Por poner un andamio, destruyeron valiosas baldosas de más de un siglo en emblemática iglesia de Antioquia

El Centro de Historia de El Santuario alertó que los trabajos de restauración del techo de la capilla dejaron baldosas rotas y zonas hundidas en la iglesia Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá

La renovación del templo de El Santuario dañó el piso de cerámica de 1909 de la iglesia Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá - crédito Parroquia Nuestra Señora de Chiquinquirá - El Santuario/Facebook
La renovación del templo de El Santuario dañó el piso de cerámica de 1909 de la iglesia Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá - crédito Parroquia Nuestra Señora de Chiquinquirá - El Santuario/Facebook
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La renovación del templo de El Santuario dejó fracturas y hundimientos en un piso de cerámica instalado hace más de un siglo en la iglesia Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá. El Centro de Historia del municipio advirtió que el desplazamiento de un andamio usado durante las obras dañó baldosas fabricadas en la antigua Fábrica El Salto.

Según denuncias recogidas por El Colombiano, la preocupación excede la conservación de un elemento decorativo. El suelo afectado integra la memoria industrial y religiosa de El Santuario, ya que fue elaborado en una fábrica local que abasteció a varios templos de Antioquia antes de desaparecer del mercado.

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La iglesia del parque principal de El Santuario conserva un reloj procedente de París, vitrales de Barcelona y campanas fundidas en Medellín. Su piso, en cambio, constituye un testimonio de la producción del propio municipio y de la relación entre la comunidad, el comercio y el templo.

De acuerdo con El Colombiano, el Centro de Historia de El Santuario denunció que un andamio tubular con ruedas, instalado para intervenir el techo de la iglesia, pasó directamente sobre las piezas históricas del suelo.

Las baldosas del templo conservaban la inscripción de 1909 y la frase latina Haec est domus Dei, hoy afectadas de forma parcial por el deterioro - crédito Parroquia Nuestra Señora de Chiquinquirá - El Santuario/Facebook
Las baldosas del templo conservaban la inscripción de 1909 y la frase latina Haec est domus Dei, hoy afectadas de forma parcial por el deterioro - crédito Parroquia Nuestra Señora de Chiquinquirá - El Santuario/Facebook

En los sectores por donde ya circuló la estructura, las baldosas presentan daños visibles. Las fracturas se repiten a lo largo del recorrido y algunas zonas quedaron hundidas.

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La entidad cultural pidió que se adopte una alternativa para trasladar el andamio. La propuesta incluye el uso de tablas, rieles u otros sistemas que impidan el roce y el peso directo de la estructura sobre la cerámica.

El riesgo reside en que las piezas no son de fabricación reciente ni pueden reemplazarse con facilidad. La experiencia de restauraciones anteriores mostró que resulta difícil reproducir sus materiales, diseño y resistencia.

El templo fue levantado tras una solicitud presentada en 1765 por el capitán Antonio Gómez de Castro, a quien se considera fundador de El Santuario. La capilla buscaba evitar que los habitantes debieran trasladarse a Marinilla para asistir a misa, pues la localidad permaneció bajo esa jurisdicción hasta 1838.

El piso fue instalado en 1909 con cerámica de la fábrica El Salto

En la entrada principal aún subsisten rastros de una inscripción que marcaba el año de colocación del piso: 1909. Las baldosas también formaban, en color azul, la frase latina Haec est domus Dei, cuya traducción es “Esta es la casa de Dios”.

La desaparición parcial de esas marcas preocupa a quienes investigan el patrimonio local. Para el Centro de Historia, cada pieza rota implica la pérdida de una referencia material sobre el origen y la actividad económica del municipio.

El Centro de Historia de El Santuario denunció que un andamio tubular con ruedas fracturó y hundió baldosas históricas de la Fábrica El Salto - crédito Parroquia Nuestra Señora de Chiquinquirá - El Santuario/Facebook
El Centro de Historia de El Santuario denunció que un andamio tubular con ruedas fracturó y hundió baldosas históricas de la Fábrica El Salto - crédito Parroquia Nuestra Señora de Chiquinquirá - El Santuario/Facebook

La fábrica de cerámicas El Salto fue fundada en la vereda del mismo nombre por el general Eusebio María Gómez y el comerciante Lisandro Zuluaga. Gómez había aprendido el oficio de fabricar cerámica en Mompox antes de asociarse con el empresario granadino.

La compañía comenzó con la elaboración de vajillas de loza y luego incorporó la fabricación de baldosas. Su primera venta de gran escala fue destinada precisamente al templo de El Santuario.

Las piezas producidas allí también llegaron a iglesias de Abejorral, Concepción y Rionegro, cuyos pisos todavía las conservan. Con la llegada de la electrificación, la fábrica amplió su producción hacia los aisladores.

La apertura a la importación de materiales terminó por desplazar a la empresa del mercado en 1980. Sus antiguas chimeneas permanecen como parte del paisaje local, aunque hoy crecen árboles sobre algunas de esas estructuras.

Los intentos de reemplazar la cerámica no lograron replicar el material original

El presbítero Luis Javier Otálvaro Álvarez, párroco de la iglesia, manifestó que reparará las roturas, según informó El Colombiano. El medio intentó conocer el plan para restaurar el techo y la respuesta del sacerdote a la denuncia, pero no obtuvo contestación antes del cierre de la publicación.

El desafío radica en que las baldosas originales ya no se producen con las mismas características. La opción que se evalúa para cubrir los espacios perdidos consiste en adquirir losas de otro tamaño y cortarlas con una sierra eléctrica para ajustarlas al área afectada.

La restauración del piso presenta dificultades porque las baldosas originales de la Fábrica El Salto ya no se producen con los mismos materiales, diseño y resistencia - crédito Parroquia Nuestra Señora de Chiquinquirá - El Santuario/Facebook
La restauración del piso presenta dificultades porque las baldosas originales de la Fábrica El Salto ya no se producen con los mismos materiales, diseño y resistencia - crédito Parroquia Nuestra Señora de Chiquinquirá - El Santuario/Facebook

“Eso no va a ser lo mismo”, dijo Orlando Vázquez, socio fundador del Centro de Historia de El Santuario, a El Colombiano. El investigador sostuvo que esa alternativa permitiría conservar al menos una parte del piso.

Vázquez también vinculó la historia de la fábrica con su propia familia. Su abuelo, José Dolores Vázquez, transportó a lomo de mula baldosas de El Salto hacia otros municipios antioqueños.

El antecedente más cercano está en la fuente del parque principal. Ese espacio conserva piezas blancas originarias de la misma fábrica, aunque exhibe zonas de cemento expuesto, vallas metálicas y residuos acumulados.

Ligia Mayira Duque Gómez, presidenta del Centro de Historia, relató al diario que se contrató a un ceramista de El Carmen de Viboral para sustituir las baldosas deterioradas de la fuente, pero la intervención no resistió el paso del tiempo.

“Esa baldosa, por mucho que lograra acercarse, no logró compararse. Al poco tiempo de su instalación, se rompieron y se tuvieron que desinstalar”, afirmó Duque Gómez ante el diario nacional.

La presidenta del Centro de Historia recordó que vio funcionar la fuente por última vez hace una década. En el lugar permanecen retratos de figuras históricas de El Santuario, pintados a mano por el artista marinillo Francisco Moreno.

El daño en el piso de la iglesia reactivó ese debate patrimonial. Para la entidad, el traslado del andamio debe modificarse antes de que las obras de techo provoquen nuevas pérdidas en una cerámica que ya forma parte de la historia material del municipio.

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