Combates en Corinto desatan pánico: familias se refugian en sus casas en medio de fuerte enfrentamiento con disidencias en Cauca

Ráfagas y explosiones se escucharon durante varios minutos cerca de viviendas campesinas, mientras el Ejército se enfrenta a disidencias y la comunidad permanece confinada sin información oficial sobre víctimas

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La situación es aún incierta y se espera un pronunciamiento en las próximas horas por parte de las Fuerzas Militares - crédito X

La violencia no da tregua en el norte del Cauca. En la tarde del domingo 26 de abril se reportaron intensos combates entre tropas del Ejército Nacional y presuntos integrantes de las disidencias de las Farc en zona rural del municipio de Corinto, una situación que mantiene en máxima alerta a la población.

De acuerdo con información preliminar, los enfrentamientos se desarrollaron en áreas cercanas a viviendas campesinas, lo que obligó a decenas de familias a resguardarse en sus casas para evitar quedar en medio del fuego cruzado. Habitantes de la zona aseguran que las ráfagas de fusil y las detonaciones se escucharon de forma constante durante varios minutos.

Hasta el momento, las autoridades no han entregado un balance oficial sobre posibles heridos o víctimas fatales, mientras que organismos de socorro se mantienen atentos ante cualquier eventualidad. La situación es aún incierta y se espera un pronunciamiento en las próximas horas por parte de las Fuerzas Militares.

Este nuevo episodio de violencia se suma a una seguidilla de ataques recientes en el departamento del Cauca, donde la presencia de grupos armados ilegales sigue generando zozobra entre las comunidades rurales.

Los combates entre el Ejército Nacional y disidencias de las Farc en Corinto, Cauca, mantienen en máxima alerta a la población local - crédito AFP
Los combates entre el Ejército Nacional y disidencias de las Farc en Corinto, Cauca, mantienen en máxima alerta a la población local - crédito AFP

La violencia no da tregua en Cauca

Varios municipios del norte del Cauca vivieron una jornada marcada por acciones armadas casi simultáneas que afectaron tanto a la fuerza pública como a la población civil. En Padilla, por ejemplo, se registró un ataque con ráfagas de fusil contra la estación de Policía que, aunque no dejó personas heridas, sí provocó daños materiales, entre ellos una motocicleta institucional impactada por proyectiles. Un hecho similar se reportó en Silvia, donde también hubo hostigamientos contra instalaciones policiales; allí fue activado el plan de defensa sin afectaciones al personal.

Horas antes, en la noche del sábado 25 de abril, la tensión ya se sentía en las carreteras del departamento. En la vía que conecta a Popayán con Pasto, conductores quedaron atrapados en medio de retenes ilegales instalados por presuntos integrantes de las disidencias de las Farc, específicamente del frente Carlos Patiño. En ese punto, los armados detuvieron vehículos y realizaron grafitis alusivos al grupo sobre automotores de servicio público.

El panorama más crítico se vivió en Corinto. En esta zona, reportes de periodistas locales y habitantes indicaron que el domingo 26 de abril se lanzó un ataque con explosivos contra una base militar ubicada en el sector de La María, sobre la vía hacia Miranda. Según los testimonios, los artefactos, conocidos como tatucos, habrían sido lanzados desde drones, en una acción que se prolongó durante cerca de dos horas mientras los militares respondían con disparos para neutralizar la ofensiva.

Padilla y Silvia, en el Cauca, vivieron ataques armados casi simultáneos contra instalaciones de la Policía, dejando daños materiales  - crédito Junior Guzmán/EFE
Padilla y Silvia, en el Cauca, vivieron ataques armados casi simultáneos contra instalaciones de la Policía, dejando daños materiales - crédito Junior Guzmán/EFE

Tras ese primer momento, la confrontación escaló. Los presuntos insurgentes se desplazaron hacia el casco urbano en varios vehículos, lo que derivó en enfrentamientos en distintas calles del municipio, generando temor entre los habitantes que quedaron en medio del fuego cruzado.

A estos hechos se suma lo ocurrido en el municipio de El Tambo, donde hombres armados irrumpieron en una estación de servicio, se llevaron el dinero del recaudo y posteriormente incendiaron parte de las instalaciones. La acción provocó una fuerte explosión que generó pánico entre los habitantes de la zona y volvió a poner en evidencia la vulnerabilidad de varios sectores rurales frente a este tipo de ataques.

Colombia documenta su primer ataque con enjambre de drones armados contra tropas del Ejército Nacional en Timba, Valle del Cauca - crédito Visuales IA
La estación de radar en el cerro Santana, El Tambo, fue atacada con explosivos desde drones, dañando un punto estratégico de monitoreo aéreo del suroccidente - crédito Visuales IA

En esa misma localidad, otro episodio elevó aún más la gravedad de la situación. En la madrugada del sábado 25 de abril, la estación de radar ubicada en el cerro Santana fue blanco de un ataque con artefactos explosivos lanzados desde drones. Según los reportes iniciales, la infraestructura recibió cerca de diez impactos que afectaron directamente el sistema de antenas, causando daños en una instalación considerada estratégica para el monitoreo del espacio aéreo en el suroccidente del país.

En conjunto, estos episodios reflejan un deterioro del orden público en el departamento, donde las acciones de grupos armados ilegales han incrementado su intensidad y frecuencia, impactando de manera directa la cotidianidad de las comunidades y manteniendo en alerta a las autoridades.