
Una anécdota compartida por sus integrantes le dio nombre a uno de los grupos que se propuso darle un aire renovado al pop latino, con el tropipop como referencia fundamental.
Inspirados en artistas como Bacilos, Andrés Cepeda o Juanes, TIMØ cobró fuerza con la aparición de su debut Estemos Donde Estemos (2023) y desde entonces su carrera fue en franco ascenso hasta el punto de comenzar a tocar en escenarios cada vez mayores en el exterior.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Su segundo larga duración, Canto Pa No Llorar fue publicado el viernes 13 de febrero y representa un punto de quiebre para TIMØ. A diferencia de su primer álbum, que surgió más como una recopilación de canciones, desde el inicio se concibió como un proyecto integral, con una visión clara sobre el mensaje y el sonido que querían transmitir.
La producción del álbum, marcada por la grabación en vivo y el uso exclusivo de instrumentos reales, implicó un proceso largo de perfeccionamiento, colaboraciones inesperadas y experimentación. El resultado es un trabajo que abraza la nostalgia y la vulnerabilidad, pero invita a la celebración colectiva y lo que los tres miembros describen como un “optimismo realista”.
Con el lanzamiento de este nuevo material, TIMØ se prepara para una serie de presentaciones en solitario y en festivales internacionales como el Lollapalooza Argentina.
En diálogo con Infobae Colombia, el grupo compartió el trasfondo de su historia, el proceso creativo detrás de Canto Pa No Llorar, su visión sobre el presente y el futuro de la música en español, y hasta reveló una participación no acreditada de Juanes como artista invitado en su nuevo álbum.
Infobae Colombia: ¿Por qué TIMØ?
Alejandro Ochoa: Por la Guerra Fría. Nuestros papás eran amigos y tenían un club de lectura de relatos de la Guerra Fría. Los rusos le decían a las naves enemigas los “timos”. Entonces, siempre nos decían cuando nosotros llegamos corriendo así: “que éramos los timos, que íbamos a atacar”
Andrés Vázquez: Exacto. Entonces, como nos llamaban los timos, siempre crecimos siendo los timos. De hecho, hay un grupo en WhatsApp de nuestros tres padres y nosotros tres que se llama Los Timos. Cuando empezamos a hacer música y decidimos hacer una banda, pues nos íbamos a llamar Los Timos, pero ya hay una banda llamada Los Timos en Guyana Francesa, imagínate. Entonces solo se puede TIMØ.

Se conocieron entonces por este club y ¿cómo empezó la música para ustedes?
Alejandro Ochoa: Cada quien tuvo su historia. La mía fue que mi hermana se metió en unas clases de música en una escuela cuando yo tenía tres años. Aprendió a tocar piano, entonces llegaba siempre a tocar piano a la casa, y yo así como viendo las teclitas quería estudiar lo que mi hermana estaba estudiando. Entonces, me metí a la clase de música, y ahí me quedé estudiando piano como hasta los 10, 12. Ahí cogí la guitarra y dije: “No, yo quiero ser roquero”. Entonces, me metí ahí a tocar guitarra y allí fue como empecé.
Andrés Vázquez: Me pasó igualito. Mi mamá siempre tocó piano y entonces por eso desde chiquitos nos metió a todos a clases de música y es lo más lejano en cuanto a recuerdos que yo tengo, estando en clases de música para niñitos chiquitos. Y me acuerdo que en un momento de la vida mi mamá me obligó a elegir un instrumento y al inicio elegí guitarra acústica, la que se toca con los dedos, pero me aburrí. Tenía siete años, todavía estaba joven para cambiar el instrumento. Y mi hermano como tocaba guitarra eléctrica, yo no quería tocar guitarra eléctrica. No me quería copiar. Entonces dije: “Intentemos el bajo a ver qué”. Y ya.
Felipe Galat: Yo no tenía familia de músicos, pero desde el colegio, muy chiquito, desde los siete años también me tocaba escoger alguna actividad para hacer después del colegio. Probé en algún momento el kárate (risas). Y no me gustó ni un poquito.
Alejandro Ochoa: ¿Te hacían daño?
Felipe Galat: No, pues una mamera, güevon, estar ahí.
Andrés Vázquez: Pero nunca peleas contra otra gente. Solo hacía katas.
Felipe Galat: Sí, claro. Entonces nada, me aburrí de eso y escogí la guitarra eléctrica y desde ahí me, me encantó. Y desde los siete años en clases en el colegio hasta acá.
¿Se ve un futuro retomando la kata?
Felipe Galat: No, nunca en la vida. Y es que mi papá, es fanático del taekwondo, él sí, toda su vida hizo taekwondo y él siempre dice: “Uy, vea, yo era cinturón no sé qué, vea el trofeo lo tengo ahí”. No sé qué.
Andrés Vázquez: Fue cinturón negro.
Felipe Galat: Entonces, él siempre quiso que alguno de sus hijos peleara, pero ninguno le sirvió a él.

