EE. UU. menciona en documentos el pasado de Gustavo Petro en el M-19 dentro de informe especial sobre la injerencia cubana

La referencia que hizo Washington del presidente saliente en este informe, como un ejemplo de cómo la historia de las insurgencias y los apoyos internacionales siguen influyendo en los gobiernos de la región, no pasó desapercibida en Colombia

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El pasado insurgente del presidente saliente de la República, Gustavo Petro, fue mencionado en el reciente informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos - crédito Jesús Avilés/Infobae
El pasado insurgente del presidente saliente de la República, Gustavo Petro, fue mencionado en el reciente informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos - crédito Jesús Avilés/Infobae

La mención del saliente presidente de la República, Gustavo Petro, en un informe especial del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre la influencia de Cuba en las guerrillas de América Latina causó revuelo a nivel internacional. Y todo porque reafirmaría que desde el Gobierno de Donald Trump están al tanto de los movimientos del jefe de Estado, próximo a entregar el poder en Colombia.

El documento, divulgado el lunes 20 de julio de 2026, y que fue replicado por el periodista Juan Esteban Silva, señaló que las huellas de esta época de terrorismo respaldado por Cuba siguen marcando la política latinoamericana en la actualidad y reitera el pasado guerrillero de Petro: que fue miembro de la estructura armada del Movimiento 19 de Abril, más conocido como M-19, durante la década de los 80.

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En el documento de cerca de 100 páginas también se describió el papel de Cuba en la formación y respaldo de movimientos armados en la región, como el Ejército Nacional de Liberación (ELN). Según el texto del organismo de seguridad, “los fundadores del ELN de Colombia fueron entrenados en campamentos guerrilleros cubanos y recibieron un importante apoyo del régimen de Castro”.

Informe del Departamento de Estado mencionó a Gustavo Petro
Este es el apartado del informe del Departamento de Estado de EE. UU. en el que se mencionó al presidente saliente, Gustavo Petro - crédito @juanestebansr/X

El Departamento de Estado fue enfático en señalar que el “decidido respaldo del régimen a las guerrillas colombianas provocó posteriormente la ruptura de relaciones entre los gobiernos de Cuba y Colombia, después de que integrantes del grupo M-19, entrenados por Cuba, tomaran la embajada de la República Dominicana en Bogotá y capturaran a varios diplomáticos, incluido un embajador de EE. UU.“.

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El informe también hizo mención que, en aquella ocasión, el enfrentamiento se prolongó durante 61 días y concluyó con los guerrilleros recibiendo un salvoconducto hacia La Habana. “El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, fue miembro del M-19”, se reiteró por parte del Departamento de Estado, que vinculó al mandatario con este movimiento que recibió apoyo logístico y político de la isla.

Del mismo modo, se mencionó como Cuba se estableció como el núcleo de la izquierda revolucionaria de América Latina, inmediatamente después de la Conferencia Tricontinental, “cuando las 27 delegaciones latinoamericanas de la conferencia formaron la Organización Latinoamericana de Solidaridad (Olas)”. En ese sentido, hubo delegados colombianos, vinculados a grupos de izquierda, que asistieron a La Habana.

La dependencia liderada por Marco Rubio expresó en un informe de 100 páginas cómo Cuba influyó en la expansión de grupos armados en la región, como el M-19 - crédito Evelyn Hockstein/REUTERS
La dependencia liderada por Marco Rubio expresó en un informe de 100 páginas cómo Cuba influyó en la expansión de grupos armados en la región, como el M-19 - crédito Evelyn Hockstein/REUTERS

La campaña de “espionaje y subversión” de Cuba en Estados Unidos

A lo largo del documento, se denunció la existencia de una campaña de “espionaje y subversión” orquestada por Cuba al interior de los Estados Unidos durante casi siete décadas. Según se indicó, desde este país se lideró una campaña que se infiltró “en las más altas esferas del gobierno de EE. UU.”, al tiempo que reclutó y formó “generaciones de activistas” y respaldó el “terrorismo de izquierda”.

Del mismo modo, el informe también abordó la evolución histórica de la relación entre Washington y La Habana tras el triunfo de la revolución castrista en 1959. El documento sostiene que “el asalto de Cuba contra EE. UU. nunca fue, en esencia, una disputa sobre política económica, soberanía ni siquiera sobre la posesión de un territorio concreto. Fue una revolución contra la civilización occidental misma”.

Los orígenes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) también fueron relacionados en el informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos - crédito Europa Press
Los orígenes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) también fueron relacionados en el informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos - crédito Europa Press

En otro de los apartados, el documento señaló que Cuba nunca tuvo capacidad de derrotar a Estados Unidos en un conflicto armado convencional. Por eso, según el texto, “perfeccionaron un nuevo modelo para una larga guerra de desgaste, organizado en torno al espionaje, la infiltración, el sabotaje, redes de aliados y una infraestructura revolucionaria para volcar a Estados Unidos contra sí mismo”.

En el análisis, el Departamento de Estado no anuncia nuevas sanciones concretas, pero presenta una lista de acusaciones contra organizaciones estadounidenses como la coalición Red Nacional sobre Cuba (Nnoc, por sus siglas en inglés), que agrupa, entre otros, a los Demócratas Socialistas, que lograron llevar candidatos al Congreso y cuentan con el actual alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.

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