Amalia Sotelo y su historia de superación: tuvo cáncer y con 61 años fue séptima en los Juegos Nacionales de Playa

La atleta mendocina fue una de las sorpresas del primer día de competencia al finalizar en el séptimo lugar en canotaje de travesía. Su hijo y entrenador, Juan Pablo Radys, se adjudicó la medalla de bronce en Rosario 2018

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Amalia Sotelo junto a su hijo Juan Pablo Radys en el primer día de competencia.
Amalia Sotelo junto a su hijo Juan Pablo Radys en el primer día de competencia.

La familia Sotelo-Radys es sinónimo de deporte en San Rafael, Mendoza; pero también de superación. En el primer día de competencia de los Juegos Nacionales de Playa Rosario 2018, Amalia Sotelo y Juan Pablo Radys irrumpieron con su historia.

Ella es la atleta más longeva de esta edición del torneo, con 61 años; pero esto no le impidió sobresalir en la carrera de canotaje de travesía -finalizó séptima-, en la que enfrentó a competidoras con menos de la mitad de su edad. Su hijo, por su parte, alcanzó el tercer lugar, lo que le valió una medalla de bronce.

"Mi vínculo con el kayak nació con el pentatlón. También hice mountain bike, motocross, windsurf y ciclismo. Luego, con el correr del tiempo, me fui perfeccionando en lo que más me gustó y más me destaqué, que fue en mountain bike y kayak", comenzó su relato con Infobae la directora Municipal de Mountain Bike de San Rafael.

Tras ir a un mundial y ver cómo trabajaban, ella regresó al país con una sola idea en su cabeza: crear una escuela para inculcarle a los más jóvenes todo su conocimiento y pasión por los deportes de aventura.

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"Por ahora vengo primera, aunque me vienen tirando de la cola para atrás. Hoy sigo siendo la representante de Mendoza", contó con humildad la ex campeona argentina de enduro moto.

A la hora de consultarle cuál es la clave de su éxito para competirle de igual a igual a mujeres mucho más jóvenes que ella, abrió su corazón y con una voz quebradiza comentó el momento más duro de su vida.

"Nunca dejé de entrenar, solo un año y pico cuando tuve cáncer de mama. Eso es lo que me mantiene bien, seguir firme entrenando. Pararé cuando tenga que parar. Por ahora pienso seguir competiendo. Y tener a mi hijo ahora como entrenador también es un incentivo", relata Amalia.

Al recordar su diálogo con el médico y los cientos de kilómetros diarios que tuvo que hacer para realizar el tratamiento algunas lágrimas comenzaron a recorrer sus mejillas, aunque con una felicidad inmensa al rememorar la carrera más difícil que tuvo en toda su vida. "Fue duro, el médico me dijo que siga para adelante, que camine sin mirar atrás, que Dios dirá. Pero mis hijos me tiraron para adelante, me emociona mucho todo esto", esbozó la mendocina, que hizo su presentación en estos juegos en la edición pasada, realizada en Concepción del Uruguay.

Amalia Sotelo, un ejemplo de superación (Rodrigo Ruíz Ciencia – Secretaria de Deportes de La Nación)
Amalia Sotelo, un ejemplo de superación (Rodrigo Ruíz Ciencia – Secretaria de Deportes de La Nación)

Sotelo -que tiene cinco operaciones en su rodilla izquierda- también decidió enviarle un mensaje de aliento a todas las mujeres que viven una situación similar a la que ella padeció: "Seguí adelante y la luché. Le digo a todas las mujeres que se puede, que todo se puede. Mis hijos fueron clave".

Juan Pablo, que estuvo presente en todas las ediciones de los Juegos Nacionales de Playa, fue un factor fundamental, según la propia Amalia, para no bajar los brazos. Y ahora, con el correr del tiempo, los roles también se invirtieron, ya que él es su entrenador.

Juan Pablo Radys se quedó con la medalla de bronce (Rodrigo Ruíz Ciencia – Secretaria de Deportes de La Nación)
Juan Pablo Radys se quedó con la medalla de bronce (Rodrigo Ruíz Ciencia – Secretaria de Deportes de La Nación)

"Es bueno como entrenador, es exigente, pero es lo que yo era antes con él. Él con sus alumnos también es compenetrado y le trasmite la pasión, y eso es bueno. Eso quiere decir que le enseñé bien". Y luego, bromea: "Mis competidoras están contentas, aunque cuando ven que las paso deben pensar '¿qué está fallando que esta vieja me está pasando?'".

Radys, cuatro veces campeón de rafting junto a su hermano (salieron décimos en el último Mundial, realizado en Costa Rica), confiesa que lo logrado por su madre es una motivación extra en su carrera.
"Ella ya tenía la técnica muy dominada, incluso corrió en Sudamericanos, y lo hacía muy bien, pero con el tiempo y no practicarlo lo perdió un poco", develó el mendocino, quién mostró su felicidad al llegar al podio: "No me sentí del todo bien hoy, por ahí el cansancio, no dormimos bien. Pero muy contento, porque conseguí una medalla y pude quedar bien con la provincia, que tantos nos banca".

Aunque aún deberá competir el sábado en surfski, la cabeza de Juan Pablo ya está puesta en los Juegos Nacionales de Playa de Puerto Madryn (serán en febrero) y en el clasificatorio para el Sudamericano de Rosario 2019, en marzo. "Será difícil, pero vamos a intentar clasificar".

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