Hablemos de Canto Pa No Llorar ¿qué nos pueden contar de este disco?
Felipe Galat: Es nuestro segundo disco. Es diferente al primero porque ese era una recopilación de canciones. Este fue un disco en el que sí pensamos desde el inicio, desde que lo hicimos, como en qué iba a ser, a qué iba a sonar, de qué se iba a tratar más o menos. Por eso sí nos tiene muy emocionados, porque es la primera vez que hacemos algo así.
Nace de un recuerdo de los tres, de ir viajando en carretera en los 2000 con nuestra familia, escuchando música de los 2000, comprando esos CDs que vendían en la calle.
Los de MP3...
Felipe Galat: Exacto. Que venían estas recopilaciones de artistas de pop y la mezcla de pop o no sé qué o la vaina bailable. Entonces, a eso suena nuestro disco.
Andrés Vázquez: Yo siento que es un disco que tiene un propósito muy claro, en cuanto al mensaje para el público, porque es un disco que fue escrito desde la perspectiva de lo que es la tusa, o sentirse solo, o sentirse como un poco como triste, pero cien por ciento hablado desde un lente relativamente optimista, ¿sabes? No es que nosotros vengamos a decir como: “Todo va a estar bien”. No, para nada.
Felipe Galat: Tenemos una canción que se llama así.
Andrés Vázquez: Ah, de hecho, sí (risas). Pero la verdad, sí somos como una banda que reconoce mucho el sentimiento de la tristeza y decir como: “Mira, relajado, que estás así hoy, pero puede que no estés así mañana. Y si estás así mañana, puede que no estés así en una semana. Entonces, todo bien”. Como que tratamos de alentar mucho a esas personas que se sienten solas, reconociendo que la vida no es ni completamente blanca ni completamente negra. Es de matices, no es de extremos, es de llevarlo como si fuera una ola, ¿sabes? Y por eso me gusta tanto el mensaje del álbum.
Creo que salió también de una forma medio inconsciente. Nosotros no es que hayamos, antes de empezar a hacer la música, dicho: “Vamos a tener este mensaje para nuestro público”. Solamente creo que cuando nuestras energías convergen, muchas veces podemos llegar a puntos medios creativos que tienen un propósito muy claro. Y creo que eso sucedió con este álbum. Durante un año, inconscientemente, hicimos mucha música que tiene este lente de como de salir adelante. Y creo que al final del día terminó siendo como un mensaje muy claro para el álbum, para la gira, para todo lo que se viene encima con este mensaje para nuestro público.

