
“Así como rechazamos hace un siglo el Tratado de Sèvres, hoy no nos doblegaremos ante quienes quieren imponer a nuestro país un nuevo Sèvres en el Mediterráneo Oriental”. Con esas palabras, que evocaban las duras condiciones impuestas al derrotado imperio otomano al finalizar la Primera Guerra Mundial, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan justifica la presencia de sus buques de prospección sísmica en aguas internacionales en disputa con Grecia y Chipre.
El conflicto gira, fundamentalmente, en torno a la explotación de la cuenca del Levante, tras el descubrimiento a lo largo de la última década de grandes recursos gasíferos en los yacimientos Leviatán y Tamar, en aguas israelíes; Afrodita, en el mar territorial chipriota; y Zohr, en jurisdicción de Egipto. Según estimaciones del Servicio Geológico de EE.UU. (USGS), los recursos recuperables de gas en dicha cuenca ascienden a 122 TCF, equivalentes a 3,45 billones de metros cúbicos.
PUBLICIDAD
Las autoridades de Ankara no renuncian a la defensa de sus presuntos derechos soberanos, pese a los cuestionamientos de sus vecinos del Foro del Gas del Mediterráneo Oriental, integrado por Egipto, Grecia, Italia, Chipre, Jordania, Israel y la Autoridad Nacional Palestina y cuyas posiciones son compartidas por Francia y los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Hoy el único socio regional de peso con el que cuenta Turquía en toda la región es Qatar, que juega su propio partido con el objetivo es evitar el surgimiento de un hub gasífero alternativo que amenace sus intereses como principal productor y exportador de gas natural licuado (GNL).

La proyección turca sobre el Mediterráneo tiene una justificación geoestratégica: la doctrina de la “Patria Azul” (Mavi Vatan), desarrollada por el almirante Cem Gürdeniz hace 14 años para sustentar las reivindicaciones sobre 462.000 km2 en las aguas que circundan su territorio continental. Tal como explicó a DEF el secretario ejecutivo del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad Católica Argentina (UCA), Ariel González Levaggi, se trata de “una doctrina de dominio marítimo, que busca, en primera instancia, ejercer un control efectivo sobre el Mediterráneo, el Mar Negro y el Egeo”, para lo cual Ankara necesita avanzar en “la delimitación de su jurisdicción y en el desarrollo de los medios navales para conseguir la superioridad en la zona”.
PUBLICIDAD
Mientras tanto, en el plano militar, las FF.AA. turcas están en pleno proceso de fortalecimiento y de expansión de su industria de la Defensa, a través del proyecto MILGEM. Esa iniciativa, impulsada en los últimos años, permitió dotar a la Armada de cuatro nuevas corbetas, cada una de ellas de 4300 toneladas y equipadas con misiles crucero antibuques; además de cuatro fragatas para guerra de superficie, cuatro fragatas antiaéreas y un buque para obtención de información de inteligencia. Las nuevas embarcaciones cuentan con alrededor de un 70% de componentes desarrollados en el país. Por otra parte, Ankara avanza en la modernización de su flota de submarinos, la incorporación de un buque de asalto anfibio y la reconversión del portahelicópteros español “Rey Juan Carlos” en un buque multipropósito. “El objetivo de Turquía es posicionarse como la principal potencia naval en el Mediterráneo oriental, justamente para reafirmar sus derechos soberanos”, indicó González Levaggi, quien aclaró que la flota todavía se encuentra lejos de “convertirse en una Armada de aguas azules”.

