
La deuda soberana argentina profundizó sus pérdidas este viernes a paridades desconocidas, por quinta ronda consecutiva, junto a la huída general de posiciones entre inversores dada las crecientes dudas sobre la coyuntura económica y política del país, más la incertidumbre global por la inflación con recesión.
Los precios de la mayoría de los bonos anotaron nuevos mínimos históricos, solo sostenidos en algunas emisiones con la compra de entidades oficiales como el Banco Central y el ente previsional ANSeS para tratar de frenar el complejo derrumbe.
El TX26 perdió 7,5% y el TX28 cedió 6,1 por ciento. En el tramo final de los negocios se hizo evidente la intervención compradora del Banco Central para sostener las paridades. Por eso, el TX24, que bajaba 5%, cerró sin cambios, al igual que el TX23.
Operadores consultados por Reuters apuntaron que estos títulos lideran porcentualmente la caída de los activos en Sudamérica, por lo que el riesgo país también está en sus topes al alza que desalientan cualquier atención inversora.
No hace “falta ninguna noticia ni indicador para impulsarlos (a los bonos) aún más en la caída libre que se encuentran (...) Los globales ‘pricean’ escenarios de reestructuración muy agresivos”, reportó la consultora Portfolio Personal Inversiones.
En cuanto a la renta fija en dólares, los bonos Globales del canje exhibieron rotundas pérdidas de 4,3%, todavía en un “piso” de precios desde que salieron al mercado.
El directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó este viernes la primera revisión del acuerdo con Argentina por una deuda de 44.000 millones de dólares, dijo una fuente con conocimiento del tema.
Este aval -ya descontado por los operadores- permite que el organismo realice el desembolso de unos 4.000 millones de dólares, por lo que las reservas del BCRA retomarán un nivel ligeramente por arriba de los 42.000 millones de dólares.
El Ministerio de Economía logró en los últimos dos días reducir vencimientos de deuda que debe afrontar el Tesoro la semana entrante a solo un 40%, tras sendas operaciones de canje por 362.500 millones de pesos (unos 2.923 millones de dólares).
Los bonos negociados en el Mercado Abierto Electrónico (MAE) descendieron un fuerte 2,2% en su promedio en pesos, luego de arrastrar una dura paliza vendedora del 4,9% en las anteriores cuatro rondas, con perforaciones de precios en base al inicio de cotización con una gigante reestructuración en 2020.
El riesgo país argentino del JP Morgan escaló 115 unidades y llegó a un máximo de 2.400 puntos básicos, siendo uno de los peores indicadores entre las economías emergentes y sin límite a la vista, según los especialistas. El indicador no se ubicaba en niveles tan altos desde julio de 2020, en la etapa previa a la reestruccturación de la deuda con acreedores privados.
“La baja del mercado es preocupante, no aparecen compradores porque los indicadores de la economía inflacionaria y los problemas políticos internos crecen a diario”, sintetizó a Reuters un analista bancario.
“El liderazgo del presidente (Alberto Fernández está) en su peor momento”, dijo Synopsis Consultores en un informe. “Su popularidad en el peor momento de todo el ciclo, le florecen candidatos alternativos para (las presidenciales del) 2023 y el kirchnerismo (liderado por la vicepresidenta Cristina Fernández) amenaza con poner trabas a su programa económico”, acotó.
El referente S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires se acopló a la adversidad del ambiente y cerró con un descenso del 0,7%, a 82.605 puntos, contra una fuerte pérdida del 6% en las últimas cuatro sesiones seguidas.
Las acciones de la petrolera estatal YPF subieron apenas el 0,1% por selectivas compras de oportunidad, entre operadores que aguardan el fallo de un tribunal de Nueva York por el tema expropiación, el que podría causarle importantes “costos y pérdidas” si fuera adverso, dijo Rava Bursátil.
Los ADR y acciones argentinos operados en Wall Street mostraron números mixtos, con algunas subas destacadas como Despegar (+10,9%) y Mercado Libre (+5,8%).
Dólar libre récord y ventas del BCRA
En un ámbito de un estricto cepo cambiario, el dólar mayorista subió 14 centavos, a $123,24 con la regulación del BCRA, entidad presionada por la demanda importadora y la urgencia para cubrir pagos energéticos que le hacen perder diariamente divisas.
Los dólares vendidos en el día por la autoridad monetaria sumaron unos 95 millones, para perder unos 254 millones en la semana y ceder casi USD 600 millones en el transcurso de junio.
En la franja alternativa, los negocios del bursátil “contado con liquidación” se ubicaban a 236,36 por dólar, en el “dólar MEP” a $231,05, mientras que en el segmento marginal o “blue” subió dos pesos y cerró en un máximo histórico nominal de 226 pesos para la venta, con brecha del 81,9% respecto del tipo de cambio oficial.
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