Canto Pa No Llorar fue grabado enteramente en vivo. Cuando ustedes están en el estudio, cuando ustedes están grabando las canciones, todo artista pasa por eso de que nunca sabe cuál es el momento de salir del estudio, dejar de trabajar, y dar por cerrada la grabación sin obsesionarse con la perfección. ¿Cómo lo maneja TIMØ?
Alejandro Ochoa: Esa es una gran pregunta, porque yo creo que ese fue el gran mal de este álbum, precisamente. Lo empezamos a hacer a inicios de 2024 y estaba listo en septiembre de 2024.
Obviamente, hay cosas que también van más allá de nuestro control, o sea, un plan de lanzamiento, cosas de la disquera... Pero digamos que se movió el lanzamiento y pudimos haberlo dejado ahí, pero no, entonces salieron otras canciones, viajamos a España, conocimos a otras personas.
Conocimos a Vanessa Martín y a Nil Moliner el mismo día, grabamos con ellos y esas dos canciones terminaron metidas en el álbum. Juan Duque salió y también nos hicimos amigos y fue como: “¿Cómo no vamos a meter a Juan Duque en el álbum?” Y ya que está esta canción, porque ya hay muchas canciones, quitemos estas tres, pero ahora falta un poquito de este lado, entonces metamos esta otra...
El punto es que estuvimos menos de un año haciendo un álbum y casi dos años perfeccionándolo, quitando, poniendo y llegando al punto donde ya tocó abandonarlo. Uno nunca termina una obra de arte, uno solo la abandona. Entonces, abandonamos el álbum el año pasado.
Por otro lado, y hablando de que este es un álbum puramente orgánico, ¿Ustedes como se manejan con la inteligencia artificial?
Felipe Galat: Es muy buena pregunta, porque hace poquito descubrimos la inteligencia artificial en la música y la verdad es algo muy nuevo para nosotros, es algo de lo que hemos hablado los tres, y yo personalmente todavía no sé qué pensar de eso. Porque es muy loco pensar todo lo que pueda hacer la inteligencia artificial.
Nosotros la conocimos por ahí hace unos cuatro meses, algo así, que fuimos a Miami y nos dimos cuenta que toda la gente en la industria de Miami, o la gran mayoría, ya está usando la inteligencia artificial para hacer las canciones, no necesariamente para hacerlas de cero, pero sí para maquetearlas, para facilitar el proceso de la música. Y sí, nos plantea, o al menos a mí me plantea varios dilemas de qué irá a pasar con la música en un futuro.
Sí creo que existe un futuro en el que nuestro trabajo desaparezca (risas), la verdad, porque es impresionante la calidad de música que puede hacer la inteligencia artificial. Hace poquito estuvimos también escuchando un artista hecho cien por ciento por inteligencia artificial y me impresiona la calidad de música que puede hacer. Y pues, es un reto porque una inteligencia artificial puede hacer una canción en un segundo, cinco segundos, un minuto, que suena excelente. Nosotros nos tenemos que demorar por lo menos ocho horas mínimo y no te asegura que sea una buena canción, que tenga todo lo bueno.
Entonces, de alguna forma sí es una competencia... difícil. Está difícil ganarle a la inteligencia artificial y en este momento tiene también cosas buenas que, por supuesto, nos facilita el proceso de alguna manera. Nos ayuda a ser más rápidos en la creación de música y a ver y experimentar cosas distintas. Pero pues, también es bueno porque pone la vara muy alta a la música que está saliendo. Hoy en día ningún artista se puede dar el lujo de sacar una canción normal o promedio o buena, porque ya eso lo hace la inteligencia artificial. Cada día están saliendo en Spotify miles de canciones buenas o promedio con inteligencia artificial. Entonces ya la vara es: tiene que ser una canción increíble o si no...
Alejandro Ochoa: O positiva, nueva...
Felipe Galat: Claro, algo diferente, algo que llame la atención. Entonces, pues sí, sí está cambiando mucho las reglas del juego y pues sí, yo todavía no me decido si me gusta o la odio (ríe).

