La tierra de Egan Bernal conquista con murales, sabores típicos y rincones que van más allá de la Catedral de Sal

A menos de una hora de Bogotá, este destino de Cundinamarca renueva sus espacios públicos y apuesta por el arte, la gastronomía y el patrimonio para atraer a quienes buscan una escapada diferente. Sus calles también guardan la historia del lugar donde creció uno de los grandes referentes del ciclismo colombiano

Zipaquirá - Cundinamarca
La ciudad que vio crecer al ciclista Egan Bernal busca atraer visitantes con una oferta que combina patrimonio, cultura y espacios renovados - crédito Zipaquirá Travel
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A pocos kilómetros de Bogotá, Zipaquirá ofrece motivos para prolongar una visita y recorrer sus calles sin limitarse a su atractivo más reconocido. La arquitectura tradicional, las expresiones artísticas en espacios públicos, la gastronomía y los paisajes de la sabana hacen parte de una oferta que busca atraer a quienes quieren conocer otras facetas del municipio cundinamarqués.

En el último año, la transformación de su centro histórico ha sumado fachadas restauradas, espacios públicos renovados y murales inspirados en la identidad local. Las intervenciones buscan que residentes y turistas encuentren nuevas razones para caminar por la ciudad, acercarse a sus tradiciones y reconocer las historias que permanecen en sus calles.

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Zipaquirá - Cundinamarca
Zipaquirá invita a recorrer sus calles con calma, descubrir su arquitectura tradicional y disfrutar de una oferta cultural, gastronómica y turística que va mucho más allá de sus atractivos más conocidos. - crédito Zipaquirá Travel

La iniciativa se desarrolla a través de “Zipaquirá desde el Corazón”, un proyecto liderado por la Alcaldía Municipal con el apoyo de la Corporación Tierra S.O.S. y la Fundación Pintuco. Su propósito es recuperar el patrimonio, dinamizar la economía y fortalecer la relación de los habitantes con el territorio.

La propuesta invita a descubrir lugares y experiencias que suelen quedar fuera de los recorridos más conocidos. Entre ellos están la Plaza de los Comuneros, la plaza de mercado, los museos, las artesanías elaboradas en sal y el Mirador de la Concepción, desde donde es posible contemplar el paisaje.

Una galería al aire libre cuenta la historia del municipio

El arte urbano se convirtió en uno de los componentes más visibles de la renovación. Una ruta de 36 murales permite recorrer diferentes puntos del municipio a través de imágenes relacionadas con sus personajes, oficios, sabores y tradiciones.

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Según la información de la Alcaldía, las obras se distribuyen en cuatro ejes temáticos: Sabor y sal, Letras y personajes, Historia y memoria, y Arquitectura y patrimonio. En conjunto, las intervenciones conforman una galería a cielo abierto que busca acercar a los visitantes a la memoria y la identidad de Zipaquirá.

La recuperación también llegó a la Plaza de los Comuneros, donde se instalaron bancas jardineras, zonas de descanso y elementos de paisajismo. Las acciones de renaturalización pretenden mejorar el entorno y devolverle protagonismo a un espacio representativo de la vida local.

Zipaquirá realizará el Festival Gastronómico Sal de Piquete' - crédito Alcaldía de Zipaquirá
La Plaza de los Comuneros fue intervenida con bancas jardineras, zonas de descanso y acciones de renaturalización para recuperar este espacio de encuentro- crédito Alcaldía de Zipaquirá

El proyecto combina conservación patrimonial, arte, mobiliario urbano y experiencias turísticas. La intención es que el centro histórico recupere su función como lugar de encuentro y que sus habitantes se apropien nuevamente de los espacios que hacen parte de su historia.

El alcalde de Zipaquirá, Fabián Rojas, explicó que la intervención busca revitalizar el centro y fortalecer los vínculos de la comunidad con su entorno. “Esta es una apuesta por dinamizar la economía local y fortalecer el turismo, pero que va mucho más allá de lo económico: busca también fortalecer el tejido social, preservar nuestro patrimonio y seguir construyendo y reafirmando la identidad que nos caracteriza como zipaquireños”, aseguró el mandatario a Semana.

Sabores tradicionales y planes para quedarse más tiempo

La gastronomía es otro de los caminos para conocer el municipio. La plaza de mercado permite acercarse a los productos y preparaciones tradicionales, entre ellos el tamal de calabaza y el Caramelito Rojo, un dulce típico de la zona.

A esta oferta se suman más de 300 cafés y restaurantes, que amplían las opciones para quienes quieren probar distintos sabores o hacer una pausa durante el recorrido. Las artesanías elaboradas en sal también forman parte de las experiencias que conectan el turismo con una de las actividades más reconocidas de Zipaquirá.

Quienes prefieren los planes al aire libre pueden incluir el Mirador de la Concepción y los escenarios naturales de los alrededores. El Grafitour, por su parte, ofrece otra forma de recorrer las expresiones artísticas que se encuentran en diferentes sectores de la ciudad.

La Catedral de Sal de Zipaquirá, ubicada 180 metros bajo tierra, es un referente mundial del turismo religioso y monumental en Colombia - crédito Colprensa
La Catedral de Sal de Zipaquirá, ubicada 180 metros bajo tierra, es un referente mundial del turismo religioso y monumental en Colombia - crédito Colprensa

La invitación de la administración municipal es dedicar más tiempo a conocer el destino y combinar sus atractivos patrimoniales con recorridos culturales, gastronomía y espacios públicos. Así, la visita puede extenderse más allá de la Catedral de Sal y convertirse en una oportunidad para explorar las tradiciones y la vida cotidiana del municipio.

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