Por qué aparecieron moños amarillos sobre carros ‘malparqueados’ en Bogotá: hay polémica por la campaña de la Secretaría de Seguridad

La Secretaría de Seguridad y la Policía Metropolitana instalaron los distintivos para alertar a propietarios sobre los riesgos de dejar automotores sin vigilancia en las calles de la capital colombiana

Manillar y espejo retrovisor de un escúter con un lazo dorado atado a la empuñadura
Las autoridades advirtieron que algunos cuidadores informales de carros recopilan información para bandas dedicadas al hurto - crédito Secretaría Seguridad Bogotá
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Durante varias semanas algunos propietarios de vehículos en la capital encontraron sobre sus vehículos unos moños gigantes después de que los dejaran mal estacionados en vías públicas sin ningún tipo de supervisión.

Los denominados moños amarillos Bogotá formaron parte de la campaña No se la pongamos fácil a la delincuencia, impulsada por el Distrito y la Policía Metropolitana para advertir sobre el riesgo de hurto que enfrentan carros y motocicletas parqueados en la vía pública.

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La estrategia se concentró en lugares donde el mal parqueo es una infracción recurrente. César Restrepo, secretario de Seguridad de Bogotá, explicó que la iniciativa busca que los conductores identifiquen la relación entre dejar un vehículo en sitios no vigilados y facilitar oportunidades para los delincuentes.

“Durante las últimas dos semanas ustedes han visto cómo algunos carros, algunas motocicletas en lugares de la ciudad donde el mal parqueo es una norma infraccionada recurrentemente. Hemos llamado la atención sobre lo que hoy lanzamos: la campaña ‘No se la pongamos fácil’”, señaló en su momento el secretario.

La Alcaldía Mayor de Bogotá y la Policía Nacional presentaron la campaña de prevención denominada No se la pongamos fácil a la delincuencia. Durante la jornada, las autoridades reportaron cifras sobre la reducción en el hurto de automotores y motocicletas, mientras realizan operativos de control e inspección en la vía pública - crédito Secretaría de Seguridad Bogotá

Según cifras oficiales, siete de cada diez robos de automóviles y motocicletas en la ciudad ocurren mediante la modalidad de halado, según indicó el funcionario. El método consiste en llevarse un vehículo estacionado mientras su propietario se distrae durante unos minutos, sin que advierta de inmediato el hurto.

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El hurto de vehículos y los riesgos del parqueo en la calle

La Secretaría de Seguridad reportó una reducción del 9% en el robo de automotores y del 6% en el hurto de motocicletas en Bogotá durante 2026. Pese a esa baja, las autoridades mantienen la alerta sobre prácticas que pueden exponer a los propietarios.

Restrepo señaló que algunas personas que ofrecen cuidar vehículos en la calle pueden recopilar información sobre los movimientos de los conductores y suministrarla a quienes cometen los robos. El secretario describió esa conducta como una forma de inteligencia criminal: observan hacia dónde se dirige el propietario y cuánto tiempo permanece fuera.

El riesgo también incluye el uso de “controles universales”, dispositivos sobre los que la Policía Metropolitana de Bogotá había advertido semanas antes. Las autoridades los identificaron entre las herramientas empleadas para facilitar el acceso a los vehículos.

Manillar y espejo retrovisor de un escúter con un lazo dorado atado a la empuñadura
Siete de cada diez robos de automóviles y motocicletas en la capital ocurren mediante la modalidad de halado - crédito Secretaría Seguridad Bogotá

La campaña apunta a que los ciudadanos eviten estacionar en lugares no verificados y recurran a parqueaderos. “Lo que queremos es que todos los ciudadanos entendamos la importancia de no mal parquear, de buscar un parqueadero, de tener absoluto cuidado de nuestras pertenencias”, dijo Restrepo.

El debate sobre la responsabilidad estatal y ciudadana

La iniciativa abrió cuestionamientos sobre las condiciones urbanas que llevan a muchos residentes a dejar sus vehículos en la calle. En varias urbanizaciones del occidente de Bogotá, la oferta de parqueaderos es insuficiente, por lo que el estacionamiento en vía pública no siempre responde al descuido del conductor.

Según indicó el director del GovLab de la Universidad de La Sabana, Omar Oróstegui, el moño puede advertir sobre un riesgo, pero no crea nuevos espacios de parqueo ni desarticula las organizaciones dedicadas al hurto, la receptación y el comercio ilegal de autopartes. La prevención individual puede reducir la exposición, aunque no reemplaza las labores de inteligencia criminal ni la persecución de quienes cometen los delitos.

Manillar y espejo retrovisor de un escúter con un lazo dorado atado a la empuñadura
La campaña 'No se la pongamos fácil a la delincuencia' instaló moños amarillos en vehículos mal estacionados en Bogotá - crédito Secretaría Seguridad Bogotá

“Una campaña de cultura ciudadana exige un modelo de intervención social bien planificado. Poner moños puede atraer miradas, pero no demuestra por sí solo un cambio de conducta ni una reducción del hurto”, señaló el experto en una columna de opinión para El Tiempo.

Por su parte, Restrepo insistió en que combatir el hurto exige participación de las autoridades y de la ciudadanía. También pidió no adquirir repuestos en establecimientos no oficiales, una recomendación dirigida a evitar que la demanda de piezas de procedencia irregular alimente el mercado asociado al robo de vehículos.

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