Antes de lanzar Canto Pa No Llorar, publicaron una playlist que hicieron en Spotify para ir orientando al público al sonido de este nuevo álbum. “En los 2000 voy en el asiento de atrás”, se llama. Viendo las elecciones tiene sentido por cómo suena TIMØ ver a Mauricio y Palo de Agua, Bacilos, Juanes, Maná, Julieta Venegas... pero llama la atención la última canción de la playlist, que es De Madrugada de Ekhymosis. ¿Qué les gustó de esa canción para sumarla allí?
Alejandro Ochoa: Esa canción, de hecho, tiene un significado importante en nuestro álbum, porque es la inspiración de una de las canciones que se llama Carta al corazón. Y lo que pasa con Ekhymosis es que yo soy fan de Juanes desde chiquito, yo me disfracé de Juanes en Halloween, a ese nivel. Tenía la camisa de “Se habla español” en negro y con una guitarra me ponía ahí en la calle a pedir dulces.
Pero a mí, el disco que íbamos a escuchar ni siquiera era Mi sangre o Un día normal, sino el disco verde que se llamaba Ekhymosis, del 97. Y la versión que tenían ahí de De madrugada, yo vivía y moría por esa canción. Entonces, se las mostré a ellos. Me encantaba cómo combinaba la guitarra de doce cuerdas con las congas, con toda esta percusión y, y eso fue lo que hicimos en Carta al corazón. Replicamos un poquito ese vibe de guitarras con congas, con percusión.
Y luego de hacerla, le metimos un solo de guitarra porque nos dejamos llevar por, el espíritu de Juanes y el espíritu de Ekhymosis. Y luego no me acuerdo a quién se le ocurrió mostrársela [a Juanes]. O sea, como decirle a alguien del universo como: “Ey, ¿nos pueden hacer el cruce? Muestren la canción a Juanes, a ver qué opina, no sé qué”. Y luego nos llegó un mensaje: “Ey, a Juanes le gustó la canción, le quiere hacer el solo de la canción”. Ya después...
Felipe Galat: Hágale.
Alejandro Ochoa: Sale al final de Carta al corazón. Ni siquiera sale en el título “ft.” ni nada, pero tú vas a saber que Juanes le va a hacer un solo.
Hace unos días lanzaron No hay que llorar, uno de los adelantos de Canto Pa No Llorar. ¿Cómo surgió?
Andrés Vázquez: TIMØ tiene dos vertientes, desde nuestra perspectiva. Tenés la vertiente super tropical, super inspirada desde Bacilos hasta Polo Montañez. Siento que la mitad del álbum es como superlatino, y la otra mitad creo que es como una escuela muy de banda, que es realmente la formación que nosotros tuvimos hace veinte años.
Como con Carta al corazón. No hay que llorar es una canción muy pensada en lo que fue Coti en Nada de esto fue un error. Queríamos hacer esta canción así, muy inspirada en él. Él es pana nuestro, entonces se la mostramos, le causó risa.
Ustedes van a presentar este álbum en vivo, naturalmente, tienen festivales ahora en agenda como Lollapalooza Argentina. ¿Ustedes cómo se adaptan a un festival con este formato en vivo comparado con lo que pueden hacer solos?
Felipe Galat: Nosotros sí tratamos de que en el festival mantener la energía sea siempre alta. Tratamos de que se sienta como una fiesta, porque muchas veces en el concierto solos sí se usa el subir la energía, bajarla el momento del piano, el momento íntimo, y subir otra vez.
Pero somos conscientes que en los festivales la mayoría de gente que va no nos conoce. Entonces, creo que sí hay que hacer un show teniendo en cuenta eso, pensando en poner tus canciones más conocidas de pronto y también tus canciones con más energía, como esas canciones que sabes y que nosotros ya hemos comprobado que funcionan muy bien en vivo.
Por ejemplo, 215 Días es una canción que de pronto no le fue tan bien en streaming, pero siempre que la tocamos sentimos la buena energía del público y la buena recepción. Entonces, creo que es armar el show a partir de eso, de tratar de mantener una energía alta siempre.
¿Qué puede esperar el público de TIMØ con este disco?
Alejandro Ochoa: Creo que para los que ya nos conocen desde hace rato, es una forma de volver un poco a lo que empezamos haciendo, porque por un rato abandonamos la parte tropical a nuestro sonido y nos pusimos un poco a explorar por los dos lados. Aquí creo que volvimos y retomamos la idea de que TIMØ se puede bailar. TIMØ es algo que puedes escuchar con amigos en una fiesta, eso es este álbum. Y para los que no nos conocen, diría que pueden ver una banda, creo que de pronto hoy en día no están tan acostumbrados a escuchar bandas en español y que le den una oportunidad, les puede gustar.
Más Noticias
“Hicieron creer que Colombia no estaba haciendo nada”: ministro de Defensa reveló detalles de la reunión con Trump en Washington
Pedro Sánchez afirmó que la desinformación global provocó que el presidente de Estados Unidos tuviera una percepción negativa del país sudamericano

Armando Benedetti denunciará al candidato Camilo Enciso por presunta complicidad con Odebrecht: “Payaso, bandido”
El ministro del Interior aseguró que el aspirante al Congreso se abstuvo de investigar una adjudicación irregular

Nicky Jam anunció su primer concierto en un estadio en Colombia: El Campín fue el elegido
El cantante dio la noticia a la par del estreno del videoclip de su colaboración con Beéle, “Ta’ Bien”

América de Cali vs. Santa Fe EN VIVO - Fecha 6 de la Liga BetPlay: siga el minuto a minuto del partido en el Pascual Guerrero
En el duelo de rojos por el cierre de la jornada, se vivirá el denominado clásico de Rojos en la capital del Valle del Cauca

Asesinaron a tiros a una mujer cerca de una estación del MIO, en Cali: es el segundo caso en una semana
Las primeras hipótesis apuntan a un posible ajuste de cuentas. Varios sujetos armados abordaros a la víctima y le dispararon en cinco oportunidades


