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Joven de 25 años que descuartizaba a sus víctimas reveló desde la cárcel algunos detalles de sus crímenes: “Las mataba por deporte”

El hoy condenado aseguró que algunas de las víctimas eran asesinadas por situaciones personales, deudas laborales y otras por gusto

El sujeto aseguró que desapareció más cuerpos de los que la justicia sabe - crédito Imagen Ilustrativa Infobae y Más allá del silencio / YouTube
El sujeto aseguró que desapareció más cuerpos de los que la justicia sabe - crédito Imagen Ilustrativa Infobae y Más allá del silencio / YouTube
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Michael Lenis, un hombre de 25 años condenado a 54 años de prisión, reiteró nuevamente desde la cárcel de Jamundí que asesinó a Isa Katherine Cabuyales Perea el 21 de mayo de 2022, la enterró en el patio de su casa en Siloé y envió por la red social Telegram una foto del lugar como prueba a la persona para la que decía trabajar.

En medio de su relato sobre uno de los casos más sonados en el país, el joven ubicó el crimen dentro de una supuesta estructura de tráfico de armas y droga que, según él, usaba una venta de comidas rápidas como fachada.

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Según explicó al pódcast Más allá del silencio, la joven no llegó sola a la vivienda. Lenis dijo que su entonces pareja, Daniela, la recogió en la parte baja del barrio y la llevó hasta la casa donde luego quedó a solas con ella.

En ese mismo testimonio, también aseguró que fue él quien dio la ubicación del cadáver: “Si no fuera sido por mí, no lo encuentran, porque yo di la ubicación donde estaba. Porque si no, hasta el son de hoy no hubiera aparecido”.

El sujeto aseguró que en uno de los crímenes del que se señala como responsable estuvo vinculado con labores delictivas - crédito Colprensa
El sujeto aseguró que en uno de los crímenes del que se señala como responsable estuvo vinculado con labores delictivas - crédito Colprensa

Sobre la secuencia del crimen, Lenis afirmó que había conocido a Isa Katherine años antes y que terminó vinculándola a actividades ilegales: “Trabajábamos con ella y con otras personas en el tráfico de armas y droga”, dijo, y agregó que la venta de salchipapa y comidas rápidas era una cobertura para ocultar comunicaciones y movimientos.

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Cuando describió el momento del ataque, situó el quiebre en una pérdida de mercancía y en una supuesta traición: “De un momento a otro la ataqué, porque nos había fallado, nos había robado” y luego detalló el arma: “Con un cuchillo. Me pegó dos puñaladas. No hubo grito, no hubo forcejeo, nada. Todo fue muy rápido”.

Después del homicidio, su relato pasó al ocultamiento del cuerpo. Dijo que primero tomó fotografías de “las evidencias”, que tres horas más tarde volvió a la casa y que eligió el patio como el lugar para ocultarla.

Lenis precisó detalles del entierro: “El patio tenía el 80% de concreto, tenía un 20% la esquina que le faltaba. Ahí fue donde se echó”, declaró.

Del mismo modo, involucró a su expareja en la maniobra posterior al crimen. Dijo que ella lo ayudó a sacar tierra y que después él enterró el cuerpo y tomó una nueva foto para enviarla como constancia.

El asesino quiso hablar con la mamá de la víctima

Lenis sostuvo que, para fines de mayo de 2022, la desaparición de Isa Katherine ya era pública y había actividad de búsqueda cerca de la vivienda. Dijo que incluso colocaron un panfleto a unos 200 metros de la casa y que por redes sociales vio a la familia buscándola “por cielo y tierra”.

En ese punto relató que intentó contactar a la madre de la víctima. Aseguró que quiso hablar con ella por teléfono, que alcanzó a decirle que tenía información, pero que la mujer le contestó que no tenía nada que hablar con él y que “la ley se encargaba de todo”.

Escena del crimen Bogotá-Colombia
Las autoridades condenaron al señalado a más de 50 años de cárcel tras investigar lo ocurrido - crédito Colprensa

La fachada para despistar a la ley

Una de las tensiones centrales de su relato apareció cuando el periodista Rafael Poveda le preguntó por la versión de una falsa oferta de empleo. Lenis negó que esa fuera la modalidad para atraer víctimas y afirmó que las personas que llegaban ya conocían las actividades del grupo.

Lo que sí admitió fue el uso de un negocio como cobertura: “Esa modalidad era como pa’ despistar la ley”, declaró al referirse a la supuesta venta de comidas rápidas. Según dijo, la idea era evitar que una llamada o un mensaje comprometedor revelara las operaciones del grupo.

También sostuvo que Isa Katherine había empezado a trabajar con ellos cuando tenía entre 15 y 16 años. Le atribuyó tareas de apoyo y vigilancia en traslados de mercancía, aunque al cierre de la entrevista el periodista confrontó esa versión con la postura de los familiares, que niegan que las tres jóvenes estuvieran ligadas a una mafia.

A este cuestionamiento respondió: “La gente está libre en su pensamiento de pensar lo que ellos quieran. ¿Sí me entiende? Total, muy pocas las personas que en verdad saben quién o qué tienen en su casa. Esa es la verdad. Porque tú en tu casa sos una persona, con tus amigos sos otra. Y afuera, en otro mundo, sos otra persona (...) Eso, lo que pasó con esas tres personas fue algo de que no fue nada personal, no fue nada de que porque de deporte, como dices, deporte, gusto, no fue nada así. Fue algo más como comprometido, algo como laboral, algo como una represalia. Eso es todo”.

El cuerpo técnico realizó la inspección del cadáver - crédito Colprensa
La forma en como narra los crímenes causó sorpresa - crédito Colprensa

El condenado reconoció más muertes y dijo que algunas fueron por “represalias” y otras “por deporte”

Lenis no solo admitió su responsabilidad en el caso de Isa Katherine. Ante preguntas sobre otros homicidios, respondió: “Hay más personas muertas”. Cuando el entrevistador le pidió una cifra, evitó precisarla, pero mantuvo la admisión de que hubo otras víctimas.

En ese intercambio introdujo uno de los pasajes más perturbadores de la conversación. Dijo que algunas muertes fueron por “cosas personales”, otras por “trabajos represalias” y que en algún momento utilizó “la maldad como un deporte”. También agregó que, cuando se sentía mal, hacerle daño a otra persona lo hacía sentirse bien.

Más adelante indicó: “Hay personas muertas por cosas personales, hay personas que están así por trabajos represalias. Y en última hubo unas personas que pues murieron porque tenían que morir”.

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