Tras la muerte de Yenifer García durante la elaboración de un tatuaje, la Secretaría de Salud lanzó advertencia: solo pueden hacerse en clínicas

La entidad indicó que en este caso se habrían usado fármacos para inducir pérdida de sensibilidad fuera de un entorno asistencial, una práctica no autorizada, tras la muerte de una mujer en Bogotá

créditos equipo de prensa concejal Jairo Avellaneda | red social Facebook
La Secretaría de Salud de Bogotá indicó que a la mujer le habrían administrado medicamentos para generar anestesia fuera de un entorno hospitalario - créditos equipo de prensa concejal Jairo Avellaneda | red social Facebook
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La muerte de Yenifer García mientras se sometía a una sedación para tatuarse la espalda en una vivienda de Bogotá ha generado una investigación penal y un llamado de alerta sobre los riesgos de estos procedimientos fuera del ámbito hospitalario.

La Fiscalía General de la Nación abrió una investigación para esclarecer los hechos ocurridos el 15 de agosto de 2026 en la localidad de Rafael Uribe Uribe. El objetivo es determinar si hubo irregularidades durante el procedimiento y si la administración de medicamentos anestésicos en ese entorno incumplió la normativa vigente.

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Las autoridades sanitarias señalaron que la joven recibió medicamentos para anestesia en una vivienda, una práctica no autorizada fuera de instituciones de salud. La emergencia fue reportada mediante una llamada a la línea de emergencias, pero cuando el personal médico llegó al lugar, Yenifer García ya no presentaba signos vitales.

El incidente ocurrió mientras la mujer se encontraba en pleno proceso para completar un tatuaje. Según la Secretaría de Salud de Bogotá, la aplicación de anestesia está restringida a médicos especialistas en anestesiología y solo puede hacerse en clínicas u hospitales habilitados.

Minutos antes del mediodía del sábado 15 de agosto de 2026 ya se encontraba personal médico en la vivienda atendiendo a García Valencia, minutos después se confirmó su muerte - crédito suministrado a Infobae Colombia
Minutos antes del mediodía del sábado 15 de agosto de 2026 ya se encontraba personal médico en la vivienda atendiendo a García Valencia, minutos después se confirmó su muerte - crédito suministrado a Infobae Colombia

La Secretaría advirtió que los medicamentos utilizados para sedar o generar analgesia no deben administrarse en casas, estudios de tatuajes o lugares sin las condiciones sanitarias requeridas. El caso evidenció que la persona que suministró los fármacos tenía registro como técnico auxiliar de enfermería desde 2016, pero esa acreditación no autoriza a realizar anestesias ni sedaciones.

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Familiares de Yenifer García revelaron nuevos detalles de su muerte mientras le realizaban un tatuaje en Bogotá

El hallazgo de sustancias hospitalarias y jeringas ocultas en la casa de Yenifer García Valencia ha reorientado el rumbo de las investigaciones en el suroriente de Bogotá. La mujer de 33 años, madre de tres hijos y dedicada a la confección, falleció tras ser sedada en una sesión de tatuaje el sábado 15 de agosto, un procedimiento que se realizó en su propia vivienda y que tuvo un desenlace fatal.

El caso tomó un giro cuando familiares y testigos relataron cómo se solicitó ayuda para aliviar el dolor que sufría Yenifer durante la segunda parte de un tatuaje, regalo de su esposo y programado antes de un viaje familiar. La intervención de un supuesto anestesiólogo, quien en realidad resultó ser auxiliar de enfermería, fue clave en los hechos.

crédito equipo de prensa xconcejal Jairo Avellaneda
El personal médico encontró a García sin signos vitales y estableció de forma preliminar que se realizaba un tatuaje con medicamentos de uso anestésico - crédito equipo de prensa xconcejal Jairo Avellaneda

El esposo de la víctima relató que, tras consultar con el tatuador, este negó usar anestésicos y sugirió alternativas, pero una amiga cercana de Yenifer, desde Estados Unidos, recomendó a un conocido que aplicaba anestesia local.

Según el relato del esposo a Citynoticias, la aplicación de la sustancia se produjo después de varios intentos por aliviar el dolor de Yenifer, quien expresó: “Me duele mucho la espalda. Estoy embalada con este tatuaje porque ya me duele mucho. Yo no sé qué hacer”. Tras una llamada a la amiga, el hombre preguntó por la seguridad del procedimiento y le informaron que solo se usaría anestesia local.

La familia relató los momentos de desconcierto cuando Yenifer no respondió tras la sedación. Una de sus hijas recordó que vio al tatuador salir del cuarto y, al preguntar qué ocurría, él respondió: “Su mamá no nos responde”. En ese momento, el auxiliar de enfermería intentaba realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar.

La angustia se intensificó cuando el esposo regresó a la vivienda y se topó con paramédicos, un grupo de personas y la escena caótica. El tatuador se encontraba fuera, llorando y pidiendo ayuda, mientras el hombre subió y encontró a Yenifer en el suelo rodeada de personal de emergencia. “Yo empiezo a gritarle que: ‘¡Fuerte, fuerte, mi amor, no nos vaya a dejar!’”, relató el esposo, quien insiste en que se haga justicia.

Yenifer García falleció el pasado 15 de agosto en su casa en Bogotá, mientras se sometía a una sesión para continuar un tatuaje en su espalda - crédito @jairoavellanedagarcia/Instagram
Yenifer García falleció el pasado 15 de agosto en su casa en Bogotá, mientras se sometía a una sesión para continuar un tatuaje en su espalda - crédito @jairoavellanedagarcia/Instagram

Uno de los momentos más impactantes fue relatado por la hija mayor, quien contó que el auxiliar le pidió que buscara el pulso de su madre: “Ayúdame a sentir si tu mamá tiene pulso”, fue la petición del hombre, pero la joven, conmovida y temblorosa, no logró encontrar señales vitales.

Entre las pruebas recolectadas por las autoridades figuran medicamentos de uso hospitalario, entre ellos Dormicum Midazolam 5 mg/5 mL, Ketamina Clorhidrato solución inyectable 50 mg/mL, un tapón de Heparina Luer lock y un envase de polvo estéril para reconstituir. Además, se halló una jeringa oculta en la rejilla del baño, lo que agravó las sospechas sobre la legalidad del procedimiento y la responsabilidad de los implicados.

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