
La ciudad de Popayán, conocida como la Ciudad Blanca y profundamente arraigada en tradiciones católicas, enfrenta una nueva controversia tras la destrucción de una imagen de Cristo Rey que había sido instalada en el pedestal vacío del Morro de Tulcán, un lugar emblemático de la capital del Cauca. Según informó El País, la figura religiosa fue colocada el sábado 29 de marzo, pero no permaneció intacta ni un día, ya que al amanecer del domingo apareció destrozada e incluso incinerada. Este acto generó intensas reacciones entre los habitantes y reavivó el debate sobre el uso y significado de este espacio histórico.
De acuerdo con lo publicado, la imagen de Cristo Rey fue instalada en el pedestal que quedó vacío tras el derribo de la estatua de Sebastián de Belalcázar en 2020, un hecho que marcó un punto de inflexión en la historia reciente del Morro de Tulcán. La destrucción de la figura religiosa fue calificada como un atentado contra las creencias y costumbres de una comunidad mayoritariamente católica, especialmente en vísperas de la Semana Santa, una de las celebraciones más importantes para los habitantes de Popayán.
PUBLICIDAD
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel.

El acto de vandalismo provocó una ola de indignación entre los sectores religiosos y sociales de la ciudad. Jorge Saa Caicedo, un empresario destacado de Popayán, expresó su rechazo categórico a lo sucedido, calificándolo como un “sacrilegio”. En declaraciones recogidas por el medio citado, afirmó que este tipo de actos deben ser censurados y sancionados con todo el peso de la ley, especialmente en una ciudad que se ha formado bajo los valores de la Iglesia Católica. La comunidad local señaló que la destrucción de la imagen no solo es un ataque a un símbolo religioso, sino también una falta de respeto hacia las tradiciones que caracterizan a Popayán.
PUBLICIDAD
El Morro de Tulcán, además de ser un sitio turístico, tiene un profundo significado histórico y cultural para la ciudad. Sin embargo, su simbolismo ha sido objeto de disputas desde que comunidades indígenas, específicamente los misak, derribaron la estatua de Sebastián de Belalcázar el 16 de septiembre de 2020. Este acto fue parte de una movilización que buscaba reivindicar los derechos históricos y culturales de los pueblos indígenas, que consideran el Morro como un lugar sagrado.

El pedestal donde fue colocada la imagen de Cristo Rey quedó vacío tras el derribo de la estatua ecuestre de Sebastián de Belalcázar, fundador de Popayán, por parte de comunidades indígenas misak. Este hecho ocurrió en el desarrollo de una protesta que buscaba realizar un “juicio histórico” al conquistador español, a quien los indígenas acusan de genocidio, despojo de tierras y destrucción cultural de los pueblos originarios que habitaban la región durante la conquista.
PUBLICIDAD
En su momento, los líderes del Movimiento de Autoridades Indígenas del Suroccidente Colombiano (Aiso) justificaron la acción como una forma de recuperar el Morro de Tulcán, un lugar que consideran sagrado y que, según ellos, fue profanado con la instalación de la estatua de Belalcázar. Mercedes Tunubalá Velasco, lideresa misak y alcaldesa del municipio de Silvia, Cauca, declaró que el Morro era un espacio ceremonial del pueblo pubenense, liderado por el cacique Pubén, asesinado poco antes de la fundación de Popayán en 1537. Para los misak, la presencia de la estatua de Belalcázar en este lugar representaba una ofensa a la memoria de sus ancestros.

El Morro de Tulcán, además de ser un atractivo turístico, es un lugar cargado de simbolismo para diferentes sectores de la sociedad. Para los indígenas misak, representa un espacio ceremonial ancestral que debe ser respetado como parte de su patrimonio cultural. Por otro lado, para muchos habitantes de Popayán, el Morro es un sitio público que forma parte de la identidad histórica y religiosa de la ciudad.
PUBLICIDAD
La instalación de la imagen de Cristo Rey en el pedestal vacío reavivó las tensiones entre quienes consideran que el Morro debe ser un espacio de memoria indígena y quienes lo ven como un lugar que puede albergar símbolos religiosos o históricos que representen a la mayoría de la población. Algunos sectores católicos argumentaron que el Morro no pertenece exclusivamente a los indígenas, sino que es un lugar que debe integrarse a la vida pública y turística de Popayán.
Más Noticias
Daniel Mosquera, del Hellas Verona, fue elegido como el mejor futbolista colombiano entre el 19 y 20 de septiembre, según Sofascore
Un jugador de Vasco da Gama, uno de Club América de México y el volante creativo de Flamengo complementan el listado

Colombia dispara sus compras al exterior: importaciones crecieron 22,9% y China ya concentra el 30,3%
El aumento estuvo marcado por las manufacturas, pero los combustibles registraron una de las mayores variaciones del mes. El déficit comercial también se amplió y llegó a US$2.797,8 millones en julio

Beéle y su exesposa Cara Rodríguez reaparecieron muy amorosos en público y reavivaron rumores de una reconciliación
Las imágenes del festejo en honor a uno de sus hijos mostraron al cantante y a su expareja con actitudes que sorprendieron a sus seguidores. La nueva pareja de la creadora de contenido no apareció en el encuentro familiar

Boca Juniors habría querido evitar que Álvaro Montero se uniera a la selección Colombia para la próxima fecha FIFA: esta es la historia
Néstor Lorenzo habría sido clave para que el arquero colombiano se uniera a la Tricolor en el periodo internacional que comenzó el lunes 21 de septiembre, y que va hasta el 6 de octubre

Armada incautó 4,69 toneladas de cocaína en dos operaciones marítimas y De la Espriella ‘sacó pecho’: “El narcotráfico no tendrá tregua”
El mandatario difundió el resultado de la interdicción naval que permitió sacar de circulación un cargamento superior a cuatro toneladas y detener a los tripulantes de la motonave, entre ellos, un ciudadano hondureño


