la licitación de Bonos del Tesoro. Hoy es el llamado y se conocerá el menú de títulos que se licitarán. Según Adcap Grupo Financiero “el Tesoro enfrenta vencimientos por $12,9 billones y cuenta con apenas $2,3 billones en depósitos en el Banco Central. Además, dispone de alrededor de $11 billones en los bancos comerciales, de los cuales podría utilizar aproximadamente $5 billones para cubrir los rescates en caso de que el rollover resulte inferior al 100%, como ocurrió en la última licitación. La liquidez del sistema sigue siendo ajustada, por lo que esperamos una tasa de rollover en torno al 80% si las condiciones no se relajan. Anticipamos un menú diversificado -en línea con las licitaciones recientes- orientado a ofrecer un abanico completo de coberturas y a impulsar la participación. También esperamos cierto grado de concesión, como en colocaciones previas, con el objetivo de maximizar el rollover”.

Mientras tanto en el exterior, en el after market, el oro abría en alza y superaba los USD 5.000 por onza, un precio que hace un tiempo los analistas estimaban que iba a superar a fin de año. El Bitcoin no podía detener su derrumbe y estaba a punto de perforar los USD 86.000. Los tres principales indicadores de las Bolsas de Nueva York abrían en rojo y el VIX, llamado “Indice del Miedo”, aumentaba 4,25% a 19,13 unidades. Más de 20 puntos es señal de alerta para los inversores.

Los inversores es probable que sigan apostando a los ETF del oro y a los bonos de la deuda. En la bolsa serán selectivos.