Salario mínimo de 2026: esto es todo lo que perdió Colombia con el aumento del Gobierno Petro, hay alerta por los precios

Bibiana Taboada, codirectora del Banco de la República, afirmó que la política monetaria del Emisor no logró completarse ante varios factores externos, entre ellos la subida del sueldo y una política fiscal de carácter expansivo

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Para 2026, el salario mínimo
Para 2026, el salario mínimo quedó en $2.000.000, ante un aumento del 23,7% - crédito Colprensa

La codirectora del Banco de la República Bibiana Taboada hizo varias advertencias sobre la política monetaria del Emisor que reflejan que, a pesar de un año de medidas restrictivas, la inflación en Colombia siguió sin reducirse por causas como el aumento del salario mínimo, la expansión fiscal y la reacción de la entidad ante la situación. Así lo confirmó durante la V Jornada de Economía e Infraestructura organizada por la Cámara Colombiana de la Infraestructura.

Según la funcionaria, la política monetaria restrictiva de 2025 resultó insuficiente para bajar la inflación, que terminó en 5,1%, casi en el mismo nivel de 2024 (5,2%). Advirtió que se necesitarán medidas severas del banco central para encauzar el índice hacia la meta establecida.

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El contexto, agregó, hizo que las herramientas implementadas no fueran suficientes para cumplir el objetivo de contener la inflación.

“Perdimos un año en la tarea de reducir la inflación”, enfatizó al añadir que la inflación bajó de 13% luego de la pandemia a 5%, pero en 2025 no avanzó hacia la meta del 3%. Según la codirectora, el ajuste debió haberse completado, sin embargo, la política monetaria quedó incompleta debido a distintos choques, como el incremento del salario mínimo y la política fiscal expansiva.

Bibiana Taboada, codirectora del Banco
Bibiana Taboada, codirectora del Banco de la República, intervino en la V Jornada de Economía e Infraestructura y habló de las implicaciones del aumento del salario mínimo de 2026 - crédito @camaradelainfra/X

Efectos del alza del salario mínimo en la inflación

Recalcó que en 2025 el salario mínimo subió 11%, un porcentaje que duplicó la inflación de ese año y ejerció presión sobre los precios, sobre todo en los servicios. Para 2026, el aumento fue de 23,7%, “una cifra que prácticamente cuadruplica lo que debía ser, según criterios técnicos, y que va a tener implicaciones en materia de inflación”.

Las consecuencias son inmediatas. “Una vez se decreta el salario mínimo, en seguida las expectativas de inflación se disparan entre 200 y 300 puntos básicos (pb)”, afirmó al citar encuestas a empresarios y actores del mercado financiero. Puntualizó que, más allá de las opiniones sobre el alza, “no se puede negar que va a traer consecuencias en materia de precios”.

Puntualizó que los efectos completos en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) no se ven de inmediato, pero comenzarán a notarse durante el año.

Expansión fiscal y presión sobre los precios

Bibiana Taboada insistió en que la política fiscal del Gobierno fue procíclica en un periodo de alta demanda interna, sobre todo, por el consumo de los hogares. De acuerdo con ella, una estrategia contracíclica habría ayudado a contener parte de las presiones sobre los precios.

“Durante la pandemia se aplicó una política contracíclica, que es el deber ser de una política macroeconómica. En momentos de crisis hay que apoyar la economía para que salga adelante, en momentos de auge hay que apretarla para que vuelva a sus niveles sostenibles”, recordó.

La inflación cerró enero de
La inflación cerró enero de 2026 en 5,35%, según el Dane - crédito Dane

Para ella, la combinación de una política fiscal expansiva y el aumento del salario mínimo facilitó que la inflación se mantuviera por encima del objetivo, lo que complicó la labor del Banco de la República.

Respuestas del Banco de la República ante el desafío inflacionario

Frente a estas presiones, el Banco de la República decidió subir la tasa de interés en 100 pb ante el alza salarial (está en 10,25%), con el objetivo de prevenir un deterioro mayor de las expectativas inflacionarias.

“Somos conscientes de que es una decisión difícil, que volver a tener tasas altas es costoso para muchos sectores. Sin duda, pero es más costoso no reaccionar y que se nos dispare la inflación”, sostuvo la codirectora.

Asimismo, recordó los incrementos pronunciados de las tasas en el pasado. “Llegamos a tener tasas superiores a 13%, conscientes de que eso es costoso en muchos frentes de la economía, pero de que a mediano y largo plazo trae muchos beneficios y en efecto los trajo”. Resaltó que dichas acciones lograron bajar la inflación sin provocar recesión, algo que antes había sido inevitable para lograr descensos similares.

No obstante, admitió que, probablemente, este año ya no se logre llegar a la meta, pero si hacen bien las cosas, tal vez se logre el próximo año, no en la meta puntual, pero sí en un punto por encima de la meta.

Según ella, las decisiones impopulares pueden resultar socialmente costosas, pero considera más peligroso no intervenir a tiempo. “Es costoso, pero es más costoso no reaccionar y que se nos dispare la inflación”, enfatizó.

El Banco de la República
El Banco de la República mantiene la tasa de interés en 10,25% - crédito Banco de la República

El riesgo de olvidar la historia inflacionaria de Colombia

La codirectora advirtió sobre el peligro de desconocer el pasado inflacionario del país. “A veces se nos olvida lo que es tener la inflación al 20% o 30 %, como teníamos en Colombia antes de que existiera un banco central independiente y autónomo. Se nos olvida que es algo costoso para la economía y para la prosperidad social”.

Taboada considera que diversos actores minimizan la amenaza de una inflación alta o cuestionan el incremento de tasas, pero resaltó que debe evitarse el regreso a contextos que afectan especialmente a la población de menores recursos.

De acuerdo con ella, la experiencia demuestra que, aunque la política monetaria implique sacrificios, proteger la estabilidad de precios es esencial si se pretende resguardar el bienestar de los más vulnerables ante los altibajos de la economía.