El riesgo de padecer cáncer de riñón aumenta después de los 50 años y estos son los hábitos que lo empeoran

Por su ubicación profunda, el tumor puede crecer durante meses o años sin manifestaciones claras, por lo que numerosos casos se identifican durante ecografías o tomografías solicitadas por otros motivos

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Una pila de alimentos ultraprocesados y bebidas gaseosas humeantes a la izquierda. A la derecha, dos riñones de cristal fracturados goteando, conectados por humo.
Especialistas advierten que la enfermedad puede pasar durante meses sin señales evidentes, por lo que es indispensable tener buenos hábitos - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Los médicos recomiendan a los pacientes no esperar a tener un dolor muy avanzado para acudir a consulta, pues aseguran que la más mínima señal de alerta puede ayudar a detectar una enfermedad a tiempo y así evitar que los padecimientos se descubran cuando ya no hay nada que hacer.

Uno de los más comunes y que suele pasar desapercibido hasta sus últimas etapas es el cáncer de riñón, que ocurre cuando algunas células renales crecen de forma descontrolada y forman un tumor.

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Debido a la conmemoración del Día Mundial del Cáncer de Riñón, que se realiza cada 19 de junio, la médica Claudia Patricia Angarita Poblador, docente de la Especialización en Medicina Familiar de la Fundación Universitaria Juan N. Corpas, señaló que el riesgo aumenta con la edad y es más frecuente después de los 50 años.

Entre los principales factores de riesgo se encuentran el tabaquismo, la obesidad, la hipertensión arterial, la enfermedad renal crónica, los antecedentes familiares de cáncer de riñón y algunas condiciones genéticas poco frecuentes. Aunque no siempre se puede prevenir, identificar estos factores permite reforzar medidas de control y consulta temprana.

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Visualización médica futurista de dos riñones humanos translúcidos en azul. Múltiples zonas rojas brillantes indican anomalías, sobre un fondo oscuro y digital.
Un estudio oportuno puede mejorar el pronóstico al facilitar el diagnóstico temprano - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Señales de alerta que requieren valoración médica

En etapas iniciales, el cáncer de riñón puede no causar síntomas. Aun así, existen señales que ameritan atención oportuna y por las que debe consultar, entre ellas se encuentran:

  • Presencia de sangre en la orina (hematuria).
  • Dolor persistente en la región lumbar o en el costado.
  • Aparición de una masa abdominal.
  • Pérdida de peso involuntaria.
  • Fatiga persistente.
  • Fiebre sin causa aparente.
  • Anemia o alteraciones inexplicables en exámenes de laboratorio.

“La presencia de cualquiera de estos síntomas no significa necesariamente cáncer, pero sí amerita estudio oportuno”, precisó la docente de la Especialización en Medicina Familiar de la Fundación Universitaria Juan N. Corpas.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El tabaquismo y la obesidad aumentan el riesgo de cáncer de riñón - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Diagnóstico oportuno y por qué muchos casos se detectan tarde

Uno de los principales desafíos es que el cáncer de riñón puede crecer durante meses, e incluso años, sin manifestaciones evidentes. Además, los riñones se ubican en una zona profunda del abdomen, lo que dificulta detectar cambios físicos tempranos, por lo que es indispensable estar atento a cualquier condición en la orina, tomar agua de forma frecuente y mantener una dieta balanceada.

Angarita explicó que, por esta razón, “muchos casos se descubren de manera incidental durante ecografías o tomografías realizadas por otros motivos”.

Y es que en el momento en el que los síntomas aparecen, en algunos casos, la enfermedad ya se encuentra en etapas más avanzadas y algunos de los tratamientos pueden ser insuficientes para combatir sus efectos en el cuerpo.

Prevención y hábitos que disminuyen el riesgo

Vista aérea de una mesa de cocina de madera con sandía, melón, manzanas, limones, pepino en rodajas, agua y té de hierbas, en un ambiente luminoso.
Mantener una dieta saludable y tomar agua son hábitos que pueden marcar la diferencia - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Aunque no todos los casos pueden evitarse, Angarita afirmó que hay medidas que contribuyen a reducir el riesgo y a cuidar la salud renal desde la juventud. Las más recomendadas son:

  • No fumar.
  • Mantener un peso saludable.
  • Realizar actividad física de manera regular.
  • Controlar adecuadamente la hipertensión arterial y la diabetes.
  • Mantener una alimentación equilibrada rica en frutas y verduras.
  • Evitar la automedicación y el uso excesivo de algunos medicamentos sin supervisión médica.
  • Realizar controles médicos periódicos, especialmente en personas con factores de riesgo.

Desde la Medicina Familiar, según las declaraciones de la médica Claudia Patricia Angarita Poblador, se promueve una visión integral centrada en la prevención, la detección temprana y el acompañamiento continuo por parte de especialistas.

Además, aclaró que el cáncer de riñón es potencialmente tratable, sobre todo si se identifica a tiempo, por lo que es indispensable que los pacientes conozcan su cuerpo para reconocer los factores de riesgo y consultar ante señales de alarma puede influir en el pronóstico y la calidad de vida.

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