La relación entre María Fernanda Cabal y Álvaro Uribe se habría roto tras elección de Paloma Valencia como candidata: no se hablaban desde hace un mes

Cercanos a la senadora aseguraron que Cabal no descarta la posibilidad de radicar una acción de tutela para exigir al Centro Democrático la revelación de las encuestas internas que eligieron a su candidato presidencial

Guardar
La senadora del Centro Democrático
La senadora del Centro Democrático recordó algunos de los golpes del expresidente Uribe a la guerrilla - crédito montaje Infobae/Colprensa

En medio de la crisis interna que vive el Centro Democrático por cuenta de la reciente decisión de la senadora María Fernanda Cabal de renunciar al partido, al parecer, por irregularidades internas en la elección de su candidata presidencial, se siguen conociendo nuevos detalles de la decisión.

De hecho, información conocida en la mañana del lunes 26 de enero indica que la congresista y el líder natural del Centro Democrático, el expresidente Álvaro Uribe Vélez, habrían ‘partido cobijas’ en su relación desde hacía más de un mes.

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel

Fuentes cercanas a la senadora consultadas por la revista Semana indican que Cabal y Uribe cortaron toda comunicación desde el momento en el que el partido anunció a Paloma Valencia como la gran ganadora para ir a las elecciones presidenciales.

Así las cosas, los dos políticos de derecha sostuvieron comunicaciones hasta el 15 de diciembre de 2025, y desde entonces no habría relación alguna entre ambos, lo que habría alimentado la reciente decisión de Cabal de renunciar.

Una persona próxima a la familia Lafaurie Cabal aseguró: “No hay vuelta atrás”, en referencia a la decisión de Cabal y José Félix Lafaurie de apartarse del partido, argumentando que la exprecandidata se siente maltratada, malestar presente desde antes del proceso actual.

Juan José Lafaurie aseguró que
Juan José Lafaurie aseguró que la congresista vivió humillaciones en el Centro Democrático - crédito X

Incluso, Juan José Lafaurie Cabal, hijo de la senadora, también usó su cuenta de X para lanzar fuertes críticas al Centro Democrático, asegurando que su madre fue maltratada en repetidas ocasiones y advirtiendo de posibles nuevas revelaciones sobre el caso.

“La carta es apenas la punta del iceberg. Hay responsabilidades, trampa y mucho maltrato detrás. El país merece conocer la verdad, sobre todo, los más de 200 mil electores de Mfda”, y “Te usan, te maltratan y cuando reclamas dicen que le haces el juego a la izquierda. Falso. El verdadero favor a la izquierda lo hacen quienes pisotean a los suyos por cálculos políticos”, señaló el joven Lafaurie.

El descontento de Cabal posee antecedentes notorios. La relación con Uribe se deterioró no solo tras la reciente elección, sino por episodios previos, como la derrota de Cabal frente a Óscar Iván Zuluaga en 2021 y su ubicación en la lista al Senado. Si bien Cabal aceptó la derrota ante Zuluaga, ese resultado dejó rastros de inconformidad. Cuando Uribe confió el primer lugar de la lista al Senado a Miguel Uribe Turbay, surgió desconcierto en las bases de Cabal, profundizando las divisiones internas.

Juan José Lafaurie aseguró que
Juan José Lafaurie aseguró que la congresista vivió humillaciones en el Centro Democrático - crédito X

Lafaurie, esposo de Cabal y expresidente de Fedegán, formalizó sus críticas a través de una carta enviada el 23 de enero a Gabriel Jaime Vallejo, director del Centro Democrático. En el documento —citado por Semana—, Lafaurie expuso que ni las firmas encuestadoras ni la empresa auditora entregaron la información solicitada tras seis derechos de petición y dos insistencias.

El texto también plantea preocupaciones sobre la transparencia del proceso y advierte sobre posibles arreglos para favorecer a Valencia. Lafaurie señaló la participación de Lester Toledo, Nubia Stella y José Obdulio Gaviria en presuntas anomalías, así como inconsistencias en resultados de departamentos claves que contradicen la información oficial, según su testimonio.

Agregó que las firmas Cadem y Panel Ciudadano no cumplían con los requisitos legales para ejercer como encuestadoras electorales, ya que no estaban registradas oficialmente ante el Consejo Nacional Electoral. Atribuyó responsabilidad directa a la Dirección Nacional y la Secretaría General del partido por emplear mecanismos considerados ilegales y carecer de contratos y protocolos para el manejo de datos personales, vulnerando así la ley colombiana.

La carta también menciona la ausencia de comités de garantías, reglas claras y mecanismos efectivos de impugnación. Lafaurie sostuvo que el proceso privó a las precandidatas de sus derechos políticos y se alejó de los principios constitucionales de igualdad y transparencia. Además, advirtió que la falta de presentación pública y registro ante el Consejo Nacional Electoral agravó la situación al restringir la publicidad y el control del proceso.

En palabras de Lafaurie: “Al omitir la verificación jurídica de las encuestadoras, permitir procedimientos sin respaldo normativo y validar una selección carente de garantías, ambos transitan por el filo de la vulneración de principios legales, estatutarios y constitucionales, comprometiendo no solo la legitimidad del resultado, sino también la responsabilidad política y jurídica del partido ante las autoridades competentes”.

Estas denuncias han provocado respuestas divididas en el Centro Democrático. Algunos sectores proponen cerrar filas en torno a Valencia, mientras que el entorno de Cabal y Lafaurie insiste en la magnitud de las irregularidades y no descarta una escisión o la salida de ambos del partido.

En paralelo, aumenta la expectativa sobre una posible acción de tutela que obligue al partido a revelar actas y datos completos del proceso interno. El equipo de Cabal ha presentado varios derechos de petición y sostiene que explorarán todos los recursos legales necesarios para exigir transparencia y acceso a la información.

Las tensiones actuales se suman a diferencias previas. Cabal ha acumulado desencuentros desde la elección presidencial de 2021, así como desacuerdos por la asignación de cargos y la elaboración de listas al Congreso. La derrota de Lafaurie en su aspiración a la Contraloría General también profundizó el malestar, generando un quiebre con la dirigencia del partido.