Las posiciones hasta ahora irreconciliables de los distintos actores hacen difícil un punto de encuentro. Por un lado, el Foro del Gas del Mediterráneo Oriental no renuncia al objetivo de construir un gasoducto de 1900 km –el EastMed Pipeline– que permita transportar al mercado europeo los recursos descubiertos en la zona. El consorcio promotor del proyecto, IGI Poseidon, está integrado por el grupo italiano Edison y el griego DEPA. Francia también brinda su apoyo diplomático a la iniciativa y sus empresas están presentes en la explotación de los campos gasíferos de la cuenca del Levante. También están involucrados en este juego dos grandes petroleras estadounidenses: ExxonMobil y Chevron, con concesiones off-shore en aguas israelíes y chipriotas.
PUBLICIDAD
A la hora de buscar un compromiso que permita destrabar los diferendos con Turquía, una alternativa sería sumar al país a la mesa de negociaciones, más aún si se considera que el trazado del ducto del EastMed Pipeline tendría que pasar por un espacio marítimo que Ankara reclama como propio. “Si el gobierno turco no es invitado a esta iniciativa, es muy difícil su viabilidad no solo en términos económicos sino también políticos”, completó González Levaggi, quien recordó además que está en el interés de la Unión Europea (UE) sumar esta fuente alternativa de abastecimiento para reducir su fuerte dependencia del gas ruso.

“Para Turquía, un gran inconveniente para poder despegar como potencia regional es su dependencia del gas y petróleo extranjero, lo que explica también buena parte del déficit de su cuenta corriente”, indicó el analista consultado por DEF. Uno de sus mayores proveedores de gas es Rusia, que llegó a representar más del 50% de sus importaciones, las cuales se redujeron en 2019 al 33% del total. En la búsqueda de una mayor autosuficiencia, una buena noticia para Ankara fue el anuncio, realizado en agosto pasado, del hallazgo por parte de TPAO de un gran reservorio de gas natural en el mar Negro. Los recursos recuperables del yacimiento Sakarya estarían en el orden de los 11 TCF, equivalentes a 320.000 millones de m3, lo que permitía cierto alivio en la sangría de recursos necesarios para satisfacer las necesidades energéticas de su población.
PUBLICIDAD
La evolución de la situación en el Mediterráneo oriental es seguida con preocupación por la Unión Europea (UE), cuyas relaciones con Ankara son cada vez más tensas. Erdogan, sin embargo, tiene un as en la manga que ha sabido utilizar políticamente en la mesa de negociaciones con la UE: el control del flujo migratorio que huye de los conflictos de Medio Oriente.
* Esta nota fue producida y escrita por un miembro del equipo de redacción de DEF
PUBLICIDAD
LEA MÁS
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Intento de asesinato a Trump: el FBI y el Servicio Secreto brindaron un informe a Biden sobre el atentado
Los agentes se reunieron con el presidente de los Estados Unidos para comunicarle detalles de lo ocurrido. El mandatario demócrata llamó anoche al candidato republicano para expresarle su solidaridad y habló esta tarde desde la Casa Blanca

Opinión: En la previa a las elecciones de término medio de Estados Unidos, las aguas parecen cada vez más agitadas
Lejos de sanar heridas en un país cada vez más polarizado, las acusaciones del presidente Joe Biden contra el movimiento MAGA, liderado por Donald Trump, no ayudaron a unir a los estadounidenses. Por el contrario, agitaron las aguas en plena campaña de cara a las elecciones de medio término

Video: Aumenta la tensión entre Estados Unidos y China por la “guerra” de los chips y los semiconductores
La guerra comercial entre los gobiernos de Joe Biden y Xi Jinping avanza, al mismo tiempo que ambos buscan liderar la agenda del futuro. ¿Es posible un colapso tecnológico?

Reflexiones sobre el fracaso de la reforma constitucional en Chile: impacto en el gobierno y futuro incierto
El rechazo de los chilenos a la nueva Constitución agudizó el desgaste de la joven gestión de Gabriel Boric. A casi dos meses de este fuerte cimbronazo en la política transandina, un agudo análisis de los factores que contribuyeron al triunfo del “No” y de la nueva hoja de ruta del Gobierno

Rusia amenaza y la OTAN responde: ¿el mundo está al borde de un armagedón nuclear?
A 60 años de la crisis de los misiles en Cuba, que estuvo a punto de desencadenar una guerra nuclear entre EE. UU. y la Unión Soviética, la humanidad vuelve a asomarse al abismo. ¿Qué podría ocurrir si Rusia apretara el botón rojo? ¿Cuál sería la respuesta de la Alianza Atlántica?


