Petro intensificó las críticas hacia Trump antes de su visita a Washington y causó tensión: experto calificó declaraciones como “irresponsables”

Cristian Rojas, profesor de la Facultad de Estudios Jurídicos, Políticos e Internacionales de la Universidad de La Sabana, habló con Infobae Colombia de las recientes declaraciones del jefe de Estado, que han dado de qué hablar en las redes sociales frente a lo que podrían ser sus verdaderas intenciones

Guardar
El presidente de la República,
El presidente de la República, Gustavo Petro, estaría retando a la administración Trump con sus recientes declaraciones - crédito Infobae

En la antesala de una visita oficial a Estados Unidos, el presidente de la República, Gustavo Petro, ha venido endureciendo sus declaraciones en torno a su par, Donald Trump, lo que causó incertidumbre sobre el clima para la reunión prevista para el 3 de febrero en Washington. El jefe de Estado, en afirmaciones el martes 27 y miércoles 28 de enero, rompió -si se quiere- la tregua diplomática con comparaciones polémicas y señalamientos que han causado sorpresa.

La tensión se incrementó tras un discurso en el que el mandatario colombiano afirmó que Trump y Nicolás Maduro “se parecen”, una comparación inesperada en vísperas del encuentro bilateral. Además, exigió a la administración estadounidense devolver al exdirector a Venezuela para que sea juzgado en el país, al calificar su detención como un “secuestro”; siendo estas afirmaciones que han despertado interrogantes en el espectro político norteamericano.

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel

“La manera de superar eso no es con misiles sobre los pobres, no es bombardear a Caracas, la patria de Bolívar. Eso no es un acto contra Trump ni contra Maduro, que se parecen igual porque creen en el petróleo; como Uribe, son iguales. Pero tienen que devolverlo y que lo juzgue un tribunal venezolano, no uno estadounidense. ¿Por qué? Porque la civilización latinoamericana es diferente a la civilización anglosajona europea", afirmó el presidente.

El presidente colombiano exige que Nicolás Maduro sea entregado a la justicia venezolana, en la antesala de su encuentro con el mandatario estadounidense - crédito X

Pese a la escalada verbal, Petro ha catalogado la reunión con Trump como “determinante para la vida de la humanidad”. Entre los temas que el gobernante aspira a discutir destacan la renegociación de la deuda externa en el contexto de la acción climática, la lucha contra el narcotráfico y la crisis migratoria; no obstante, no han faltado opiniones que sugieran que el tono volátil de Petro pueda interpretarse, incluso, como un autosabotaje a esta cumbre.

Y es que el mandatario colombiano también ha defendido la soberanía nacional frente a presiones externas, al rechazar posibles órdenes de Washington y cualquier amenaza de intervención militar o sanciones económicas. “De la bandera rojinegra que Bolívar trajo aquí, no el ELN. Rojinegra, que significa libertad o muerte, no porque matemos, sino porque nos hacemos matar si nos quieren volver esclavos. Trump debe saberlo. Es libertad o muerte”, expresó Petro.

Con este panorama, Cristian Rojas, profesor de la Facultad de Estudios Jurídicos, Políticos e Internacionales de la Universidad de La Sabana, analizó para Infobae Colombia las recientes declaraciones del presidente, las cuales han generado debate en redes sociales sobre sus posibles intenciones. Y, de entrada, las calificó como irresponsables, pues es bien sabido que esta especie de cumbre en la Casa Blanca estará en juego el canal diplomático y comercial.

El presidente defendió la bandera rojinegra y, según él, el lema 'Libertad o Muerte', atribuyéndola a Simón Bolívar y desvinculándola del ELN y en su intervención, envía un claro mensaje al expresidente de EE. UU., Donald Trump - crédito @infopresidencia/X

Infobae Colombia: ¿Con sus afirmaciones, Gustavo Petro estaría buscando autosabotear el encuentro con Donald Trump?

Cristian Rojas: A Gustavo Petro es difícil entenderlo con categorías políticas; creo que funcionan más las psicológicas o psiquiátricas, así que no es fácil saber si buscaba autosabotearse o qué pretendía. Lo que sí está claro es que ese es el efecto: él mismo está haciendo una mala antesala de su reunión con Donald Trump.

Dijo muchas cosas extrañas, pero la referencia explícita a Maduro, pidiendo que lo devuelvan para ser juzgado en Venezuela, claramente va a generar molestia en el Departamento de Estado y en la Casa Blanca. Habrá que ver qué consecuencias tiene respecto a la cita programada, pero en todo caso afectará la reunión, porque esta información, que es la más reciente, será lo que tendrán presente en el Gobierno de Estados Unidos.

¿Cómo podría analizarse el tono de sus recientes discursos a sabiendas de que está en juego la posibilidad de reconducir las relaciones bilaterales?

Es una actitud irresponsable, pero ya lo hemos visto antes. Estaba muy preocupado por su inclusión en la lista Clinton, la pérdida de la visa y la extracción de Maduro con amenazas de intervención en Colombia. Pero parece que lo pierde de vista y vuelve a hablar como el líder revolucionario latinoamericano que siempre ha querido ser. Eso puede mantener las condiciones tanto para él como para el país, que ya están establecidas por Estados Unidos. Insisto en que no es fácil analizarlo porque creo que es una situación psicológica o psiquiátrica personal.

Los presidentes Gustavo Petro y
Los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump tendrán su primera reunión el 3 de febrero en la Casa Blanca - crédito Europa Press - REUTERS

¿Qué posibilidades tiene Gustavo Petro de interferir con sus temáticas en la agenda que quiere darle trámite el Gobierno Trump?

Es muy importante que en la reunión Gustavo Petro se centre en los temas bilaterales, en lo que importa para Estados Unidos de parte de Colombia. Si quiere interferir en otros temas de la agenda de Estados Unidos y se pone a hablar de la reconstrucción de Gaza o de la transición en Venezuela, eso sí compete a Colombia, pero dentro de su rol como país vecino y aliado de Estados Unidos en la región, que es lo que se espera.

Si empieza a tratar otros temas, como la transición energética global o la guerra en Ucrania, la reunión puede salir muy mal, porque eso no es lo que se espera en una reunión bilateral. Y en un país como Colombia, que no es un actor global, no se está reuniendo con el primer ministro británico ni con otro líder de esa talla.