
El cine francés se prepara para entregar este viernes por la noche sus premios César, su máximo galardón, que este año celebra su 50ª edición con una ceremonia presidida por la célebre actriz Catherine Deneuve.
Dos grandes éxitos populares, El Conde de Montecristo y L’Amour ouf están en competencia, junto al musical Emilia Pérez, de Jacques Audiard, para suceder a Anatomía de una caída, gran ganadora del año pasado.
Con ocasión del 50º aniversario de la gala, Catherine Deneuve, que en los últimos años había rechazado asistir, aceptó presidir la ceremonia, que estará presentada por el actor Jean-Pascal Zadi. En la gala además, se rendirá homenaje a dos grandes del cine, Julia Roberts y Costa-Gavras, que recibirán un César honorífico.

Entre los filmes favoritos se encuentran El Conde de Montecristo y L’Amour ouf, que acumulan más de 14 millones de entradas vendidas en Francia, y también la comedia En Fanfare, con Benjamin Lavernhe y Pierre Lottin. Sin embargo, el mayor taquillazo del año, Un p’tit truc en plus (10,8 millones de entradas) solo fue nominada en la categoría de “mejor ópera prima”. Su director, el humorista Artus, está de gira y no asistirá a la gala.
Pero la gran incógnita es en qué posición quedará Emilia Pérez, el musical en español de Jacques Audiard sobre la transición de género de un narcotraficante mexicano que figuraba como favorito en las últimas semanas hasta que varias polémicas empañaron su imagen. A la controversia en México sobre la manera en que la cinta representa la violencia relacionada con el narcotráfico, se sumaron unos viejos tuits de la actriz protagonista, Karla Sofia Gascón, críticos con los musulmanes y los afroamericanos en Estados Unidos.
Desde entonces, la campaña de Emilia Pérez para los Oscar en Estados Unidos se hundió y queda por ver qué impacto tendrá en los 4.951 votantes de los Cesar, cuyo voto es secreto. Karla Sofía Gascón parece fuera de juego, pero quizá la coprotagonista del filme, Zoe Saldaña, podría hacerse con el premio a mejor actriz.

La película “tapada”
La película L’Histoire de Souleymane, un drama experimental que retrata la lucha de un repartidor sin papeles en París, se ha consolidado como una de las principales contendientes en los premios César, al obtener cuatro nominaciones, entre ellas a “mejor película” y “mejor director”.
Este reconocimiento se produce en un contexto de endurecimiento de las políticas migratorias en Francia, impulsadas por el ministro del Interior, Bruno Retailleau, y en medio de un aumento del apoyo a los partidos de extrema derecha.
El protagonista de la película, Abou Sangaré, es un migrante guineano sin papeles que, hasta su participación en el filme, no tenía experiencia actoral. Fue elegido en un casting abierto por el director Boris Lojkine, en lo que se convirtió en su primera incursión en el cine. Su actuación le ha valido una nominación en la categoría de “actor revelación”, mientras que su coprotagonista, Nina Meurisse, aspira al premio a “mejor actriz”.
Fuente: AFP
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