
La exitosa escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie, convertida en un ícono del feminismo y de la moda, publica su primera novela en 12 años, una obra que narra los destinos cruzados de cuatro mujeres que emigran desde Nigeria a Estados Unidos.
Dream Count (Unos cuantos sueños) narra las historias de cuatro mujeres que cuando emigran a Estados Unidos se dan cuenta de que sus vidas no transcurren como lo habían planeado.
En el centro de la trama está Chiamaka, una escritora que desafía la tradición y rechaza un matrimonio, rompiendo las esperanzas que esta unión representaba para la familia acomodada de donde proviene.
Zikora, una amiga de Chiamaka, cumple su sueño de tener un bebé. Pero el padre de su hijo no se casa con ella y la abandona. La prima de Chiamaka tiene una carrera exitosa en las finanzas, pero decide abandonarlo todo para volver a la universidad.
Por último está Kadiatou, una empleada doméstica que es la confidente de Chiamaka, que ve como su anhelado sueño de vivir en Estados Unidos se quiebra cuando es víctima de una agresión sexual.
“Me interesa saber, ¿qué parte de los sueños de una mujer son realmente suyos?, ¿Y qué parte corresponde a lo que la sociedad le dice que tiene que soñar?”, dice Adichie en París, a donde viajó para el lanzamiento de la edición francesa de su libro el 27 de marzo.
“Creo que el mundo sigue siendo muy opresivo para las mujeres. A las mujeres se las juzga con más dureza cuando son egoístas o tienen ambición”, agrega.
Al principio de la novela, las cuatro mujeres creen que saben lo que quieren de la vida y del amor, pero sus dudas comienzan a crecer cuando surgen los temores de haber perdido oportunidades y se enfrentan a la presión social y al racismo. Pese a todo, se apoyan mutuamente.
“A las mujeres se les inculca a pensar en otras mujeres como competidoras. Entonces, cuando una mujer toma la decisión de amar realmente y apoyar a otra, es un acto revolucionario. Es un acto de rechazo a la sociedad patriarcal”, explicó la escritora.

Contra la “historia única”
La conferencia TED de Adichie en 2012 titulada “Todos deberíamos ser feministas”, la llevó a ser conocida a nivel mundial. La charla recibió millones de visualizaciones en YouTube, su discurso fue retomado por la cantante Beyonce en su éxito “Flawless” e incluso la frase “Todos deberíamos ser feministas” fue impresa en camisetas de Dior.
Adichie declara que no se considera una escritora “feminista”. “Me siento como una escritora y también soy feminista”, afirma. “El problema con las etiquetas es que pueden ser muy limitadoras”, agrega. “Entonces miraríamos las historias solamente a través de ópticas ideológicas”.
Para Adichie una novela necesita contradecir opiniones y creencias. La escritora también quiere combatir los estereotipos condescendientes sobre África, lo que ella llama la “historia única”, de un continente plagado de enfermedades, conflictos y pobreza.

Una forma de salir del duelo
En el caso de Nigeria, este país es un importante productor de petróleo, además de albergar una potente industria cultural conocida como “Nollywood”. Pero, no todo es color de rosa y muchos jóvenes nigerianos se ven obligados a migrar en busca de un futuro mejor, huyendo de la inflación y el desempleo.
Para Adichie, esto es responsabilidad del gobierno actual, que “no está para nada centrado en la vida de la gente de a pie”.
La obra de esta escritora de 47 años ha sido traducida a más de 50 idiomas y ha ganado varios prestigiosos galardones literarios, incluyendo el Orange Prize por su novela Medio sol amarillo en 2006 y el Premio del Círculo de Críticos Nacional del Libro de Estados Unidos por su obra Americanah en 2013.
Su impecable trayectoria se topó con un muro cuando se quedó embarazada de su hija, que nació en 2016 y se enfrentó a la pesadilla de la página en blanco. La muerte de su madre en 2021, pocos meses después del deceso de su padre, rompió su estancamiento. De estos duelos nació Dream Count.

“Solamente cuando estaba casi terminando me di cuenta: ‘Dios mio, ¡habla sobre mi madre!”, relató en una entrevista en febrero al diario británico The Guardian.
“Creo que mi madre me ayudó”, dice . “Creo que ella dijo: ‘tengo que hacer que mi hija vuelva a escribir para que no se vuelva completamente loca por el duelo’”.
“Es la primera novela que he escrito desde que fui madre. Y es la primera que he escrito desde que soy huérfana”, explica Adichie.
“Esto ha hecho que mi escritura sea diferente. Porque cuando uno ve el mundo de forma diferente, lo que crea se transforma en algo distinto”, afirma.
Fuente: AFP
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