Alejandro Palacio contó cómo fue ‘desprenderse’ del personaje de Rafael Orozco: “Fue un duelo cuando me quité el bigote”

El intérprete relató que, tras más de un año caracterizado para la bionovela, tuvo dificultades para reconocerse frente al espejo y necesitó tiempo para recuperar plenamente su identidad propia

Alejandro Palacio interpretó al cantante en la bionovela 'Rafael Orozco, el ídolo' en 2012 - crédito Colprensa
Alejandro Palacio interpretó al cantante en la bionovela 'Rafael Orozco, el ídolo' en 2012 - crédito Colprensa
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Antes de convertirse en actor, Alejandro Palacio ya conocía de cerca el legado del vallenato que después encarnó en pantalla. El samario ingresó al Binomio de Oro de América en 2004, con apenas 19 años, tras ser convocado por el fundador y acordeonero Israel Romero para ocupar el lugar que había dejado vacante Junior Santiago como vocalista.

Durante los cuatro años que permaneció en la agrupación, Palacio participó en dos producciones discográficas: En todo su esplendor (2004) y Grafiti de amor (2005), esta última nominada al Grammy en la categoría Vallenato-Cumbia. Como compositor, firmó temas propios que se instalaron en las listas radiales de Colombia y América Latina, entre ellos Jamás imaginé, además de interpretar canciones como Vida de mi vida y el dueto Niña bonita junto a Jean Carlos Centeno.

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En 2006 grabó su última producción con el grupo, Impredecible, también con nominación al Grammy, antes de retirarse en 2008 para iniciar una carrera como solista.

Alejandro Palacio ingresó al Binomio de Oro de América en 2004 como reemplazo del vocalista Junior Santiago - crédito Colprensa
Alejandro Palacio ingresó al Binomio de Oro de América en 2004 como reemplazo del vocalista Junior Santiago - crédito Colprensa

Esa trayectoria dentro del grupo que Rafael Orozco fundó en 1976 junto a Israel Romero resulta clave para entender el vínculo que Palacio estableció más tarde con el personaje. Cuatro años después de dejar el Binomio, en 2012, asumió el papel del cantante fallecido en la bionovela Rafael Orozco, el ídolo, un rol que terminó por entrelazar su propia historia musical con la del ídolo vallenato al que ya había sucedido en el escenario años atrás.

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Esa cercanía previa con el legado de Orozco explica, en parte, la intensidad con la que Palacio describió después el proceso de desprenderse del personaje, durante una conversación reciente con el programa radial El Klub de La Kalle.

La transformación en el cantante del Binomio de Oro representó para él uno de los retos más grandes de su carrera, pero también dejó una huella personal que fue más allá de los escenarios. El artista explicó en la charla que la dedicación puesta en cada jornada de grabación generó una conexión estrecha con el personaje, al punto que los límites entre su identidad y la de Orozco se volvieron difusos debido al nivel de compromiso que asumió durante el proyecto.

El actor admitió que conservó el bigote del personaje por tres meses tras finalizar el rodaje de la telenovela, llegando a sentir cierto grado de despersonalización al retirarse el bigote frente al espejo - crédito Colprensa
El actor admitió que conservó el bigote del personaje por tres meses tras finalizar el rodaje de la telenovela, llegando a sentir cierto grado de despersonalización al retirarse el bigote frente al espejo - crédito Colprensa

Con el objetivo de evitar un cambio drástico en su imagen, Palacio decidió modificar su apariencia de manera progresiva. Tras finalizar las grabaciones, conservó durante varios meses el bigote característico de Orozco y comenzó a recortarlo poco a poco hasta retirarlo por completo. Fue precisamente al desprenderse de ese rasgo cuando enfrentó uno de los momentos más difíciles del proceso.

“Fue un duelo cuando me quité el bigote, porque duré más de un año viéndome en el espejo y la línea entre Alejandro Palacio y Rafael Orozco era demasiado delgada”, afirmó el artista.

El cambio generó además una sensación de extrañeza al encontrarse nuevamente con su propio rostro.

“Fue muy extraño, me veía en el espejo y no sé si fue una despersonalización, yo todavía como que no me hallaba”, recordó. Palacio explicó que necesitó tiempo para asimilar el cambio y volver a reconocerse en su propia imagen, un proceso durante el cual se repetía internamente: “Ok, soy Alejandro, soy Alejandro”.

Caracol Televisión reestrenó la producción en julio de 2026 - crédito Colprensa
Caracol Televisión reestrenó la producción en julio de 2026 - crédito Colprensa

La desconexión definitiva de la imagen del personaje también estuvo relacionada con la producción de su trabajo discográfico La voz del ídolo, un álbum en formato CD y DVD que recibió una nominación a los Grammy Latinos. De común acuerdo con su sello discográfico, el artista optó por presentarse sin bigote para consolidar su imagen como solista, una etapa que había iniciado años atrás tras su paso por el Binomio de Oro.

Palacio sostuvo que la decisión de distanciarse del personaje se dio de manera gradual y estuvo guiada por el respeto hacia la memoria de Rafael Orozco y hacia la comunidad vallenata que mantiene vivo su legado.

“Creo que fue lo idóneo tratar de desligarme poco a poco de Rafa, aun sabiendo que siempre va a estar en mi corazón con mucho orgullo”, puntualizó.

Rafael Orozco fue la voz líder y fundador del Binomio de Oro, agrupación que estilizó el vallenato tradicional al fusionarlo con elementos románticos que ampliaron su alcance a mercados internacionales. Su carrera terminó de forma abrupta en 1992, un hecho que la novela también aborda como parte de su relato.

La ficción, protagonizada por Palacio y Taliana Vargas, reconstruye además la relación del cantante con Clara Elena Cabello, su esposa, presentada como una historia marcada por la fama, los desafíos de la vida artística y la construcción de un hogar en medio del éxito.

Rafael Orozco, el ídolo regresó a la pantalla de Caracol Televisión en julio, con una promoción que circula en pantalla y plataformas digitales. Desde su estreno original se consolidó como una de las producciones más recordadas del canal, en parte por la ambientación en los años 80 y 90, el vestuario y la banda sonora, elementos que el público suele destacar en sus comentarios durante esta nueva emisión.

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