Mujer acudió a urgencias por una fiebre y le amputaron brazos y piernas en una clínica de Barranquilla

La experiencia de la ciudadana dejó preguntas entre la comunidad sobre la atención hospitalaria y el apoyo que reciben los pacientes después de una crisis médica tan compleja

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Los allegados buscan respuestas jurídicas
Los allegados buscan respuestas jurídicas debido a la magnitud de las consecuencias - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Una mujer de 51 años ingresó a urgencias por fiebre y salió del hospital sin brazos ni piernas, un caso que ha sorprendido a los habitantes de Barranquilla y encendió el debate sobre los protocolos clínicos y la respuesta del sistema de salud en Colombia. Se trata del caso de Lorena Barrios que, tras varias semanas en coma y una cadena de complicaciones médicas ocurridas durante su hospitalización, tuvo que cambiar su vida totalmente.

La paciente es madre de tres hijos y ahora debe enfrentarse a una rutina completamente diferente a la que estaba acostumbrada, por lo que aseguró que interpondrá acciones legales para exigir una investigación sobre los procedimientos y la transformación radical de su condición física.

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La paciente indicó en varios medios locales que el desenlace de su hospitalización afectó la dinámica familiar, pues su hijo menor tuvo que suspender sus estudios para ocuparse de su cuidado, debido a que la Entidad Promotora de Salud (EPS) encargada no ha autorizado el servicio de enfermería domiciliaria solicitado tras la amputación.

El caso de una mujer
El caso de una mujer amputada tras hospitalización desató una investigación - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

La ciudadana estuvo en coma 6 semanas

La secuencia comenzó cuando Barrios cursaba el tercer ciclo de quimioterapia como parte del tratamiento para un tumor maligno en el seno derecho. Al presentar fiebre persistente, acudió al área de urgencias de la Clínica Bonadona con la intención de recibir valoración y retornar a casa. Sin embargo, tras la evaluación inicial, los médicos diagnosticaron una infección renal y decidieron su hospitalización inmediata para iniciar tratamiento intrahospitalario.

De acuerdo con la Agencia de Periodismo Investigativo, pocos días después de su ingreso, Barrios relató que una profesional de enfermería le entregó un medicamento oral que consumió en el cubículo asignado. Acto seguido, experimentó una alteración de los signos vitales y perdió el conocimiento.

Según su testimonio: “Me entregaron un sobre con un medicamento muy dulce. Después de ingerirlo me sentí descompensada. La presión alta bajó y la baja se alteró aún más. En ese momento perdí el conocimiento. Luego supe que me intubaron y que fui trasladada a la Unidad de Cuidados Intensivos”.

De acuerdo con su familia, Barrios permaneció en estado de coma durante aproximadamente 6 semanas, periodo en el que fue monitorizada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Al recuperar la conciencia, notó que el color de la piel de sus manos y pies había evolucionado hacia tonalidades oscuras.

Los médicos evaluaron durante una semana la viabilidad de las extremidades, pero ante el carácter irreversible del daño muscular y vascular, determinaron que la única alternativa para evitar nuevas complicaciones infecciosas era la amputación de ambas manos y ambas piernas: “Yo llegué caminando. Lo que esperaba era salir de la misma manera”.

Hay interrogantes sobre los casos
Hay interrogantes sobre los casos ocurridos en el sistema de salud colombiano - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Preguntas por los protocolos médicos

La difusión pública de la historia, amplificada por redes sociales, desató una oleada de cuestionamientos hacia la actuación de la clínica y el seguimiento prestado. Usuarios y allegados plantearon inquietudes sobre la naturaleza del fármaco suministrado y la secuencia de eventos que condujo a la necrosis y posterior amputación.

Ante este escenario, Barrios expresó su intención de llevar el caso ante la justicia con el objetivo de esclarecer los hechos: “Espero que se investigue lo que ocurrió. Nadie debería atravesar una situación como esta”.

La situación actual ha llevado a la familia a depender exclusivamente del esfuerzo de sus integrantes más cercanos para garantizar la atención cotidiana que demanda la nueva condición física de Barrios. Además, desató preguntas sobre el reto de acceder a rehabilitación, dispositivos de apoyo y servicios médicos permanentes.

Los ciudadanos piden una mayor
Los ciudadanos piden una mayor información a pacientes y familiares sobre los medicamentos suministrados - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Con el proceso en marcha, el caso de Lorena Barrios permanece bajo el escrutinio público, mientras ella y su núcleo familiar afrontan las consecuencias físicas y emocionales del episodio médico que les cambió la vida.