La Argentina ingresó en un default invisible para el mercado

Los inversores no toman nota de la cesación de pagos y apuestan a una exitosa negociación de la deuda; por eso compran acciones de bancos

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Mañana la Argentina entra en default absoluto, pero las calificadoras no lo registrarán. El país no va a pagar los intereses de los bonos Globales, pero tampoco va a dar por finalizadas las negociaciones que, hace tiempo, imaginó tenerlas finalizadas el 8 de mayo. Habrá un standstill (seguir negociando) que se prolongará durante junio. De hecho, la nota que las calificadoras de riesgo le puedan poner a los bonos argentinos no cuenta ¿Qué le significa a un alumno aplazado que le bajen su promedio? Si alguien está en el escalón más bajo, una caída de tan baja altura no provoca lesiones.

Por eso el país, que quedará absolutamente defaulteado, seguirá adelante. Los acreedores fueron los primeros en hacerle saber a sus deudores que se avanzará como si no hubiera default.

Esto implicó una situación de parálisis en la negociación de los bonos de la deuda. Los títulos con ley extranjera de más largo plazo que forman el riesgo país tuvieron un comportamiento predecible. El Discount perdió apenas 0,53%, mientras el Par aumentó 3,27%. Esto, sumado a las subas de los bonos del Tesoro de Estados Unidos provocó una leve alza del riesgo país de 6 unidades a 2.788 puntos básicos. Los bonos cortos con ley argentina que están en default, tuvieron leves bajas. El Bonar 2020 cedió 0,06% y el Bonar 2024, 0,69%.

Las reservas siguen siendo el problema de la Argentina. Con escasas reservas disponibles, el país soporta un goteo importante que, en otra situación, pasaría inadvertido. Esta vez para impedir la suba del dólar mayorista el Banco Central vendió USD 100 millones. Las reservas cayeron USD 110 millones a 42.840 millones.

El dólar en bancos y casas de cambio, subió 37 centavos a $ 70,38, pero el mayorista continuó con su cansino ritmo de devaluación de 0,10% diario. Por eso aumento solo 9 centavos a $ 68,09. Sin embargo, el mercado apuesta a que habrá una devaluación después de la negociación de la deuda porque es imposible mantener al agro estancado porque sus exportaciones hoy serían a pérdida.

El dólar libre, en tanto, subió $1 a $125, mientras los dólares alternativos bajaron. El dólar Bolsa o MEP fue el menos afectado porque cedió 47 centavos (-0,4%) a $114,37. En cambio, el contado con liquidación perdió $2,09 (-1,7%) y finalizó en $117,42. No hace mucho tiempo llegaron a rondar los $130 y parecían incontenibles. Estos precios son los que reflejan el humor del mercado que se siente optimista frente a la negociación.

La Bolsa, no se contagió de Wall Street que vive la desilusión de que no habrá un tercer ni un cuarto trimestre de recuperación de la economía y que las solicitudes de desempleo que se presentaron fueron algo superiores a lo estimado. De hecho, después del cierre continuó el pesimismo y los tres principales indicadores estaban en rojo. Lo único que puede cambiar el humor es la vacuna que está experimentando Oxford. Pero son tantas las desilusiones en ese tema, que los inversores ya no pagan para ver.

Por eso el S&P Merval, el índice de las líderes, subió 3,97% con negocios por $ 1.691 millones, un monto 30% superior al del día anterior.

Los papeles más buscados siguen siendo los de los bancos porque van a ser los grandes beneficiados de una buena negociación de la deuda. Por caso, Galicia aumentó 5,92% y Macro, 5,61%. Otro papel de buen comportamiento fue Pampa Energía con 7,76%.

En Wall Street, los ADR’s argentinos -certificados de tenencias de acciones que cotizan en dólares- tuvieron una excelente rueda. Acá los bancos también fueron los grandes ganadores. Macro lideró las alzas con 7,49%, seguido por Grupo Financiero Galicia con 7,08%.

El problema de la Argentina es que la deuda era su gran obstáculo antes de la pandemia. Y ahora, aunque solucione su default, seguirá luchando contra el virus que está derribando los precios de la soja y otras materias primas. Se entra en una nueva época, donde no volverán todos los que estaban antes.

Un símbolo de estos cambios es que Netflix trae al país USD 40 millones para pagar a técnicos y trabajadores de la industria cinematográfica porque piensa en realizar algunas producciones. El cine cambió y la forma de verlo, también. Los medios de comunicación no son ajenos al cambio. Un símbolo de la nueva época es el remate que hará Adrián Mercado, uno de los principales brokers inmobiliarios, de las máquinas del diario La Capital de Rosario que se reconvertirá para adaptarse a los nuevos tiempos. La cuarentena no solo cambió la forma de leer, sino de subastar. La modalidad elegida es “online con martillero”. Rotativas, grupos electrógenos, cintas transportadoras serán vendidos como objetos históricos.

La pandemia trajo cambios que todavía no terminaron. Lo que es seguro es que aumentó la necesidad de información.

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