Ladrón capturado en Barranquilla tras robar un celular sorprendió con la justificación para su crimen: “Yo no soy malo”

El delincuente se justificó en su accionar criminal, argumentando que “la situación está dura”

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La víctima no podía creer
La víctima no podía creer lo que el ladrón le dijo a los agentes de la Policía en Barranquilla - crédito Mi Gente Periódico / Facebook

Un hombre detenido en Barranquilla tras robar un celular a una mujer se justificó ante la Policía por una frase que lo hizo volverse viral en las redes sociales.

La aprehensión se produjo después de que agentes lograran identificarlo y detenerlo tras el asalto, en el que habría participado junto a otro sujeto conocido como alias el Ojón.

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El capturado, esposado y rodeado por uniformados, fue conducido hasta su vivienda.

A pesar de los intentos de las autoridades por recuperar el teléfono sustraído, el implicado aseguró no tener en su poder el objeto robado.

El hecho quedó registrado en videos realizados por testigos del operativo, luego de que el señalado ladrón, expresó: “No, yo tenía revolver. No teníamos nada, no teníamos nada, patru (llero). No, y no es que yo soy malo, sino que patru, necesito para la hija mía, patru, y la cosa está dura”.

Durante el procedimiento, el hombre insistió en que cometió varios atracos con el propósito de mantener a su hija, reiterando esta explicación tanto a la Policía como a la víctima, quien presenció la diligencia.

La respuesta del hoy detenido se hizo viral en redes sociales, por la sinceridad del delincuente ante los uniformados que lo reprocharon por robarle el celular a una ciudadana en la capital del Atlántico - crédito Mi Gente Periódico / Facebook

La situación despertó un debate en redes sociales por cuenta de las palabas que el ladrón usó como defensa para justificar su accionar ante las autoridades.

El rostro de la víctima del robo es de desconcierto, pues a pesar de que el delincuente soportó sus acciones ilegales en darle comida a su pequeña, la joven solo apartó la mirada en medio de la impotencia y la desazón de haber sido víctima de la inseguridad en la capital del Atlántico.