Ecuador sacude al sector automotor colombiano con un arancel del 30% y enciende las alarmas en la industria

La medida, que empezaría a regir desde febrero de 2026, amenaza con encarecer vehículos y repuestos, alterar el abastecimiento y golpear el empleo y la integración comercial entre ambos países, advierte Asopartes

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El Gobierno de Ecuador anuncia
El Gobierno de Ecuador anuncia un arancel del 30% a las importaciones de productos motrices y autopartes procedentes de Colombia a partir de febrero de 2026 - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

El anuncio llegó como un balde de agua fría para un sector que depende, en buena medida, de la estabilidad regional y de reglas claras para planear su crecimiento. La decisión del Gobierno de Ecuador de aplicar un arancel del 30% a las importaciones provenientes de Colombia, a partir del 1 de febrero de 2026, prendió las alarmas en la industria motriz colombiana, que ve en esta medida un golpe directo a su dinámica comercial y productiva, así como a la integración económica entre ambos países.

Desde la Asociación del Sector Motriz y sus Partes (Asopartes) la preocupación es clara, no se trata de un ajuste menor ni de un impacto aislado. El gravamen afectaría a toda la cadena vinculada a vehículos, motocicletas, autopartes y repuestos, un engranaje clave para la movilidad, el empleo y el comercio binacional, que involucra a fabricantes, importadores y distribuidores de distintos tamaños. En particular, los productos destinados al mercado posventa —vital para talleres, centros de servicio y distribuidores— quedarían entre los más expuestos.

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La industria motriz colombiana advierte
La industria motriz colombiana advierte que el nuevo arancel representa un golpe directo al comercio binacional y la integración económica con Ecuador - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Para el gremio, un arancel de este tamaño encarece de inmediato el acceso al mercado ecuatoriano. Ese sobrecosto, advierten, difícilmente será absorbido por las empresas y terminará trasladándose al consumidor final, con precios más altos y una oferta más limitada. A esto se suma un riesgo adicional: la dificultad para mantener el abastecimiento regular de referencias de alta rotación, aquellas que sostienen el ritmo diario del mercado de repuestos y garantizan la operación continua del parque automotor.

Sin embargo, el impacto no se limita al bolsillo de los usuarios. Asopartes alertó sobre las consecuencias indirectas que suelen aparecer cuando el comercio formal pierde competitividad. En escenarios de mayores barreras y costos, los canales informales e ilegales tienden a expandirse, afectando la libre competencia y debilitando los controles sobre la trazabilidad de los productos. El resultado, señaló la asociación, puede ser una amenaza silenciosa para la seguridad vial, al circular repuestos sin garantías ni estándares claros.

Asopartes señala que la medida
Asopartes señala que la medida encarecerá el acceso al mercado ecuatoriano y reducirá la oferta de repuestos, trasladando el sobrecosto a los consumidores - crédito Leonardo Castro/AP

El trasfondo económico también pesa. En Colombia, el sector de autopartes es una pieza relevante del aparato productivo y exportador, con una fuerte presencia de pequeñas y medianas empresas que articulan cadenas logísticas, comerciales y de servicios. De acuerdo con cifras del Radar de las Autopartes de Asopartes – CVN, con corte a noviembre de 2025 y basadas en datos oficiales del Dane, las exportaciones colombianas de autopartes sumaron USD222,74 millones FOB.

Un volumen que refleja no solo capacidad industrial, sino una red de empresas que dependen de mercados vecinos para sostener su operación y mantener flujos constantes de producción y empleo. Ese entramado productivo sostiene miles de empleos formales y encadenamientos regionales sensibles a cualquier choque regulatorio externo de alto impacto.

El arancel de Ecuador afectará
El arancel de Ecuador afectará fabricantes, importadores, distribuidores y talleres colombianos, especialmente en el segmento crucial del mercado posventa - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

En ese contexto, cambios abruptos en las reglas de juego generan incertidumbre. Para Asopartes, la imposición del arancel afecta la planeación comercial de fabricantes, exportadores, distribuidores y prestadores de servicios técnicos, con efectos que se extienden a la inversión y al empleo formal en ambos países. La lectura del gremio es que este tipo de medidas, lejos del fortalecimiento económico, pueden terminar debilitando los vínculos productivos construidos durante años y afectar la confianza empresarial.

Ante este panorama, la asociación optó por un llamado institucional. Asopartes pidió a los gobiernos de Colombia y Ecuador activar los canales técnicos y diplomáticos necesarios para revisar el alcance de la decisión y evaluar su coherencia con los compromisos comerciales vigentes. La apuesta, señalan, es abrir espacios de diálogo que permitan encontrar salidas concertadas, proteger los mercados binacionales y garantizar un abastecimiento legal, estable y seguro para los consumidores, sin sacrificar el empleo ni la formalidad que sostienen al sector.