Los detalles de la reunión entre Juan Román Riquelme y el plantel de Boca Juniors tras la última derrota

Aunque no estaba planificado, los futbolistas se entrenaron ayer y el presidente tomó la palabra

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Lo que en Boca Predio parecía ser el arranque de una nueva semana normal en la que el plantel buscaría trabajar para cambiar la cara de la última derrota, derivó en un diálogo con el presidente que llevó a cierto grado de tensión la jornada de lunes. Si bien no estaban planificadas las labores luego de la derrota con Vélez en Liniers por la cuarta fecha del Torneo Apertura, Claudio Úbeda dio marcha atrás y citó a los futbolistas para un turno vespertino sorpresa en el que apareció Juan Román Riquelme. Y, además, habló.

Luego de las tareas regenerativas a las que se sometieron los jugadores que habían disputado minutos contra el Fortín el domingo por la noche, el presidente de la entidad de la Ribera charló un rato con el cuerpo técnico y pidió permiso para entablar una conversación con los elementos más importantes de la plantilla. Agustín Marchesín, Leandro Paredes, Miguel Merentiel, Edinson Cavani y Ander Herrera fueron algunos de los presentes.

¿Qué dijo Riquelme? De antemano, palpó el ambiente entre técnico y jugadores para saber dónde estaba parado Boca para la proximidad de la competencia. El Xeneize se medirá con Platense en la Bombonera el próximo domingo, más tarde recibirá a Racing (ambos por el torneo local) y luego chocará con Gimnasia de Chivilcoy, en Salta, por los 32avos de final de la Copa Argentina. El mes que viene se sorteará la fase de grupos de la Copa Libertadores, instancia que comenzará a principios de abril. Puertas adentro, se tocaron todos los temas.

Riquelme, preocupado por el nivel
Riquelme, preocupado por el nivel de Boca de visitante

Según revelaron en ESPN, Riquelme hizo foco en la imagen que el equipo deja cuando tiene que jugar fuera de la Bombonera. Este fue un tema recurrente a lo largo del ciclo de Román como directivo del club (antes como vice y ahora como presidente, pero siempre con el departamento de fútbol a cargo): en muchas ocasiones, Boca no da la talla, exhibe una pálida cara y hay jugadores que actúan con desidia. En lo que va del campeonato, el Xeneize se impuso como local ante Deportivo Riestra y Newell’s, equipos que apenas sumaron un punto sobre 12, y cayó con Estudiantes en La Plata y Vélez en Liniers, cotejos que terminaron 1-2 en contra, pero por momentos casi concluyen en goleada.

La última vez que Riquelme había dialogado cara a cara con el plantel después de un partido había sido en julio del año pasado, tras la eliminación de los 16avos de final de la Copa Argentina ante Atlético Tucumán. Ese cimbronazo invitó al presidente azul y oro a mantener un careo con un grupo en el que ya aparecía como líder Leandro Paredes que, a la larga, se adueñó de la capitanía por sobre Edinson Cavani (volvería a jugar este fin de semana).

Las conclusiones, en principio, fueron positivas. Riquelme se encontró con el respaldo de los futbolistas para con el cuerpo técnico, al igual que había ocurrido en el epílogo de un 2025 en el que la dirigencia (según manifestó públicamente el director deportivo, Marcelo Delgado) dejó en claro que evaluó la continuidad de Úbeda como DT. Ahora, llegó el turno de bancarlo dentro del campo de juego, según acordaron las partes desde el plano teórico.

Úbeda admitió que se fue
Úbeda admitió que se fue preocupado de la cancha de Vélez por el nivel futbolístico de Boca

Lógico que me voy preocupado porque Boca tiene que salir a ganar en todos lados y jugar de otra manera, mucho mejor de lo que hicimos hoy. Nos faltó un poco más de juego e intención de ataque, eso es lo que hace que estemos preocupados”, fue la sentencia de Úbeda en conferencia de prensa. Y luego envió otro mensaje: “No fue un buen partido. No es excusa decir que el fútbol argentino es hipercompetitivo y todos los equipos se hacen fuertes de local. Te puede tocar perder como hoy, pero no hicimos las cosas como las teníamos que hacer o no tuvimos el rendimiento que esperábamos”.

Lo cierto es que el llamado de atención se hace a principios de febrero, cuando la competición oficial recién comienza. Riquelme no quiso tropezar con la misma piedra: sabe que el año pasado, por cierto grado de relajación, Boca quedó afuera en fase 2 de Libertadores en el que pintaba como un repechaje accesible contra Alianza Lima. El conjunto de la Ribera se quedó sin competir a nivel internacional y, para colmo, se privó de alzar títulos domésticos. Y es que en este 2026, además de ir por la Libertadores y los torneos locales, los de la Riebra serán los únicos que afronten todos los clásicos a lo largo del año: chocarán con River, Independiente, Racing (interzonal) y San Lorenzo.

BOCA RECUPERA SOLDADOS

Luego de la rehabilitación e inclusión de Miguel Merentiel, titular frente a Vélez, ahora Claudio Úbeda tendrá varias altas esta semana pensando en Platense. Edinson Cavani, quien acompañó a sus compañeros con la delegación en Liniers, volverá a ser tenido en cuenta si completa otra semana satisfactoria de tareas. Además, Carlos Palacios (sinovitis de rodilla derecha) será exigido y mete fichas para aparecer nuevamente. El otro que estaría en condiciones de jugar otra vez es Lucas Janson, quien se repuso de un desgarro abdominal. La buena noticia es que la molestia muscular que sacó del partido ante Vélez a Juan Barinaga no es de gravedad: descartaron lesión.