Estas son las cinco deudas que podrían afectar su bolsillo por el alza de las tasas de interés en Colombia

La presión financiera se incrementa en la vida cotidiana debido a los altos intereses, lo que obliga a las familias a destinar una mayor parte de sus ingresos a cumplir con compromisos y restringe la capacidad de atender necesidades esenciales

Guardar
Las tasas altas en Colombia
Las tasas altas en Colombia intensifican la presión sobre los presupuestos familiares y elevan el costo del crédito para hogares - crédito Leonardo Muñoz/EFE

El costo del crédito en Colombia permanece elevado, impulsado por una tasa de política monetaria del 10,25% y un interés bancario corriente cercano al 17%, lo que mantiene la presión sobre los bolsillos familiares en vísperas de la próxima decisión del Banco de la República del 31 de marzo, según un informe de la firma Crowe Co.

Los especialistas advirtieron que el principal riesgo no es necesariamente el monto total que se adeuda, sino cómo ciertas deudas específicas afectan la liquidez mensual y pueden llevar a la pérdida del equilibrio financiero antes de que se registre la mora.

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel

A diferencia de lo que se suele percibir, el deterioro de la salud financiera en muchos hogares se manifiesta, de acuerdo con la firma, cuando la capacidad para atender los gastos básicos como mercado, transporte o servicios públicos comienza a restringirse cada mes, aunque las obligaciones sigan pagándose en fecha.

La inflación anual alcanzó un 5,29% en febrero y el interés bancario corriente para crédito de consumo llega a 17,01% efectivo anual, cifras que contextualizan el elevado costo actual de endeudarse, informó Crowe Co.

Las deudas de tarjetas de
Las deudas de tarjetas de crédito, créditos de consumo y refinanciaciones representan los mayores riesgos para la liquidez mensual - crédito VisualesIA/Imagen Ilustrativa Infobae

La inminente decisión sobre tasas de interés por parte del Banco de la República podría trasladarse al usuario final de manera dispar, ya que cada entidad decide cuándo y cómo ajustar su oferta crediticia, sin salirse de lo que establezca la Superintendencia Financiera.

Analistas citados por Crowe Co coinciden en que el simple acto de cubrir las cuotas a tiempo puede ocultar el verdadero riesgo, ya que la reducción del margen disponible para gastos esenciales constituye la antesala a un deterioro financiero mayor.

Las obligaciones que más presionan el presupuesto familiar se concentran en cinco categorías principales: tarjetas de crédito, créditos de consumo, refinanciaciones, compras a cuotas y utilización de cupos rotativos o sobregiros.

La tarjeta de crédito tiene un rol central, especialmente cuando el pago mínimo se convierte en hábito regular. En ese escenario, la mayor parte del pago se destina al abono de intereses, por lo que la deuda principal se mantiene casi inalterada mes tras mes, advirtió la firma.

La alarma se enciende cuando el plástico comienza a ser usado de manera recurrente para costear necesidades básicas, dejando de ser un respaldo esporádico para convertirse en una carga estructural del presupuesto.

El uso recurrente de avances,
El uso recurrente de avances, cupos rotativos y sobregiros señala insuficiencia presupuestaria frente a tasas de interés persistentemente altas - crédito Colprensa

Los créditos de consumo o de libre inversión suelen contraerse para solventar emergencias o reorganizar otras deudas, pero pueden implicar un recorte significativo en el ingreso restante tras el pago de la cuota.

El problema no radica solo en la capacidad de pago, sino en cuánto margen de maniobra puede conservar el hogar después de cumplir con la obligación mensual. Si el dinero disponible permite apenas cubrir lo indispensable, se incrementa el riesgo de perder la estabilidad financiera.

Las refinanciaciones, aunque bajan la cuota mensual, frecuentemente extienden el plazo y encarecen el costo total del crédito. El informe de Crowe Co recomienda examinar la tasa aplicada, los seguros y las comisiones, no solo la reducción de la cuota, antes de optar por reestructurar la deuda.

La expectativa de mejores condiciones tras una baja en la tasa de interés oficial puede verse frustrada, ya que no todas las entidades reflejan de inmediato las decisiones del Banco de la República en sus productos.

Obligaciones menos visibles, como las compras a cuotas, se acumulan en forma de suscripciones, electrodomésticos o teléfonos móviles adquiridos en pagos diferidos, y pueden transformar pequeñas sumas en un compromiso financiero considerable cuando se suman.

La sugerencia consiste en unificar dichos gastos en un solo registro mensual para comprender su peso real sobre el presupuesto.

El uso de avances, cupos rotativos y sobregiros para cubrir gastos recurrentes constituye una señal de alarma sobre la salud financiera de la familia.

Estas soluciones inmediatas resultan costosas y, reiteradas en el tiempo, reflejan que el presupuesto ordinario no alcanza para cubrir los desembolsos corrientes. Su utilización frecuente incrementa el valor total a pagar y reduce la capacidad de afrontar imprevistos, en un contexto de tasas altas y persistente inflación.

El pago mínimo en tarjetas
El pago mínimo en tarjetas de crédito perpetúa la deuda principal y dificulta la recuperación financiera de las familias - crédito VisualesIA/Imagen ilustrativa con IA Infobae México

Con la media de tasas de interés vigente y una próxima decisión que podría elevarlas aún más, los hogares colombianos enfrentan el desafío de identificar y reorganizar sus deudas de mayor peso para evitar un incremento en la vulnerabilidad financiera.

Ordenar el estado de cada obligación —especialmente tarjetas de crédito, créditos al consumo, refinanciaciones, compras a plazos y avances— es clave para amortiguar el impacto de las futuras condiciones crediticias, según subraya el informe de la firma.

El análisis pone énfasis en que la primera señal de advertencia rara vez es el incumplimiento. Más comúnmente, sucede cuando se reduce progresivamente el margen disponible cada mes para cubrir lo esencial.

En este escenario, la recomendación es anticipar la revisión de las deudas antes de un posible ajuste en las tasas, que ya dificultan el acceso y el pago del crédito y han convertido al endeudamiento en una carga creciente para miles de hogares colombianos.