Los bancos anunciaron cambio en la forma de hacer préstamos a los colombianos: se verá desde enero de 2027

La transición oficial implica actualizar metodologías y mejorar la transparencia de los productos bancarios para una nueva generación de usuarios

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- crédito Guillermo Restrepo Cervantes/Banco de la República
El ajuste marca el fin de un ciclo para un actor clave en la historia del mercado colombiano - crédito Guillermo Restrepo Cervantes/Banco de la República

El depósito a término fijo (DTF) es una tasa de interés que indica el promedio de lo que los bancos pagan a las personas por sus ahorros (como los CDT) a 90 días. Se publica cada semana y se usa como referencia para calcular los intereses de muchos créditos y préstamos.

Este llegará a su fin y marcará un cambio de fondo en Colombia: los préstamos, ahorros e inversiones que usaban esa referencia pasarán a quedar ligados al indicador bancario de referencia (IBR), que reemplazará a esa tasa como principal referente de liquidez del sistema financiero.

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Que se acabe la DTF significa que la referencia para medir la liquidez y para fijar condiciones en productos financieros dejará de basarse en el promedio de captación a término fijo y pasará al IBR. Según la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria), el cambio empezará a regir a partir del 1 de enero de 2027.

Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, informó que, desde el 1 de enero de 2027, se actualizará esta tasa de referencia al IBR - crédito @JoMalagon/X
Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, informó que, desde el 1 de enero de 2027, se actualizará esta tasa de referencia al IBR - crédito @JoMalagon/X

Así las cosas, la DTF deja atrás su papel central después de décadas como base para calcular rendimientos y tasas de interés de distintos productos bancarios. El ajuste cierra una etapa para una referencia histórica del mercado colombiano.

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El presidente de Asobancaria, Jonathan Malagón, resumió el alcance del cambio con una advertencia sobre su trasfondo: “Se acabó la DTF en Colombia. Eso quiere decir que desde el 1 de enero del año entrante, toda la liquidez de nuestro país va a estar denominada en el IBR. Parece una transición, un cambio de siglas de DTF a IBR, pero detrás de esto hay muchísimas consideraciones e implicaciones de mercado”.

De igual forma, explicó que no se trata de un cambio de siglas.

Cómo cambia la referencia para créditos y ahorros

Como se recordará, la DTF se calcula con base en el promedio de captación a término fijo. El IBR, en cambio, refleja las condiciones reales del mercado interbancario.

Malagón también explicó que “la liquidez del sistema financiero estará denominada bajo el IBR, una tasa que se construye diariamente con información de los ocho bancos más sólidos del país”. Esa diferencia técnica acerca la referencia a las tasas a las que las entidades están dispuestas a prestarse recursos entre sí.

Por su parte, la directora Financiera y de Riesgo de Asobancaria, Liz Bejarano, detalló la base metodológica del indicador.

“El indicador bancario de referencia está construido diariamente por los ocho bancos más sólidos del país. Además, el indicador recoge todas las recomendaciones de Iosco (Organización Internacional de Comisiones de Valores) en términos de gobierno corporativo y estadísticas que se tienen que publicar diariamente y el año pasado el Dane lo certificó como estadística nacional”, reconocimiento que refuerza el papel del mismo dentro del sistema financiero colombiano y su condición de indicador oficial.

El respaldo técnico e institucional del IBR

De acuerdo con la edición 1524 del informe Banca & Economía de Asobancaria, la DTF arrastra limitaciones de representatividad y demora en reflejar los movimientos de la política monetaria del Banco de la República. Esa fue una de las razones que llevaron al desarrollo del IBR como una tasa basada en el mercado interbancario.

La distinción técnica se refiere a los niveles de tasas que los bancos aceptan al prestarse fondos entre sí - crédito Leonardo Muñoz/EFE
La distinción técnica se refiere a los niveles de tasas que los bancos aceptan al prestarse fondos entre sí - crédito Leonardo Muñoz/EFE

El nuevo referente también está más alineado con la transmisión de la política monetaria y con estándares internacionales.

Lo que se advierte sobre la transición

En la edición 1524 de Banca & Economía, Asobancaria también resaltó que el reto pendiente es completar la transición antes de 2027. También planteó la necesidad de asegurar la adopción del IBR en el sistema financiero.

Dicho proceso incluye fortalecer la educación financiera para que el público entienda el indicador y lo perciba como una tasa transparente y basada en el mercado. Para los usuarios, el cambio supone que productos como créditos, hipotecas o inversiones que antes estaban referenciados a la DTF pasarán a estar ligados al IBR.

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